La solemnidad del Viernes Santo recorre las calles de Albacete en la Procesión del Santo Entierro

Solemne Viernes Santo en Albacete

Cada Viernes Santo, Albacete se transforma en un espacio de recogimiento donde la oración sale a la calle, la fe avanza paso a paso y el silencio adquiere un profundo significado. La Solemne Procesión del Santo Entierro convierte a la ciudad en un auténtico museo al aire libre, al reunir algunas de las imágenes y conjuntos escultóricos de mayor riqueza artística de cuantos procesionan en la capital.

Se trata de una procesión que refleja la esencia de la Semana Santa de Albacete: una tradición que se siente en el alma, una emoción que perdura en el corazón y una pasión que une a todos los cofrades bajo un mismo sentimiento y una misma esperanza. Y es que, la Semana Santa de Albacete, no solo se admira, sino que también se vive, se reza y se recuerda con todos los sentidos.

Abría el cortejo procesional la imagen de la Sagrada Lanzada, un conjunto escultórico perteneciente a la Cofradía del Santísimo Cristo de la Coronación de Espinas. La escena representa el momento en que el soldado romano Longino atravesó con su lanza el costado de Cristo tras la Crucifixión, un pasaje recogido en los Evangelios y cargado de profundo simbolismo.

Una imagen tras la  que procesionaba el Cristo de la Esperanza, una talla de autor desconocido que destaca por su marcado naturalismo. La escultura presenta un cuidado tratamiento anatómico, con una acertada disposición de las tensiones musculares propias del momento representado. En ella, se presenta a Cristo elevando la mirada al cielo en actitud de diálogo, con la boca entreabierta y un rostro que refleja la agonía del instante, transmitiendo una profunda intensidad dramática y espiritual.

El inconfundible sonido de su palio anunciaba la llegada de Nuestra Señora Reina de la Esperanza Macarena por las calles de Albacete. El caminar de La Macarena posee un sello propio dentro de la Semana Santa albaceteña, ya que, la imagen es portada bajo su trono sobre los dos hombros por una cuadrilla de entregados costaleros, que la mecen con un estilo característico que despierta la emoción del público a su paso. La talla de esta Dolorosa fue realizada por el imaginero José Díes, siguiendo el autor una estética netamente andaluza. De este modo, cabe destacar la estética sevillana con la que La Macarena sale a las calles de Albacete, con un paso de palio de enormes dimensiones y luciendo uno de los mantos de mayor riqueza de la Semana Santa albaceteña.

La monumentalidad del Descendimiento sobrecogía y dejaba sin palabras a quienes se acercaban a contemplar esta procesión en la tarde-noche de este Viernes Santo. Este es sin duda uno de los conjuntos más imponentes de la Semana Santa de Albacete, y es que, su envergadura, monumentales dimensiones y más de tres toneladas de peso hacen imposible sacar esta imagen a hombros por las calles de la ciudad. 

Se trata de una obra del escultor José Díes, compuesta por siete esculturas de cuerpo entero y bulto redondo. El conjunto, como si de una catequesis se tratara, representa la escena del descendimiento de la Cruz, en la que el cuerpo sin vida de Jesucristo es bajado con la ayuda de Nicodemo y José de Arimatea, configurando una composición de gran fuerza narrativa y profunda carga emocional.

La imagen de Nuestra Señora de la Piedad es considerada como una de las más emblemáticas y con mayor solera de la Semana Santa de Albacete. Esta talla procesiona a hombros de costaleras de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y destaca por ser una de las más antiguas que aún procesionan en la ciudad. Y es que, cabe recordar, que junto con el Cristo de las Misericordias, son las únicas dos imágenes que lograron sobrevivir a la Guerra Civil, convirtiéndose en un testimonio histórico y artístico de gran valor para la religiosidad popular albaceteña.

