Jesús Moreno luce el toreo al natural frente al frío y a los chinos de Talamanca del Jarama

Se va de vacío con un lote muy soso en la novillada clasificatoria del Circuito de Madrid, pero deja los muletazos más puros de una tarde desangelada

Jesús Moreno abría cartel en el primer festejo de la feria de Talamanca del Jarama, una localidad madrileña muy coqueta, muy bien cuidada y que cada año llena hasta arriba su plaza portátil. Aprovecharon para colocar ahí una de las novilladas del Circuito de Madrid, un certamen competitivo de novilleros con caballos que organiza con gran éxito y mayor acierto la Fundación Toro de Lidia, en comunión con la Comunidad de Madrid. Alguien le colocó a un grupo amplio de chinos en el paquete turístico la visita al Museo del Prado y una experiencia taurina en Talamanca del Jarama el mismo día. Algo así como pedirle tofu a Pedro en el Rincón Gallego, que es lo que haría uno de estos chinos engañados. Querían ir a Las Ventas, me dijo uno que se llama Xi Han Fei. Lo sé porque me enseñó su pasaporte. ¿Por qué todos los chinos se llaman Xi? No supe preguntárselo porque en La Enseñanza dábamos clases de alemán, pero no de chino. El caso es que como no había toros en Las Ventas por ser lunes, autobús directo a Talamanca del Jarama, a unos 45 minutos del centro de Madrid.

Fundación Toro de Lidia

Jesús, torero de El Pontarrón (Ayna) saludó para empezar a ‘Garganta’, un utrero muy cómodo con el hierro de El Estoque. Hábil con el capote, mezclando inteligencia con arrojo, para potenciar las virtudes que asomaba el animal. Entre ellas no estaba la clase ni la casta, pero sí una movilidad que para una plaza de chapa es más que suficiente. Hizo un quite por saltilleras muy meritorio y se echó de rodillas para empezar con la muleta. No lució porque el recorrido de ‘Garganta’ por el pitón derecho era limitado y brusco. Sí consiguió reunirse con él al natural. Dejó un manojo de carteles de toros, bien colocado siempre. Muy reposado, jugando solo con los vuelos de la muleta y llevando al toro como toreándolo sobre el filo de una navaja. Muy bello el trazo y la postura, encajado en los riñones y con el mentón rozando el nudo del corbatín. Insuficiente para un pueblo en fiestas. Se atrancó después Jesús Moreno con la espada y aquello acabó aburriendo. No hay que olvidar que esta novillada forma parte de un certamen clasificatorio y gana el más listo casi siempre. Que, por descontado, casi nunca es el mejor torero. Y cuando uno va a una plaza portátil llena de gente que está en fiestas y de personajes como Xi Han Fei, hay que entender que se valora más el rodillazo y el molinete con el culo respingón que un natural fetén.

Al cuarto utrero lo echaron al corral por inválido. Costó mucho que los cabestros lo sacaran de la plaza. En ese momento, otra marabunta de chinos llegó a la monumental metálica de Talamanca del Jarama por el recorrido del encierro, porque aquí tienen sus sanfermines. Los recibió la charanga del pueblo con una marcha a caballo entre lo marcial y lo grotesco, María Jesús y su acordeón con los pajaritos. Flipaban los chinos, grabando aquello con sus cámaras de mano como los yankis del cambio de siglo en los concursos de mates de la NBA. Para vivir estas cosas hay que venir a Talamanca del Jarama. Eran las 7 y media de la tarde y ya apretaba el frío que baja de la sierra madrileña, vestida todavía de blanco por el invierno helador que dijo la AEMET que iba a ser el más cálido de la historia.

Salió entonces ‘Limpiador’, sobrero de El Estoque, con unas hechuras difícilmente descriptibles. Más fuerte que los titulares por su expresión, pero de feo perfil. Embistió como fue, mal y brusco. Hizo de todo Jesús Moreno para intentar lucirse, pero fue complicado. Volvió a destacar en el toreo al natural, con varios muletazos muy logrados. Abrochó la tarde con unas manoletinas que no consiguieron sacar las manos del público del bolsillo del abrigo. Hacía mucho frío. Mientras, fuera de la plaza, los picadores comían pipas con avaricia y la enfermera del quirófano móvil se fumaba un plajo con la puerta entreabierta. La ATS, una lata de tinto de verano. En Talamanca podrían rodar un sucedáneo de Fargo. Se atrancó Jesús con la espada y su ilusión se fue por el sumidero. Tendrá otra oportunidad el 21 de junio en Villarejo de Salvanés (Madrid).

El segundo en la terna era Sergio Rollón, un torero de esos al que celebramos cada día. El año pasado se murió en un helicóptero camino del hospital después de una cornada terrible en Valdetorres del Jarama, un pueblo a 5 minutos en patinete de Talamanca. El Jarama es nuestro Júcar. Rollón está vivo de milagro, lo resucitaron en el aire y después de muchas operaciones y de un sufrimiento espartano, consiguió volver a ponerse el traje de luces. Un chaval estupendo que quiere ser torero. Ya conoce la cruz, ahora merece la cara. Estuvo fenomenal con su primer oponente, un becerrote con edad de utrero que no paró de embestir. Lo cuajó por los dos pitones con más facilidad que brillantez y lo mató sensacional. Dos orejas para un torero feliz. Muy solvente y resolutivo también con el quinto, que no tuvo nada que ver. Muy descastado y sin ganas de pelear. Se puso algo pesado el torero, que luego pagó la penitencia con la espada ante un toro casi de escayola. Una masa inmóvil que acabó echándose sin conocer el acero toledano después de una docena de descabellos.

Completaba el cartel Rafael de la Cueva, un joven venezolano, alumno de la escuela taurina José Cubero «Yiyo» de Madrid. Muy amanerado en sus formas, pero con valor y multitud de registros en su concepto. Torea muy bien y busca siempre hacerlo despacio y componiendo mucho la figura. Le irá mejor con el toro que con estos becerrotes que son más propios de una clase práctica que de una novillada con picadores. Estuvo muy valiente para torear bien y lo consiguió prácticamente durante toda la faena a su primer novillo. Después de un cierre accidentado por esa suerte espantosa llamada ‘luquesina’ dejó una estocada entera que hizo guarda y que no hizo justifica a su buen desempeño. Con el sexto, bajo un frío incompatible con la comodidad, rayó a gran altura y corto una oreja sufrida, ganada a base de valor y paciencia.

FICHA DEL FESTEJO
Lunes 13 de abril de 2026. Talamanca del Jarama (Madrid). Plaza de toros portátil. Lleno de ‘No hay billetes’. Novillada con picadores. Novillos de El Estoque y José González (2º, 3º y 4º), abecerrados y de juego dispar tirando a mal salvo el 2º, excelente.
Jesús Moreno: silencio y ovación
Sergio Rollón: dos orejas y silencio
Rafael de la Cueva: ovación y oreja

Mapfre

Julio Martínez Romero

Julio Martínez Romero (1995). Periodista, director de El Toril de Onda Madrid y editorialista en Buenos Días Madrid. Antes, en esta casa, redactor en El Enfoque, junto a Félix Madero. Se inició en Cadena COPE, primero en información local (Albacete), y posteriormente en la redacción nacional, como editor de informativos, colaborador en toros y redactor en programas magazine. Pasó también por la sección de Economía de Servimedia.
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