A veces no hace falta una gran columna de humo ni un despliegue descomunal para poner en jaque a un operativo de extinción. Basta un foco muy concreto, un material especialmente delicado y el paso lento de las horas para convertir una intervención aparentemente asumible en un trabajo pesado, costoso y lleno de precauciones. Eso fue lo que ocurrió este lunes 13 de abril en una empresa dedicada al aluminio de La Gineta (Albacete), donde un incendio obligó a intervenir a los bomberos y dejó un trabajador herido.
El incendio más difícil de apagar no fue el más grande: lo que ocurrió este lunes en una empresa de La Gineta (Albacete)
Un incendio registrado en la tarde de ayer lunes, 13 de abril, en las instalaciones de una empresa dedicada al aluminio situada en la calle Labradores de La Gineta (Albacete), a escasos kilómetros de la capital albaceteña, movilizó a efectivos del Servicio Especial de Prevención y Extinción de Incendios, aunque el siniestro no revistió una gravedad extrema.
Según la información recabada por este medio proveniente de fuentes oficiales, el fuego se originó en el exterior de la empresa, dentro del recinto de sus instalaciones, y tuvo su foco principal en un montón de escoria de aluminio de tamaño no demasiado grande. Además, una máquina de pequeñas dimensiones resultó calcinada como consecuencia del incendio.
Aunque en un primer momento pudiera parecer un fuego menor por la dimensión del foco, la naturaleza del material implicado convirtió la extinción en una labor especialmente lenta y costosa. En este tipo de incendios, el aluminio presenta una dificultad añadida porque puede alcanzar temperaturas muy elevadas y reaccionar de forma problemática durante las labores de apagado. No se comporta como otros fuegos convencionales y exige una actuación mucho más medida, paciente y prolongada en el tiempo.
De hecho, una de las principales complejidades de los incendios con presencia de aluminio o de sus residuos industriales es que no siempre basta con aplicar métodos ordinarios de extinción. La combustión de este material puede mantener puntos calientes durante mucho tiempo, reactivarse con facilidad y obligar a trabajar con extrema cautela. Por eso, más que una intervención rápida, lo que suele requerirse es una actuación sostenida, muy controlada y con vigilancia continua hasta garantizar que no quede riesgo de reproducción.
SEPEI de La Roda (Albacete)
Hasta el lugar se desplazaron bomberos del SEPEI del Parque de La Roda, así como el Oficial Jefe del Servicio de Bomberos del SEPEI de Albacete. Precisamente por la lentitud que entraña la extinción de este tipo de siniestros, fue necesario realizar varios relevos de turnos durante el operativo.
El incendio dejó además un trabajador herido, si bien, según las primeras informaciones, las lesiones no revestían especial gravedad.
La intervención se centró en asegurar completamente la zona afectada y evitar cualquier reactivación del fuego, una circunstancia habitual cuando arden restos o subproductos metálicos de estas características. El suceso, pese a no alcanzar grandes dimensiones, sí obligó a un importante esfuerzo técnico y humano por parte de los efectivos desplazados.
Lo ocurrido en La Gineta (Albacete) vuelve a poner de relieve que, en materia de incendios industriales, la dificultad de una emergencia no siempre depende del tamaño de las llamas, sino del material que arde. Y en este caso, el aluminio convirtió un foco exterior relativamente contenido en un incendio especialmente complejo de sofocar.

