El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha saludado este jueves en el Parlamento regional al ujier mayor de las Cortes de Castilla-La Mancha, Antonio Leal, momentos antes del inicio de la sesión plenaria. El gesto ha tenido un carácter especial, ya que este será el último pleno de Leal antes de su jubilación.

Antonio Leal ha desarrollado prácticamente toda su vida profesional al servicio de la Cámara autonómica. Comenzó su labor en 1983, con solo 22 años, durante la primera legislatura de las Cortes regionales, presidida entonces por Javier Irízar y con sede provisional en el Castillo de San Servando, en Toledo. Desde entonces, ha asistido a más de 860 sesiones plenarias.
La figura del ujier es esencial en el funcionamiento cotidiano de las instituciones parlamentarias. Se trata del personal encargado de garantizar el orden interno, asistir a diputados y miembros de la Mesa, custodiar accesos, trasladar documentación, apoyar el desarrollo de las sesiones y facilitar que la actividad parlamentaria se desarrolle con normalidad. El ujier mayor coordina estas funciones y organiza el trabajo del resto del personal adscrito a este servicio.

El acceso a este tipo de puesto se realiza habitualmente mediante procesos selectivos públicos convocados por la propia institución parlamentaria, conforme a los principios de igualdad, mérito y capacidad. La promoción a responsabilidades como la de ujier mayor suele depender de la experiencia acumulada, la antigüedad, la capacitación profesional y la estructura interna de la Cámara.
Con su jubilación, Leal cierra una trayectoria ligada a la historia misma del Parlamento castellano-manchego, desde sus primeros pasos autonómicos hasta la actualidad.


