LA REVOLERA | Una zona de bajas emisiones “a la española”: cumplir sin incomodar

Artículo de opinión de Ángel Calamardo

Leo en el muro de Facebook de un médico paisano, Ángel losa, su apoyo a compañeros de la medicina del servicio de neurorradiología y neurointervencionismo del Hospital del Albacete quienes han impulsado una gran iniciativa solidaria: la carrera “corre contra el ictus”. La recaudación irá destinada a la Asociación de Daño Cerebral de Castilla-La Mancha. El 10 de mayo en La Pulgosa a las 9:30 de la mañana. Dice Ángel algo que también suscribo, como tanta otra gente: “Orgulloso de mis compañeros, que además de salvar vidas cada día, promueven salud solidaridad y compromiso social”.  

En la fotografía que acompaña la publicación aparecen varios profesionales: Ángela Fernández, Juan David Molina y el neurointervencionista. Paco Hernández. Paco, que junto a otros están haciendo un trabajo intensivo, de gran conocimiento y de empatía con los pacientes, además de una gran preparación. Todo el equipo con Tomás Segura al frente es de una categoría sobresaliente. 

Contrasta todo lo anterior –lo que se dice y lo que aún podría añadirse– con los problemas que atraviesan los médicos en la negociación que mantienen con el Ministerio de Sanidad, una situación que los aboca, una vez más, a la huelga y con escasos visos de solución.

El colectivo médico tiene motivos fundados: sus reivindicaciones son, en gran medida, razonables. Sin embargo, se han encontrado con una falta de dialogo y de entendimiento que está llevando el conflicto a un callejón sin salida en el que, de una u otra forma, todos estamos implicados. Por eso, resulta fácil comprender sus demandas.

Lo que cuesta más entender es la postura del Ministerio y la incompetencia de una ministra cuya gestión no está contribuyendo a encauzar el problema, sino más bien a agravarlo.

Este escenario contrasta con la profesionalidad de quienes, en primera línea, trabajan sin descanso, con preparación, responsabilidad y empatía, llegando en muchos casos a un desgaste personal considerable. Frente a ello, la gestión política debería estar a la altura de ese esfuerzo.

En esa lucha contra el ictus –y en tantos otros ámbitos– siempre encontrarán la solidaridad y el reconocimiento de una ciudadanía consciente de la labor imprescindible que desempeñan.

Frente a un problema de estas características siempre hay un político que se ha encontrado de sopetón con un cargo, sueldazo, coche oficial, en algún caso pisazo, todo ello bajo el paraguas de una inutilidad en grado máximo.

Solidaridad y apoyo a lo inmediato como es esa carrera del día 10 de mayo y apelación al entendimiento con una ministra que no sé si será un impedimento más, pero ni siquiera es del PSOE, es socia y su posición política, está situada a la izquierda del PSOE, por tanto, en la extrema izquierda.

“A la izquierda no le molestan los atascos mientras sean de coches eléctricos”, vino a decir el concejal Paco Navarro, que es quien ha llevado y lleva todo el asunto de la zona de bajas emisiones que ya ha pasado los tramites preceptivos y que será para octubre cuando todo entre en vigor. El mismo concejal no dejó pasar la ocasión para recordarle a VOX que “hay dos VOX: el que pacta con el PP y el que vota en contra” en referencia a lo ocurrido recientemente, una dualidad que empieza a dejar de ser anecdótica para convertirse en costumbre. 

Poco más que rascar en un pleno que no deparó ninguna sorpresa. La llamada prudencia del equipo de gobierno ha sido, en términos generales, bien recibida…quizá porque, en la práctica, no incomoda a nadie. Los vecinos de Albacete podrán seguir circulando sin mayores sobresaltos y, para los de fuera –que son los menos–, tampoco parece que el asunto vaya a suponer un problema digno de mención. Una zona de bajas emisiones que, de momento, emite más tranquilidad que restricciones.

