El talento sin límites de Antonio, un músico de Albacete con autismo

Antonio Belmonte utiliza la música como lenguaje

Antonio Belmonte nació en el año 2000 en Albacete. Fue diagnosticado con TEA (Trastorno del Espectro Autista) a los 2 años de edad, pero posee una gran cualidad que le ayuda a su formación musical y que solo se da en 1 de cada 10.000 personas: el oído absoluto, que solo han tenido músicos como Mozart.  Se trata de la habilidad de identificar o reproducir una nota musical específica al oírla sin necesitar la referencia de otras notas. Esto permite al músico identificar tonos, acordes y escalas con facilidad. 

Antonio Belmonte/ Foto cedida

Oído absoluto

Antonio entiende la vida a través de la música, con la que se conecta a su entorno. Le cuesta mucho hablar, pero desde muy pequeño ha mostrado gran talento, aprendiendo a tocar varios instrumentos. Su padre, Antonio José Belmonte, nos cuenta que “Antonio fue diagnosticado con autismo con 2 años de edad. Tenía muchos problemas de comunicación, pero nos dimos cuenta de que la música le enganchaba, y vimos en ella una forma de comunicarnos con él. Yo soy músico aficionado, y vi que cuando me ponía a tocar venía a acompañarme, a tararear conmigo las canciones, a intentar tocar las teclas del piano. Ya con cinco años descubrimos que tenía una cualidad muy curiosa, y era que tenía el ‘oído absoluto’. Cogía cualquier guitarra que había por casa, y era capaz de afinar de oído. Luego revisábamos esa afinación con un afinador electrónico, y comprobábamos que las había dejado perfectas sin tener ningún tono de referencia. Ahí fue cuando pensamos que la música podía ser la vía de desarrollo de Antonio”, indica. 

Antonio Belmonte de pequeño/ Foto cedida

Con 2 años, Antonio apenas hablaba, pero ya le atraían muchos los instrumentos musicales que tenía en casa. Su madre, María José García, señala que “cuando era pequeño los instrumentos musicales eran sus juguetes. Cuando empezó a tocar melodías infantiles en el piano de casa, a dibujar guitarras y a modelarlas en plastilina, nos dimos cuenta de que tenía un vínculo especial con la música, y esto nos permitió comunicarnos con él. De esta manera comenzamos a utilizar la música para atraer su atención en las terapias y en la realización de los trabajos del colegio. Como era imposible que hiciera los ejercicios y deberes, lo que hacíamos para incentivarle era decirle que si aprobaba, al final de curso le regalábamos el instrumento que quisiera. De este modo, un año era un charango, otro un ukelele, otro un timple canario, y así ha pasado, que ahora tenemos toda la casa llena de instrumentos. Poco a poco la música se convirtió en su manera de comunicarse. Así que comenzó a usar la música para todo, y a desarrollar sus habilidades musicales, hasta el punto de ser capaz de escuchar una melodía, y escribir su partitura”. 

Antonio Belmonte tocando el contrabajo/ Foto cedida

Primera persona con autismo con titulación de Grado Superior de Música

En 2020 Antonio se convirtió en la primera persona con autismo, y con un 67% de discapacidad reconocida, que consiguió obtener la titulación oficial en Grado Profesional de Música en un conservatorio público en España. Su padre explica que “estaba claro que su vida y su futuro iban a ir vinculados a la música. Lo apuntamos con 4 años a una academia musical, trabajando el piano y, poco después, guitarra y violín. Ya con 9 años aprobó las pruebas de acceso para el conservatorio, cursando con éxito los 10 años de formación Elemental y Profesional en la especialidad de contrabajo, en el C.P.M. Tomás de Torrejón y Velasco de Albacete. Al finalizar, terminó con éxito el Grado Profesional de Música en la especialidad de Guitarra también, y en la actualidad está cursando el segundo grado de Contrabajo en el Conservatorio Superior de Castilla-La Mancha”.

En 2022 Antonio Belmonte fue nombrado hijo predilecto de la región por su contribución a la inclusión de personas con discapacidad en la música / Foto cedida

Grupo musical ‘Alhambra Albacete’

Para dar visibilidad a la inclusión educativa y artística de las personas con discapacidad, en 2012 se forma el grupo musical ‘Alhambra Albacete’ actualmente integrado por Juan Antonio Osma, profesor de apoyo de Antonio, el propio Antonio Belmonte, y su padre, que aclara que “el grupo nace hace 14 años y gira en torno a Antonio, con la idea de dar visibilidad al problema del autismo, y de reflejar que una persona que en principio tiene serios problemas de comunicación, puede subirse a un escenario y realizar un concierto en vivo con público. De hecho, entre las actuaciones del grupo Alhambra Albacete, las de la Fundación SIFU que impulsa proyectos para promover la integración social e inserción laboral de las personas con discapacidad, las de la Orquesta de Guitarras de Albacete (OGA), y los conciertos con la orquesta del Conservatorio, Antonio llevará más de 300 actuaciones desde que, con 11 años de edad, empezó a actuar.  Concretamente, el grupo ‘Alhambra Albacete’ es una formación que interpreta versiones de conocidas canciones. En estos años, hemos ofrecido más de 100 actuaciones benéficas y de sensibilización por toda España, y hemos recibido numerosos premios y reconocimientos, y un gran seguimiento mediático”. 

Antonio Belmonte, una vida dedicada a la música / Foto cedida

Una persona especial con gran sensibilidad para la música

Por otro lado, Juan Antonio Osma, profesor de apoyo de Antonio Belmonte, explica que “Antonio había empezado a estudiar en el Conservatorio, y necesitaba un profesor de apoyo para poder asimilar el contenido y algunos conceptos de la asignatura de contrabajo que le estaban costando más. Como yo estudié en ese conservatorio, me recomendaron como profesor y empecé a darle clase en 2010, y he estado con él 13 años, durante toda su etapa de conservatorio de grado profesional.  Antonio es una persona muy especial, que tiene una gran sensibilidad hacia la música, algo complicado en una persona con autismo, ya que no suelen expresar mucho sus sentimientos, pero Antonio sí lo hace a través de la música. Como docente siempre te empapas mucho de lo que te dan tus alumnos, y en el caso de Antonio, trabajar con él ha sido una experiencia personal increíble, me ha dado una metodología y unos recursos didácticos que luego he podido poner en práctica con otros alumnos, y me ha venido muy bien. En el grupo ‘Alhambra Albacete’, Antonio elige los temas, realiza los arreglos, compone temas originales y toca varios instrumentos, como el contrabajo, la guitarra, el violín, el ukelele, el piano, el acordeón, o el cajón flamenco. Y es que, cuando montamos el grupo lo hicimos para dar visibilidad a todas las capacidades que tiene Antonio como el gran músico que es. Ha demostrado con creces que tiene un don, y que es todo un genio con cualquier instrumento que tenga entre sus manos”, concluye. Antonio Belmonte no solo interpreta música, la siente, la transforma y la convierte en su voz más poderosa. Su autismo no define sus límites, sino su especial manera de ver el mundo para traducirlo en melodías. 

/Fotos cedidas/

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Modesto Colorado

Comunicador y cantante de Albacete. Más de 20 años de experiencia en medios de comunicación, especializado en información y reportajes de ámbito cultural.
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