También perteneciente a la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno procesionaba portada a hombros otro de los conjuntos escultóricos más majestuosos de la Semana Santa de Albacete: el Santo Sepulcro. Una desgarradora escena obra de Juan González Moreno en la que se representa el instante en el que el cuerpo de Jesús es depositado en el sepulcro.

Sobriedad y solemnidad este Viernes Santo en Albacete

Conmovedor y lleno de delicadeza, así es el paso de Nuestra Señora de las Angustias por las calles de Albacete. Envuelta en un riguroso luto, avanzaba lentamente sobre los hombros de sus entregados costaleros, transmitiendo recogimiento y solemnidad. Entre sus brazos, la Virgen sostiene el cuerpo sin vida de Jesús, obra del conquense Luis Marco Pérez, que representa a esta Piedad Dolorosa situada a los pues de la Cruz, capturando con gran realismo y emotividad el momento más desgarrador de la Pasión. 

Abrazada a una gran Cruz y sosteniendo entre sus manos una corona de espinas procesionaba la imagen de Nuestra Señora de la Amargura este Viernes Santo. La autoría de esta talla es obra de José Zamorano y forma parte de la Semana Santa de Albacete desde 1961. También llama poderosamente este paso repujado con baño de plata, realizado en el taller de arte religioso Salmerón, luciendo en su parte delantera la capilla del Cristo de la Agonía, catorce motivos de vida la Virgen alrededor, el anagrama de la cofradía y el escudo de la ciudad.

Con su característico paso recorría las calles de Albacete la imagen de Santa María Magdalena. Se trata de una talla de madera noble policromada obra de Zamorano, que destaca especialmente por su rostro lleno de lágrimas y su mirada perdida, reflejando con intensidad el dolor ante la Pasión y Muerte de Jesucristo.

Un puñal atravesaba el corazón de Nuestra Señora del Mayor Dolor en la tarde de este Viernes Santo. Esta imagen Dolorosa de vestir, realizada en 1960 por el imaginero valenciano Rafael Grafiá, y que ha retomado en los últimos años la estética con la que comenzó a procesionar por las calles de Albacete.

Sin duda, uno de los momentos más sobrecogedoras de la Solemne Procesión del Santo Entierro se vivía al paso del Cristo Yacente, una imagen sobria y conmovedora portada por los costaleros de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Oración en el Huerto. La imagen aparece tendida sobre un sudario blanco y posee un paño de pureza de ornamentación estofada policromada.

Con una elaborada palma y portando en su mano izquierda el libro de su Evangelio caminaba San Juan Evangelista. Así, enmarcado entre los bellos faroles de su paso discurría la imagen del discípulo amado a hombros de los costaleros. Una paso del que también llama poderosamente la atención su sonido, y es que entre los bonitos faroles colocados en cada una de sus esquinas hay colgados cristales y campanillas que llenaban con su particular tintineo las calles de Albacete.

Cerraba la Solemne Procesión del Santo Entierro la imagen de Nuestra Señora de la Soledad. Se trata de una hermosa talla que nace de las gubias y del buen hacer del escultor valenciano José Díes López en 1940, y que fue policromada al óleo por Domingo Santaloria. Terminada la procesión, a su llegada a la Catedral de Albacete Nuestra Señora de la Soledad se despedía de San Juan Evangelista en la Plaza de la Virgen de Los Llanos. Posteriormente, en la Parroquia de Nuestra Señora del Pilar se realizaba el tradicional encuentro entre Nuestra Señora de la Soledad y el Santísimo Cristo de la Expiración. 

La Solemne Procesión del Santo Entierro ampliaba su recorrido este 2026. Así, comenzaba en la Catedral de Albacete, discurriendo por las calles Martínez Villena, Plaza del Altozano, Marqués de Molins, Tesifonte Gallego, Rosario, Martínez Villena para finalizar en la Santa Iglesia Catedral.

/Fotos: Juan Carlos Navarro/

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Marta Lopez

Periodista natural de Albacete. Licenciada en Periodismo por la Universidad de Murcia con más de 6 años de experiencia en medios de comunicación.
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