Algo está ocurriendo en el corazón de muchos negocios de barrio en Albacete. No es un problema nuevo, pero sí cada vez más repetido, más visible y más difícil de asumir. Tras varios episodios recientes, la sensación se ha instalado entre profesionales que trabajan de cara al público: la de estar expuestos, vulnerables… y sin respuestas claras. Lo que hay detrás de esta creciente inquietud ha terminado por desatar la indignación de todo un sector. La peluquerías de Albacete están en el punto de mira de los ladrones y sus dueños se sienten impotentes y desolados.
Oleada de robos en peluquerías de Albacete: crece la indignación en el sector
Así las cosas, la preocupación se ha disparado entre los peluqueros de Albacete tras los robos registrados en dos salones de la ciudad en apenas unos días. Los hechos, ocurridos el sábado y este lunes, han puesto en alerta a todo el sector de la imagen personal, que denuncia una situación que, lejos de ser aislada, empieza a repetirse con patrones muy similares.

Mismo ‘modus operandi’ en los últimos asaltos
Según ha explicado a El Digital de Albacete Mila Roldán, presidenta de la Asociación Provincial de Peluquería y Afines de Albacete, los robos siguen un patrón claro: acceso forzado mediante la rotura de la persiana y el cristal del escaparate. En los casos más recientes, los ladrones se han llevado únicamente el dinero en efectivo, principalmente el de la caja y las propinas de los clientes, sin sustraer herramientas profesionales.
“Sensación de impotencia y desolación” entre los profesionales
Roldán describe el sentir general del sector como una mezcla de impotencia, rabia y desolación. “No es miedo, es la sensación de que pueden entrar cuando quieran”, señala, subrayando que muchos negocios sienten que están “en manos de los ladrones” ante la falta de consecuencias efectivas.
El coste invisible: seguridad, daños y gastos añadido
Más allá del robo en sí, los daños materiales «suponen un duro golpe económico». La reparación de lunas blindadas —que pueden alcanzar los 5.000 euros— «no siempre está cubierta en su totalidad por los seguros». A ello se suma «la necesidad de invertir en sistemas de seguridad, cámaras y alarmas», un «gasto añadido» que muchos negocios consideran «injusto pero inevitable»; tal y como afirma Roldán.

Un problema que se repite y apunta a una misma banda
Desde la asociación no descartan que «detrás de estos hechos esté la misma persona o grupo organizado». De hecho, recuerdan que en 2025 «ya se registraron al menos tres robos con características similares». La reiteración de estos incidentes ha llevado a pensar que existe un patrón deliberado: «Ahora les ha dado por las peluquerías», apunta Roldán.
Negocios al límite en un contexto económico complicado
El impacto de estos robos llega en un momento especialmente delicado para el sector. «Los márgenes son ajustados y cualquier gasto extra puede comprometer la viabilidad del negocio. Cualquier añadido económico es un mundo», advierte Roldán como presidenta de la asociación, que insiste en que la situación actual «agrava aún más las dificultades».
Las propinas, en el punto de mira de los ladrones
Aunque pueda parecer sorprendente, «el principal objetivo de los asaltantes serían las propinas acumuladas en los establecimientos». El dinero en caja «suele ser mínimo al cierre», pero estos pequeños fondos pueden convertirse en un reclamo suficiente para los delincuentes.
Un sector en alerta que pide soluciones urgentes
Los profesionales reclaman «medidas que frenen esta situación y devuelvan la tranquilidad a los negocios». Mientras tanto, «la sensación de vulnerabilidad» sigue creciendo en Albacete, donde cada nuevo caso refuerza la idea de que nadie está a salvo.