Se puede creer más o menos en las exigencias europeas, pero estando dentro –y, sobre todo, pasando por caja– conviene no hacerse demasiado el despistado. Otra cosa es el entusiasmo con el que se obedece. En el Ayuntamiento han optado por esa vieja escuela tan nuestra de acatar…reinterpretando. Cumplir, sí, pero sin que se note en exceso, no vaya a ser que alguien tenga que cambiar de hábitos y se nos genere un disgusto innecesario. Ya lo advertí la semana pasada: este tren no se ha llevado por delante al alcalde –que no “primer edil”, que bastante tiene ya con lo suyo– pese a que algunos lo veían venir con más ilusión que argumentos.

En cuanto al reparto de papeles, tampoco hay sorpresas, todo muy en su sitio. Unidas Podemos se coloca en su versión más verde –verde intenso, casi fosforito– y, si por ellos fuera, el coche en el centro sería poco menos que material de museo. Pasear sí, circular…ya veremos. En el otro extremo, VOX sigue fiel a su doctrina del “no por sistema”, una posición cómoda que ahorra matices y explicaciones. Ni zona de bajas emisiones, ni nada que huela a regulación. Eso sí, queda la duda de cuánto tardarán en descubrir, si algún día gobiernan, que Europa no es solo un cajero automático y que las normas vienen sin botón de “rechazar”. Sorpresas te da la vida.

¡Con el campo político que tiene VOX por delante para dejar su impronta, incluso pactando –en ocasiones– con el PP, su aliado natural!

La posición del PSOE municipal mantiene un equilibrio peculiar: pide más ambición sin concretar en qué consiste. Puede ser una estrategia, o simplemente que lo indefinido resulta más fácil de sostener.

El debate no es solo entre etiquetas ambientales, sino cómo afectan las medidas a quienes dependen de vehículos antiguos para trabajar. Restringir es sencillo; ofrecer alternativas reales ya exige más esfuerzo, y eso no siempre aparece en el discurso.

Sobre el papel todo encaja: normas claras y objetivos loables. Pero la realidad introduce matices menos cómodos, como la necesidad de ganarse la vida.

Mientras tanto, se pone el foco en casos simbólicos –como un diésel circulando–, mientras problemas más graves y menos visibles siguen sin atención. La demagogia, en este sentido, suele ser selectiva.

Gobernar obliga a concretar; la oposición, en cambio, permite opinar opinar sin ese compromiso. Cuestión de estilo.

¡Ay, si la oposición estuviera a lo que debería estar!

Otra imagen que ha destacado en las últimas horas es ver cómo la entidad Globalcaja se ha ido hasta Letur para abrir allí a una oficina. Ha acudido su director general, Pedro Palacios; su presidente, Mariano León; y, por supuesto, el alcalde de la localidad, Sergio Marín. También han estado presentes el delegado de la Junta, Pedro Antonio Ruiz Santos, y la diputada provincial y alcaldesa de Elche de la Sierra, Raquel Ruiz, tan comprometida siempre con su labor en la Diputación y sus desvelos por todo lo que sucede en la sierra. 

Este gesto demuestra que la entidad apuesta por los pequeños municipios, donde lo digital aún no termina de implantarse plenamente, y que no deja a su suerte a quienes, en un momento dado, han sufrido una tragedia, como es el caso de este municipio. Resaltarlo, al menos, creo que es de justicia.

Igual que viene a cuento felicitar a Javier Ruiz, recientemente nombrado director regional de Onda Cero. Es espabilado, ejerce el periodismo integral y sabe moverse entre los bastidores de la política regional.  Ahora afronta un nuevo reto y, creo, lo hará bien. No es fácil compaginar la gestión con el ejercicio del periodismo.

Es muy positivo que al frente de una cadena al alza en la programación nacional y muy consolidada en Castilla-La Mancha –sobre todo en la provincia de Ciudad Real, donde tienen un liderazgo absoluto– no se sitúe a alguien que solo se limite a hacer sumas y restas. No le daré consejos, no soy quién para hacerlo, pero ante el panorama que se presenta, tan sombrío por el mercantilismo periodístico –donde todo se vende y todo tiene un precio–, si es capaz de mantener la equidistancia necesaria y hacer periodismo de verdad, el éxito está asegurado.

