La historia en Albacete que revela la cara más grave del apagón: electrodependencia y bloqueo

El testimonio que pone el foco en Albacete y revela cómo se vivieron las horas más críticas del apagón en España

Durante horas, hace justo un año, el silencio sustituyó al zumbido cotidiano de los hogares. Ascensores detenidos, teléfonos sin respuesta y una incertidumbre que crecía con cada minuto. Lo que para muchos fue una jornada incómoda, para otros se convirtió en una carrera contrarreloj. 365 días después, las historias que dejó aquel 28 de abril de 2025 tras fundirse España a negro y darse aquel apagón general que aún no hemos olvidado y del que no hay respuestas oficiales, siguen revelando una realidad que pocos habían imaginado hasta entonces. Y es que, hubo un día en el que todo dejó de funcionar. No fue una escena de ficción ni un simulacro: ocurrió de verdad, afectó a millones de personas y durante horas nadie supo exactamente qué estaba pasando. Mientras algunos buscaban explicaciones, otros luchaban en silencio contra algo mucho más urgente. Un año después, aquel episodio sigue dejando preguntas abiertas… y testimonios que no se pueden ignorar. Entre ellos el de Enrique Alarcón, un vecino de Albacete electrodependiente y para el que la electricidad es un elemento esencial para su vida diaria tras sufrir una lesión medular en un accidente de tráfico.

Enrique Alarcón / Foto: Ayuntamiento de Albacete / Archivo

Albacete, epicentro humano del apagón: el día que Enrique Alarcón se quedó sin margen de error

El 28 de abril de 2025, España vivió un apagón eléctrico generalizado que dejó sin suministro a millones de ciudadanos. En Albacete, Enrique Alarcón, de 69 años, experimentó ese corte desde una perspectiva que pocos pueden imaginar. Una lesión medular provocada por un accidente de tráfico le obliga a desplazarse en silla de ruedas, lo que convierte la electricidad en un elemento esencial para su vida diaria.

El apagón le sorprendió minutos antes de salir de su vivienda. Vive en un ático, y el ascensor es su única vía para entrar y salir de casa. “Si me llega a pillar fuera, me habría quedado completamente atrapado”, explica. Aquella coincidencia evitó un problema mayor, pero dio paso a una jornada marcada por la incertidumbre.

Apagón en Albacete

Qué pasó el 28 de abril de 2025: un apagón sin precedentes en España

El corte eléctrico comenzó a media mañana y se extendió rápidamente por gran parte del país. Las comunicaciones fallaron, la información oficial tardó en llegar y la población quedó prácticamente desconectada. Radios a pilas, conversaciones en la calle y rumores sustituyeron a los canales habituales de información.

A medida que avanzaban las horas, la inquietud creció. La falta de electricidad afectó a ascensores, sistemas sanitarios, dispositivos electrónicos y servicios básicos. Para muchas personas fue un inconveniente; para otras, una situación crítica.

Apagón en Albacete

“Completamente bloqueados”: así vivió Albacete la vulnerabilidad eléctrica

En el caso de Alarcón, la preocupación fue en aumento conforme entendía la magnitud del apagón. “Teníamos todavía el eco de la pandemia”, recuerda este vecino de Albacete y presidente de la Confederación de Personas con Discapacidad Física y Orgánica (COCEMFE) de Castilla-La Mancha, lo que le llevó inicialmente a pensar en recursos como agua o alimentos. Sin embargo, pronto comprendió que su prioridad era otra.

“Ir al aseo, ducharte, levantarte de la cama o simplemente desplazarte por la casa se convierte en lo más importante”, detalla. Todas esas acciones dependen de dispositivos eléctricos: su silla de ruedas —cuya batería dura “un par de días”— o las grúas eléctricas de su vivienda, que quedaron inutilizadas al necesitar carga continua.

Para conservar la batería, decidió limitar al máximo sus movimientos durante toda la jornada. “A los que somos electrodependientes estas situaciones nos dejan completamente bloqueados”, subraya.

Contó con el apoyo de su familia, un factor clave para sobrellevar la situación, pero también vivió el aislamiento. Las comunicaciones fallaron y no pudo contactar con otras personas en su misma situación.

Como presidente de COCEMFE Castilla-La Mancha, lamenta que no se pudiera activar la red de apoyo habitual. “En otras emergencias sabemos dónde está la gente y podemos ayudar, pero ese día no pudimos coordinarnos”.

