Andrés, de trabajar a los 15 a rozar el título universitario a los 57 años en Albacete: «No fallo ni un día a clase»

Andrés Martínez está en 4º de Humanidades en la UCLM a sus 57 años de edad

Nunca es tarde para volver a empezar o para retomar aquello que quedó pendiente y que quizá no fue posible por circunstancias de la vida. A punto de cumplir los 57 años, Andrés Martínez, natural de Cenizate (Albacete), cursa el cuarto año del Grado de Humanidades en la facultad de Albacete en la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM). Y es que la superación no entiende de edades, entiende de carácter y de ganas de avanzar, incluso en los peores momentos.

A Andrés Martínez le dijeron en un momento determinado que se olvidaste de trabajar por una lesión de cadera que degeneró en una artrosis degenerativa. Una de esas veces que la vida te para en seco y cuyas consecuencias no son fáciles de asumir. Sin embargo, lejos de venirse abajo, supo encontrar una oportunidad en un momento de incertidumbre. Donde otros habrían visto solo oscuridad, él vio una oportunidad. Cuatro años después de comenzar aquella etapa, Andrés Martínez está a tan solo un par de meses de graduarse en la universidad a sus 57 años.

Foto: Cedida Andrés Martínez

Una historia de superación que demuestra que nunca es tarde si hay ganas, voluntad y espíritu de superación. Andrés Martínez comparte con El Digital de Albacete que “cuando era joven y estaba en la edad estudiar tuve que sacar adelante mi casa y con 15 años empecé a trabajar, y no he parado hasta que me dijeron que ya no podría trabajar por un problema en la cadera”. Un momento complicado para Martínez, que recuerda que “nunca había estudiado, me saqué la ESO con más de 30 años porque me hizo falta y tuve varios oficios: trabajé vendiendo fruta de joven, fui albañil hasta que me casé, también estuve en un matadero de pollos y conducir 18 años un camión”. 

Foto: Cedida Andrés Martínez

A Andrés lo obligaron a parar… y acabó empezando de nuevo

Una trayectoria laboral amplia y llena de madrugones para ir a trabajar, pero a la que Andrés jamás puso inconveniente alguno, aunque le tocó trabajar desde muy joven. “He tirado para adelante y no he puesto ninguna pega”, sostiene.

Tras años de mucho trabajo, empezaron los problemas de cadera. “En 2016 me operaron por segunda vez y me dijeron que tenía artrosis degenerativa. En 2018 me sometí a mi tercera operación y entré en una vorágine de malos pensamientos y lo pasé muy mal. Me dijeron que me olvidase de trabajar”. Y en un momento oscuro, Martínez encontró un camino que en cierto modo, lo salvó. “Me dijo el psicólogo que buscase algo que me motivase, así que al terminar la pandemia fui al aula de adultos de Cenizate, y me convencieron para hacer la prueba de acceso a la Universidad con la sorpresa de que aprobé”.

Foto: Cedida Andrés Martínez

Y así, donde había dificultad, Andrés Martínez supo encontrar una oportunidad. “Siempre me había gustado la historia y la geografía, y en Humanidades he descubierto una parte que no sabía”, explica, y confiesa que “cuando veo películas de este tipo las termino destripando”. 

“No fallo ni un día a clase”

De este modo, con 53 años, Martínez se matriculó en Humanidades en la UCLM, y ya se encuentra en el último año. “La Facultad de Humanidades de Albacete es pequeñita pero muy acogedora, los profesores son muy naturales, con un trato muy personal y estoy encantado”, sostiene.

Con 53 años, cuando comenzó la Universidad, Andrés tenía compañeros de clase con apenas 18 años recién cumplidos. “No me costó ningún trabajo integrarme en clase, supongo que mis compañeros se preguntarían ¿qué hace este señor aquí? Pero son muy amables y he hecho muy buenas migas con ellos, son gente que merece la pena”, aclara, y explica que “no pensé que iba a hacer amigos, solo pensaba en estudiar y aprender, pero he hecho buenos amigos y son un apoyo también”.

Foto: Cedida Andrés Martínez

Además, Andrés es constante con la universidad y no falla ni un día. “Puedo tener más o menos cosas que hacer pero no fallo”, asegura, y eso que su rutina no es la más cómoda. “Vivo en Cenizate y me levanto a las 6 de la mañana, voy a un pueblo cercano donde cojo el autobús y voy hasta Albacete. Llego a la facultad a las 8 de la mañana, y luego la vuelta”, comparte.

“Quería sacarme la carrera, y lo estoy sacando con buenas notas”

Andrés supo ver una oportunidad en un momento complicado. “Hace mucho el carácter de cada uno”, asegura, y es que ese mismo carácter que Andrés sacó para mirar hacia delante con 15 años trabajando para aportar en casa, lo tuvo décadas más tarde para hincar codos en la Universidad. “Nunca me he considero una persona débil”, indica, y asegura que “quería sacarme la carrera como fuera, y la verdad es que estoy sacando buenas notas”.

Sobre su facultad señala que “hay unos profesores muy comprometidos y es una enseñanza cercana y plural, además en Humanidades se aprende en muchos ámbitos y me gustaría que hubiese unos pasillos más concurridos porque es una carrera muy satisfactoria y que se puede disfrutar”.

Foto: Cedida Andrés Martínez

A las puertas de su graduación y a punto de soplar 57 velas, Andrés Martínez demuestra que la vida no siempre sigue el camino previsto, pero que la fuerza de voluntad y las ganas de aprender pueden abrir otros caminos muy valiosos. De aquel joven que se puso a trabajar siendo todavía muy joven hasta el universitario con 57 que madruga cada día para no faltar a clase, su historia es la de un albaceteño que no se rinde y que no deja de avanzar, incluso cuando le dijeron que debía parar. Ahora, con casi 57 años no solo está a punto de conseguir su título, sino que ha ganado algo todavía más importante: la certeza de que nunca es tarde para empezar de nuevo y cumplir aquello que uno quiere.

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Noelia López

Natural de Albacete, Graduada en Periodismo por la Universidad Miguel Hernández. Experiencia en medios de comunicación como VIsión6, Es Radio y Telemadrid
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