Los juegos de siempre han tomado el patio del recreo de un colegio de Albacete. Lejos del bullicio de las porterías improvisadas, hay juegos que nunca pasan de moda, donde las canicas y las chapas dibujan escenas que siguen conquistando a generaciones completas. Alumnos que, sin pantallas de por medio, recuperan formas de jugar que han sobrevivido y que mantienen vivas una tradición que conecta pasado y presente.
Así, el patio del Colegio Federico Mayor Zaragoza de Albacete se ha convertido en el epicentro del fútbol-chapas, donde realizan campeonatos de un juego que no pasa de moda. Un pequeño universo donde lo sencillo vuelve a imponerse y donde jugar, como siempre, sigue siendo lo más importante. Una iniciativa que viene de la mano del profesor de Educación Física del centro educativo, Jorge Lorenzo, quien lleva su caja de chapas y canicas debajo del brazo en cada colegio por el que ha pasado.

“Intentamos organizar en los recreos varias actividades, una de ellas son los juegos tradicionales. Yo mismo he disfrutado mucho de ellos y este año hemos empezado con un torneo de fútbol-chapas y de carreras de chapas”, comparte Jorge con El Digital de Albacete, que señala además que “son juegos muy sencillos y veía que los niños no jugaban a estas cosas. Llevo más de 20 años como profesor y siempre que he ido a un cole he pintado los campos de fútbol-chapas. Los alumnos me ayudan y les enseño las reglas”.
Las chapas toman el patio de este colegio de Albacete
Del mismo modo, indica Jorge Lorenzo que “mi generación hacía las chapas a mano, ahora ellos tienen equipos de Primera y Segunda División y se descargan las plantillas”, explica, y manifiesta que “se divierten mucho y les ha enganchado”.
Lo cierto es que las nuevas generaciones han nacido muy ligados a las nuevas tecnologías, lo que hace que este tipo de juegos sean más atractivos para ellos. “Como no lo han visto nunca es algo novedoso para ellos, les gusta y en los recreos siempre aprovechan para jugar”, asegura el docente, y explica que “en los campeonatos que organizamos lo dan todo”.

Además, en el partido de este colegio tratan de conocer nuevos deportes, más escondidos. “Tenemos miles de alternativas de deportes muy interesantes en los que es más fácil integrar a todos los niños y funcionan muy bien”, explica Jorge Lorenzo, que añade que “hacemos muchos campeonatos para que hagan cosas diferentes”.
Los juegos de toda la vida y deportes diferentes
Así, comparte que además del fútbol-chapas y otros juegos de los de toda la vida, los alumnos de este centro educativo de Albacete también practican deportes como “el gringol, un deporte muy dinámico con pelota donde se pueden meter goles y canastas; Ringo, que lo construyen los propios niños con una especie de disco volador”.
En la misma línea, sostiene que también cuentan con una dinámica llamada ‘Datch Ball’, una especie de balón prisionero muy peculiar. “Creo que somos el único colegio porque trabajamos con superhéroes y villanos también dándoles poderes en el juego. Es el que más les gusta con diferencia”. Además, cuentan con su propio Got Talent donde los niños realizan actuaciones en diferentes ámbitos.

Así, entre risas, una competición sana y mucha imaginación, las chapas han vuelto a ocupar un lugar que quizá nunca debieron perder. En dada pequeño golpe, los niños no solo juegan sino que también aprenden a disfrutar de lo sencillo, de los juegos de sus padres y abuelos.
De este modo, el fútbol-chapas y los juegos tradicionales se han consolidado en este colegio de Albacete como mucho más que un juego en el Colegio Mayor Zaragoza, sino en una forma de recuperar tradiciones y de disfrutar de lo sencillo.

