El centro de Albacete vuelve a encender las alarmas ante la posible pérdida de otro de sus comercios tradicionales. En los últimos meses, pasear por sus calles más céntricas deja una estampa cada vez más repetida, la de escaparates con carteles de liquidación, locales vacíos y persianas que se bajan tras décadas de actividad.
Se trata de pequeños negocios que han formado parte de la vida cotidiana de la ciudad y que, poco a poco, van desapareciendo del mapa comercial. Entre los cierres más recientes -o despedidas ya anunciadas- figuran nombres muy conocidos para los albaceteños, como la papelería Sanz, la joyería y relojería Sensi (abierta desde 1983) o la tienda de ropa Chamara.

A esta lista se suma ahora un nuevo establecimiento que podría estar atravesando sus últimos días, tal y como se conoce hasta ahora. Se trata del centro de estética Dominique, ubicado en el número 10 de la calle Carnicerías, en pleno corazón de la ciudad.

El negocio ha colocado en su escaparate un cartel en el que se anuncia su traspaso, un mensaje que suele interpretarse como antesala de un posible cierre si no aparece relevo. Pero lo que más ha llamado la atención de los viandantes es la frase que acompaña al anuncio: «Que digo yo que ya está bien», una expresión que deja entrever el cansancio detrás de la decisión.

Por el momento, no se puede confirmar que el establecimiento vaya a cerrar definitivamente, ya que el futuro del negocio dependerá de si finalmente se concreta ese traspaso. Sin embargo, este tipo de anuncios vuelven a reflejar la situación que atraviesa el pequeño comercio en el centro de Albacete.

