Dani, el mallorquín de 28 años que ha encontrado su lugar en un pequeño pueblo de Albacete: «Estoy muy feliz»

Vivió en Granada y en Birmingham, pero finalmente se mudó por amor a Villapalacios

En una época en la que muchos jóvenes buscan oportunidades en grandes ciudades o incluso fuera de España, la historia de Dani Marín rompe con esa tendencia. Este joven de 28 años, nacido en Mallorca, ha encontrado su lugar en Villapalacios, un pequeño municipio de la Sierra de Alcaraz, en la provincia de Albacete, donde ha decidido echar raíces y construir su futuro.

Dani ha compartido su experiencia en el programa ‘Yo me quedo aquí’ de Castilla-La Mancha Media, donde ha relatado cómo pasó de una vida marcada por el ritmo frenético de la hostelería en destinos como Ibiza o Birmingham a la tranquilidad de un pueblo de apenas 539 habitantes.

«Estudié Antropología Social y Cultural en la Universidad de Granada, aunque también estuve un tiempo en el extranjero, en Birmingham, trabajando de camarero. Hace unos años, por una serie de circunstancias, decidí venir a Villapalacios de nuevo y tratar de emprender en el turismo rural», explica.

Raíces paternas en Villapalacios 

Aunque nació en Mallorca y abandonó la isla con tan solo 17 años, su vínculo con Villapalacios siempre estuvo presente. Se trata del pueblo de su padre, donde pasaba largas temporadas durante su infancia. Finalmente, con 23 años, tomó la decisión de instalarse definitivamente allí, motivado también por su relación de pareja y el círculo de amistades que conservaba.

«La opción más fácil para mí era venir a mi pueblo, donde tengo las raíces paternas. Y además conocí a mi chica también, y tenía aquí a todos mis amigos también, porque solía veranear aquí. Era una apuesta fácil para mí», reconoce.

Desde entonces, Dani ha apostado por el turismo rural como forma de vida. Tras realizar un curso en la Sierra de Alcaraz, comenzó a organizar rutas turísticas para dar a conocer el patrimonio histórico, cultural y natural de Villapalacios, un enclave que, según él mismo describe, está «lleno de historia, de cultura y de tradición».

Diferencias «abismales»

El contraste con su etapa en Granada es notable. «Las diferencias son abismales. Granada es una ciudad muy grande, con muchos estudiantes, muy joven, con mucho tráfico y afluencia de gente… En el pueblo hay gente de más avanzada edad y cuesta más ver gente joven, pero sobre todo lo que más le gusta a uno de vivir en el pueblo es que estás tranquilo, sin estrés, sin prisas… Y esa cercanía de la gente hace que te sientas a gusto», asegura.

Además de su labor como guía turístico, Dani se ha implicado activamente en la vida social del municipio. Es presidente de la Asociación Juvenil, desde donde impulsa actividades para dinamizar el pueblo y mantener vivas sus tradiciones.

Una de las más especiales es el repique manual de campanas, una práctica ancestral que está aprendiendo de manos de Pepe Linares, un campanero que lleva dedicándose a ello desde los 8 años y que está a punto de cumplir los 90. Dani será su relevo, asegurando así la continuidad de esta tradición.

«Que el pueblo me haya acogido de esta manera y me permita ser partícipe de todos los eventos que organizamos, para mí lo es todo. Y encima de algo que me gusta: turismo, actividades y movimiento. Estoy muy feliz aquí», concluye.

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María López

Nacida en Albacete (1996). Graduada en Periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha. He pasado por Cadena SER, Castilla-La Mancha Media y El Español.
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