La joya que surgió entre las cenizas en un pueblo de Albacete: la carta que desveló un tesoro

De incendio a descubrimiento: la historia del Cerro de los Santos y sus tesoros

Una carta, aparentemente modesta, bastó para cambiar el rumbo de la historia. A veces, no son las grandes excavaciones arqueológicas las que se abren camino en el pasado, y a veces son fenómenos naturales impredecibles y la carta de un vecino de un pequeño pueblo de Albacete.

Así es precisamente como empieza la historia de uno de los descubrimientos más destacados de la arqueología española, con una carta de un vecino de Corral Rubio (Albacete). Es el caso de Juan de Dios Aguado, vecino de esta localidad, que en el año 1860 lanzó la primera voz de alarma en forma de informe a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, dando cuenta de los últimos descubrimientos en el Cerro de los Santos, ubicado en Monteagre del Castillo (Albacete) y cerca de Yecla (Murcia).

De ahí, la carta fue remitida a su vez hasta la Real Academia de la Historia, y comenzó la historia de un tesoro, antes entonces desconocido, en el cerro más importante de este pueblo de Albacete… y todo ‘gracias’ a un incendio.

El hallazgo más inesperado que brotó de las cenizas tras un incendio en un bosque de Albacete

Las llamas de un incendio en esta ubicación se habían tragado todo un bosque en 1830, con todas las consecuencias que ello conlleva. Y lo que a primera vista parecía un desastre terminó desvelando algo que nadie esperaba. A consecuencia de la deforestación y de las lluvias comenzaron a aparecer joyas únicas: monedas, cerámicas y hasta esculturas. Un espacio que rápidamente llamo la atención de coleccionistas de localidades cercanas que trataron de apropiarse de ellas, incluso reproduciendo algunas falsificaciones.

El lugar comenzó excavaciones en 1870, y luego tomó el relevo el Museo Arqueológico Nacional y un joven Museo de Albacete, convirtiendo al Cerro de los Santos en lugar de peregrinaje para arqueólogos. Entre todas las piezas únicas que volvieron a aparecer entre los restos de un incendio, apareció una muy especial: la Gran Dama Oferente, una escultura femenina de una mujer ataviada portando un vaso que ofrece la divinidad entre sus manos. 

La Dama Oferente

La escultura mide cerca de 1.35 metros de altura, y es una de las mejores conservadas de este espacio privilegiado. Además, destaca su tamaño considerable sobre el restos de piezas y el estado de conservación. Esta ‘gran dama’ fue hallada al principio de la excavación y fue adquirida por un coleccionista que posteriormente, años después, fue vendida al Museo Arqueológico Nacional.

En cuanto a la escultura, destaca un dorso pulido, tres túnicas talladas sobre su cuerpo y cabeza formando pliegues casi perfectos, con un pelo largo, trenzado y decorado con una especie de rodetes. Se cree que en su origen estuvo pintada.

Un incendio, varios fenómenos naturales y una carta emitida desde un pequeño pueblo desvelaron al mundo una joya única que cambió el mundo íbero. Así, el Cerro de los Santos dejó de ser un espacio anónimo para convertirse en el epicentro de todas miradas, desvelando tesoros ocultos como la Gran Dama Ofrente. Entre cenizas y una carta sencilla emergió un legado que contribuyó a reconstruir la historia de quienes habitaron Albacete.

Mapfre

Noelia López

Natural de Albacete, Graduada en Periodismo por la Universidad Miguel Hernández. Experiencia en medios de comunicación como VIsión6, Es Radio y Telemadrid
Botón volver arriba