Apagón en Albacete

Falta de protocolos: una asignatura pendiente un año después

Aunque reconoce que la Administración actuó con rapidez en Albacete para atender a personas con discapacidad, Alarcón insiste en la necesidad de planes específicos. “No recuerdo que hayamos elaborado un protocolo de este nivel”, afirma.

A su juicio, los servicios de emergencia deberían coordinarse directamente con representantes del colectivo. “Nosotros conocemos a las personas y sabemos qué necesita cada una”, explica.

Cuando el suministro volvió, una de sus primeras acciones fue contactar con compañeros y amigos electrodependientes para comprobar su estado. Un gesto que refleja la preocupación que marcó aquella jornada.

Apagón en Albacete

Toledo: la angustia de una familia con ventilación mecánica 24 horas

Mientras tanto, en Toledo, la familia de Lorenzo Martín Coba vivía una situación límite. Su hijo, Lorenzo, conocido como ‘Chencho’, tiene 36 años y padece el Síndrome de Ondine, una enfermedad rara —con poco más de 30 casos en España— que le obliga a depender de ventilación mecánica las 24 horas del día.

Su respirador, de manejo sencillo, cuenta con una batería interna con una autonomía de entre tres y cuatro horas, aunque habitualmente está conectado a la red eléctrica. Cuando se produjo el apagón, la familia pasó de una “ligera sensación de angustia” habitual ante cortes puntuales a una preocupación mucho mayor.

El momento que hizo saltar todas las alarmas fue una llamada: un amigo, a 500 kilómetros de distancia, les preguntó si tenían luz. Fue entonces cuando comprendieron que la situación era generalizada.

El precio de la luz, por las nubes
Foto de archivo / Albacete

Sin información y sin respuesta: decisiones a contrarreloj

A pesar de que su vivienda tiene la consideración de domicilio vulnerable —lo que debería garantizar el suministro eléctrico—, Lorenzo padre no logró contactar con la distribuidora. “Estaba todo cerrado, no había ningún tipo de información”, lamenta.

“La angustia era doble: como padre y como cuidador principal, y por evitar que mi hijo percibiera lo que estaba pasando”, explica. ‘Chencho’, pese a tener una ligera discapacidad intelectual, es consciente de que su vida depende de esos dispositivos.

Ante la falta de respuestas, decidió actuar. Mientras otras personas buscaban pilas para transistores, él acudió a una ferretería para comprar pilas destinadas al marcapasos diafragmático que permite a ‘Chencho’ respirar durante el día. Además, llenó el depósito del coche para poder utilizarlo como fuente de energía y recargar los equipos médicos.

Repostaje en una gasolinera / Foto: Eduardo Parra / Europa Press

Salma: del instituto al hospital en medio del “pánico”

También en Toledo, Salma, de 19 años, vivió el apagón en circunstancias especialmente complejas. Tiene una discapacidad del 96%, necesita respiración asistida y se desplaza en silla de ruedas motorizada.

El apagón la sorprendió en el instituto, donde cursa Bachillerato. A su regreso a casa, la familia se encontró con un obstáculo inmediato: el ascensor no funcionaba. La solución fue trasladarla “corriendo” al hospital, donde permaneció ingresada durante el corte eléctrico.

“Fue de mucho caos y pánico, porque nunca lo habíamos vivido ni lo habíamos tenido en cuenta”, relata su padre, Fouad Akoudad Omoum. La estancia en el hospital les aportó cierta tranquilidad. “Está bien preparado para emergencias energéticas. Nos sentimos como en casa”, asegura.

Un hospital en Castilla-La Mancha durante el apagón

Vivir con miedo a que vuelva a ocurrir

La experiencia ha dejado huella en la familia de Salma. Su padre reconoce que se plantea adquirir un generador doméstico ante la posibilidad de un nuevo apagón. “El aparato le da la vida. Es como un pulmón”, afirma.

A pesar de todo, destaca los avances que han permitido a su hija llevar una vida lo más normal posible, como su asistencia al instituto gracias al apoyo de una enfermera.

Salma Akoudad y su padre

Una realidad invisible que el apagón sacó a la luz

El apagón del 28 de abril de 2025 evidenció la vulnerabilidad de miles de personas electrodependientes en España. Lo que para muchos fue una jornada de incomodidad, para otros supuso horas de tensión extrema.

Desde el Ministerio de Sanidad de España se trabaja en una regulación específica para reforzar la protección de este colectivo ante cortes de suministro eléctrico. Sin embargo, testimonios como los de Albacete y Toledo reflejan que aún no existen respuestas suficientes.

Un año después, la electricidad volvió hace tiempo. Pero la incertidumbre, para quienes dependen de ella para vivir, sigue muy presente.

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