Hay trayectorias que no se miden solo en años, ni en exposiciones, ni en ciudades conquistadas por el arte. Hay nombres que, sin hacer ruido, logran instalarse para siempre en la memoria de un lugar, en la mirada cotidiana de quienes pasan junto a una obra sin saber que están siendo observados. Esta es la historia de uno de esos nombres. Una figura que nunca dejó de mirar a su tierra, incluso cuando la vida le llevó lejos. Una despedida que, aunque silenciosa, resuena con fuerza en Albacete. El pasado 10 de abril fallecía en Madrid el pintor y escultor Arturo Martínez. Entre su prolífica obra se encuentra ‘El Ejecutivo’, la estatua que desde 2002 da la bienvenida a la Plaza de Gabriel Lodares a vecinos y visitantes.

Muere Arturo Martínez, artista universal con alma albaceteña
Arturo Martínez (Albacete, 1940) ha fallecido dejando tras de sí una obra profunda, introspectiva y cargada de humanidad. Aunque residió durante décadas en Madrid, nunca rompió el hilo invisible que le unía a su origen manchego. Albacete no solo fue su cuna, sino también un lugar recurrente en su trayectoria expositiva y emocional.
Una mirada que interrogaba al espectador
Si algo definía su obra era la intensidad de las miradas. Especialmente en su conocida colección de obispos, donde retrató figuras del alto clero —obispos, cardenales e incluso algún pontífice— con una fuerza expresiva difícil de olvidar. Sus ojos, a menudo insondables, parecían interpelar directamente al espectador o perderse en un horizonte invisible, como si buscaran respuestas más allá del lienzo.
El diálogo con Velázquez y la reinterpretación de las Meninas
Otro de los hitos de su producción fue su serie dedicada a las Meninas. En ella, Martínez reinterpretó la obra de Velázquez desde un lenguaje propio, más esencial, casi musical. Como señaló Sela del Pozo Coll en 2008, cada pieza componía un acorde dentro de una melodía mayor: una relectura contemporánea del barroco. Sus figuras emergían entre sombras, conectando con el naturalismo del Siglo de Oro desde una estética renovada y profundamente personal.

Un artista de proyección internacional
La carrera de Arturo Martínez trascendió fronteras. Su obra se exhibió en ciudades como París, Bruselas, Nueva York o Chicago, además de recorrer gran parte de la geografía española. Participó en importantes ferias internacionales como ARCO, Art Miami o Artexpo Barcelona, consolidando una trayectoria sólida y reconocida en el circuito artístico.
El legado que permanece en Albacete
Pero si hay un lugar donde su presencia sigue viva cada día es en Albacete. Allí, miles de personas contemplan sin saberlo una de sus obras más emblemáticas: ‘El Ejecutivo’, instalada en la Plaza Gabriel Lodares desde su inauguración el 4 de septiembre de 2002. Una escultura que, como tantas de sus creaciones, parece observar en silencio el paso del tiempo y de la vida.

Despedida a un creador irrepetible
Con la muerte de Arturo Martínez se apaga una voz singular del arte contemporáneo español, pero su legado permanece intacto. En cada mirada pintada, en cada figura esculpida, en cada sombra sugerida. Su obra seguirá interrogándonos, como lo hacían sus personajes, invitándonos a detenernos, a mirar más allá. Y en Albacete, su tierra, su nombre no dejará de resonar.

