En pleno corazón de Albacete hay una tienda, donde más allá de los productos, lo que realmente levanta expectación y acapara todas las miradas de los clientes tiene cuatro patas. León, Zafiro y Rubí se han convertido en unos auténticos embajadores y protagonistas de este establecimiento de Albacete, ubicado en la calle Zapateros, donde reciben a todo el mundo desde su puesto privilegiado en el mostrador, despertando sonrisas y sorpresas.

Y no solo eso, sino que León, Zafiro y Rubí, quienes además son padre e hijas, tienen un vehículo muy particular, al que les encanta subirse. Teledirigido por su dueño, Paco, los tres animales se suben a este coche en cuanto Paco lo coloca en el suelo. “Parece que van conduciendo ellos y a la gente le llama mucho la atención”, asegura.

León, Zafiro y Rubí: los perros que se han ganado el corazón de los clientes de esta tienda de Albacete
Al mismo entrar a la tienda El Palacete, hay algo más que un dependiente tras el mostrador, ya que los animales tienen su propio espacio. “Les encanta ponerse ahí, y a veces se echan la siesta”, asegura Paco, lo que acapara todas las miradas tanto dentro del establecimiento como a través del escaparate.

León, Zafiro y Rubí han aprendido una gran variedad de trucos, que su dueño les ha enseñado con mucho mimo, y es que para Paco sus mascotas son “como mis hijos”, asegura. “Hay gente que me ha preguntado si los vendo, y siempre le digo lo mismo; ¿me venderías a tu hijo? Yo tampoco”, manifiesta.

Los ‘dependientes’ más adorables de Albacete
Eso sí, los tres perros levantan expectación allá por donde pisan. “Les hacen más fotos que a un famoso”, comparte Paco, y es que hasta vehículo propio tienen estos animales. “Los saco por Benidorm en un coche teledirigido. En cuanto lo saco se suben los tres porque les encanta. Hay veces que la gente se pone a hacer fotos y no podemos avanzar”, explica. Y es que su singularidad acapara todas las miradas.
León, Zafiro y Rubí no solo se han convertido en los grandes protagonistas de la tienda, sino también en un pequeño fenómeno que arranca sonrisas a todo aquel que se cruza con ellos. Desde su mostrador, entre paseos en su peculiar coche, estos tres inseparables compañeros han logrado transformar un rincón cotidiano en un lugar lleno de vida y cercanía. Más allá de la anécdota, su historia refleja el vínculo tan especial entre Paco y sus animales, que son como sus hijos, y que arrancan sonrisas a vecinos y visitantes casi sin querer.




























































