Cerca de cinco años lleva lidiando Fina Bernabé con un “dolor insoportable” a la espera de poder ser intervenida quirúrgicamente del problema lumbar que padece. Esta albaceteña “cansada de esperar”, comentaba, decidió reivindicar su situación armada con un rotulador y unas cartulinas.
Esta vecina de Villarrobledo, compartía su caso con El Digital de Albacete su caso, indicando que allá “por 2021 comencé a notar fuertes dolores de lumbalgia”. Incluso, confesaba que “se me llegó a quedar la pierna paralizada” debido al intenso dolor y a los fuertes calambres que se extendían por la zona baja de la espalda. Tras ser atendida en el Hospital de Villarrobledo fue “la médica que me atendió me derivó de urgencia al Hospital de Albacete para que me viera un neurocirujano”.
Cinco años esperando una operación en Albacete
En esta primera visita a la consulta de urgencias de neurocirugía “me pincharon una medicación para calmar el dolor y me pusieron un tratamiento”. Unos meses después esta albaceteña fue citada para la revisión de su caso, instante en el que “firmé la solicitud de cirugía”, añadiendo que “esto fue en 2021, por lo que ya han pasado cinco años esperando a ser operada”.
En concreto, especifica a El Digital de Albacete que se encuentra a la espera de una intervención quirúrgica “de fijación lumbar posterior”. Se trata de un procedimiento que se realiza con el objetivo de estabilizar la columna y de este modo aliviar el dolor o mejorar el déficit neurológico, así como la pérdida de fuerza en las piernas, la disminución de la sensibilidad, la alteración de la función sexual o la alteración de los esfínteres anal y vesical, si lo tuviera. Un procedimiento quirúrgico cuyos resultados suponen en los pacientes una mejoría de los síntomas que presentan “entre un 60%-90% de las ocasiones”, tal y como se desprende del consentimiento que esta albaceteña firmó en 2021 para someterse a esta operación.
Una intervención de la que por el momento se encuentra a la espera, y que ha conllevado que los síntomas que presenta se hayan agudizado con el paso de los años. En concreto, comentaba que “tengo un desplazamiento en las vertebras lumbares y se me pinza un nervio”, añadiendo Fina Bernabé que desde que le fue diagnosticado este problema de salud “todo ha ido empeorando”.
Reclamaciones y derivación sin solución
Ante esta situación, esta albaceteña decidió elevar su caso a la Gerencia del Hospital General Universitario de Albacete, comentando que “puse una reclamación a los dos años porque el dolor era insoportable”. Una queja que recibió respuesta por parte “del gerente, quien me dijo que entendía la situación que estaba viviendo y lo que estaba pasando, pero que había más gente esperando con los mismos dolores que yo o peores”.
Meses después “me llamaron de la lista de espera de aquí para ver si quería trasladar mi caso a Toledo y dije que sí porque estaba deseando que me operaran”. Al respecto, recordaba esta albaceteña que “estaba tomando mucha medicación y estaba completamente anulada”, por lo que derivar su caso suponía dar celeridad a la solución final de esta situación. Sin embargo, manifestaba que “en Toledo me dijeron que no me iban a operar porque ellos allí no podían hacerlo, pero me ofrecieron hacerme una infiltración”, un procedimiento médico al que Fina Bernabé se sometió y que “me quitó el dolor solo unos días”, aseguraba.

Tras ello “volvieron los calambres que me bajan de la zona lumbar hacia la pierna”, confesando que “se me engarrotan todos los músculos y el dolor se extiende hasta el tobillo”. “Llevo cinco años con una calidad de vida malísima”, confesaba esta albaceteña, añadiendo que tras recibir esta infiltración en Toledo “tuve que seguir acudiendo a Urgencias en Albacete para que me administrasen tratamiento porque el dolor es insoportable”.
Protesta en Albacete para visibilizar su caso
Así, tras varios días teniendo que acudir por estos dolores al Hospital de Albacete decidió armarse con “unas cartulinas y un rotulador y me fui con estas pancartas a la puerta de los ascensores que hay frente a los quirófanos”, trasladándose posteriormente “a la zona de personal”, relataba Fina Bernabé.
Carteles en los que se puede leer “Vergonzoso, indigno, inhumano. Cinco años esperando quirófano para intervención de neurocirugía”, y “reivindiquemos y luchemos por una Sanidad pública y justa que tanto esfuerzo costó a nuestros padres”, y que ahora acompañan a esta albaceteña en la cama del hospital.
Y es que mientras estaba con estos carteles en la zona de personal “se me acercó un mediador y me propusieron ingresar para pautarme otro tratamiento”, comentaba, con el objetivo de aliviar el dolor que padece esta albaceteña. Al respecto, relataba que “llevaba toda una semana teniendo que ir a Urgencias de madrugada para que me administrasen medicación para el dolor y llegó un momento en el que ya no podía estar viviendo así”.
En este punto, ponía en valor y aplaudía la labor que realiza todo el personal sanitario que la acompaña desde el inicio de este proceso, “desde los neurocirujanos hasta la última enfermera”, expresaba Fina Bernabé, asegurando que “son profesionales a los que admiro”. Al respecto, manifestaba esta paciente albaceteña que “ellos no tienen culpa de nada de esta situación”, reconociendo que “no hay camas ni quirófanos suficientes” para atender a todos los pacientes que así lo precisan.
Debido a su determinación y a su particular situación médica, Fina Bernabé lleva hospitalizada desde la pasada semana. Por el momento, “están tratando de pautarme un tratamiento para mantener el dolor y que no tenga esos picos tan horrorosos”. Así, a la espera de pasar por el quirófano, advertía que “mi intención es no moverme de aquí hasta que me operen, si tienen que llamar a la Policía que la llamen, pero yo de la cama no ve voy sin que me operen”.
“Llevo cinco años padeciendo y sufriendo muchísimo y ya no puedo más”, sostenía esta albaceteña, añadiendo que es una situación que “también me ha afectado mucho psicológicamente”. Y es que confesaba que “vivir con un dolor tan grande es muy duro porque no te puedes levantar de la cama, y cuando lo puedes hacer resulta que se te queda la pierna dormida”, confesando que “es una situación que te limita mucho”.

