Una escena cotidiana en uno de los puntos más transitados de Estación de Autobuses de Albacete acabó derivando en una sucesión de hechos que ahora llegan a los tribunales. Lo que comenzó con un gesto aparentemente trivial terminó en una espiral de violencia, tensión policial y daños que han puesto el foco judicial en un caso que se juzgará este martes 14 de abril en la Audiencia Provincial de Albacete.
Juicio en Albacete por dos agresiones racistas en la estación de autobuses
La Audiencia Provincial de Albacete juzga este martes a un hombre acusado de protagonizar dos agresiones de carácter racista en la estación de autobuses de la ciudad, además de enfrentarse a los agentes de la Policía Nacional que acudieron al lugar. La Fiscalía solicita para él una pena de dos años y medio de prisión.

Insultos racistas y agresión a una mujer de 60 años
Según el escrito de acusación, los hechos se remontan a mayo de 2022. El acusado se encontraba en la estación cuando comenzó a increpar con insultos racistas a una mujer de 60 años, de etnia gitana, conocida por vender pañuelos en la zona.
El Fiscal añade que la víctima, que en ese momento ayudaba a una pasajera a subir su equipaje al autobús, fue insultada con expresiones vejatorias. El acusado llegó a advertir a la viajera de que la mujer pretendía engañarla antes de abalanzarse sobre ella y golpearla contra una mesa.
Segunda agresión a otra mujer en el mismo lugar
Según el escrito de acusación y tras este primer episodio, el procesado se dirigió a otra mujer de nacionalidad rumana que también se encontraba en la estación. En este caso, le arrebató el teléfono móvil, lo lanzó al suelo y posteriormente lo pateó, causando daños en el dispositivo.

Huida, ataque a la Policía y destrozos en el vehículo policial
Fiscalía indica además que cuando los agentes de la Policía Nacional llegaron al lugar e intentaron identificar al acusado, este emprendió la huida. Durante la persecución, llegó a lanzar una papelera metálica contra los policías y se resistió activamente a su detención, forcejeando con ellos.
Una vez arrestado, ya en el interior del vehículo policial, provocó importantes daños: desencajó dos puertas traseras y fracturó una mampara de seguridad a patadas.
Conducta violenta también en el calabozo
El Ministerio Fiscal también argumenta que el acusado, lejos de calmarse, mantuvo una actitud agresiva en dependencias policiales. Según recoge la acusación, golpeó paredes del calabozo y realizó pintadas utilizando sus propias heces, lo que agravó la situación.

Petición de prisión e indemnizaciones
Además de la pena de prisión, la Fiscalía solicita que el acusado indemnice a la primera víctima y a la aseguradora de la Policía por los daños ocasionados, con una cuantía total que ronda los 4.500 euros.