La cuenta de resultados es importante, pero lo es mucho más contar las cosas con decencia, sin manipulación, y entendiendo que no solo hay que construir un medio de comunicación de la Región, sino un medio para la Región.

Escuchando a Julia Otero hace unas horas entrevistando al alcalde de Barcelona, más que una entrevista parecía un ejercicio de complacencia: preguntas suaves, tono amable y una cercanía poco exigente para lo que se espera del oficio, especialmente en una mañana de sábado.

Todo muy empalagoso y en definitiva, unos juegos florales cargados de activismo. De aperitivo vino la crítica sin piedad a una jueza –la jueza Palacios– que está al frente del “caso Kitchen”. Todo muy bien estructurado, sin matices y bastante previsible.

No sorprende en ese contexto, el titular de El Mundo: “Rebelión en RTVE: los trabajadores votan a favor de movilizaciones ante la “falta de neutralidad” y sentencian a Mañaneros, Malas Lenguas y otros.

Mientras tanto, también el grupo de Tele5, creo que todos los programas, pero sus informativos están a un nivel ínfimo, en cuanto a liderazgo. Al final van a tener que recuperar a Pedro Piqueras. El diagnóstico es fácil, quizás las soluciones no tanto.

Se ha liado parda con lo que se pretende en Cataluña desplegando mossos de paisano en los institutos para reducir la conflictividad. Una ocurrencia que ha sublevado a profesores y familias.  No digo que sea lo mismo, pero he escuchado que llevarán a un pleno, en Albacete, a propuesta del PSOE, lo de la figura del agente tutor en la policía local en los centros educativos. No lo tengo analizado, ni he escuchado a nadie al respecto, pero en principio no lo veo claro. Cuando tenga un criterio más analizado lo cuento. 

Con la extraordinaria labor que está haciendo la Policía Local de Albacete, en todos los ámbitos –en los colegios, en la calle, colaborando con el CNP, con la Guardia Civil donde son competentes–, una labor que, si solo nos paramos a analizar los casos delicados que sacan adelante, si no existieran, habría que inventarlos.

No quiero alargarme más, pero ha dicho –lo publicó La Tribuna– el número 2 de Page en el partido, Sergio Gutiérrez, que los secretarios generales Milagros Tolón en Toledo y Emilio Sáez, en Albacete, son la primera opción como candidatos a la alcaldía por el PSOE

Sergio y su homólogo en Albacete Fran Valera que saben de lo que va el asunto y no dan puntada sin hilo, seguro que coinciden en el planteamiento. El primero lanza ese mensaje y, en parte tiene razón: la actual ministra de Educación sería una gran candidata para la alcaldía de Toledo; ya ganó las pasadas elecciones. Y Emilio Sáez, que no ganó, también sería el candidato idóneo. 

No sé si será así al final. No se trata de desmerecer a ningún otro. Los candidatos –y el de Albacete, en concreto– lo elegirán Santiago Cabañero y el propio Emilio; por tanto, ellos y solo ellos tienen la gran responsabilidad. Los demás, escuchar y contarlo.

Ángel Calamardo

X: @AFCalamardo

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Ángel Calamardo

Ángel Calamardo Zapata, periodista, natural de Albacete. Comenzó su actividad periodística en Radio Albacete-SER como redactor. Posteriormente fue nombrado Jefe de Informativos. En Radio Extremadura de la cadena SER fue subdirector regional y jefe de programas durante un año. En 1989 fue nombrado director del Centro Territorial de TVE en Castilla-La Mancha. En 1991 y durante dos años se ocupó de la dirección de Radio Nacional de España en Albacete. En 1993 fue nombrado director de Antena 3 de radio, pasando posteriormente a desempeñar la dirección de Radio Albacete-SER y Localia Televisión. En febrero de 2010 fue nombrado Director Regional de la Cadena SER en Murcia. En mayo de 2012 se hizo cargo de la Dirección Regional de la SER en Castilla-La Mancha.
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