No siempre un empate sabe igual. Hay puntos que pesan, que se celebran casi como una victoria… y otros que dejan un poso incómodo, una sensación de que algo no encaja. En Anduva, el Albacete volvió a demostrar que es capaz de levantarse cuando todo parece torcido, pero también dejó al descubierto una versión que preocupa. Y precisamente ahí, entre la autocrítica y el alivio, se movió el discurso de uno de sus protagonistas en sala de prensa.
Neva pone voz a la autocrítica tras el empate del Albacete en Anduva
El lateral del Albacete, Carlos Neva, no escondió las sensaciones encontradas tras el empate frente al Mirandés. “Estamos satisfechos a medias”, resumió con claridad, reflejando el sentir de un vestuario que se marcha con un punto valioso, pero con la certeza de que el rendimiento no fue el esperado durante gran parte del encuentro.
Neva puso el foco especialmente en una primera mitad muy alejada del nivel competitivo del equipo: “No es digna de lo que somos”. El jugador reconoció que el Mirandés fue superior en ese tramo, acumulando llegadas y situaciones de peligro, mientras que el conjunto manchego apenas logró generar fútbol ofensivo.
Una primera parte irreconocible que encendió las alarmas
El análisis del futbolista fue contundente. El Albacete no logró conectar por dentro, sufrió en defensa con múltiples saques de esquina en contra y apenas inquietó la portería rival. “Creo que ni tiramos en la primera parte”, admitió, evidenciando la falta de presencia ofensiva del equipo.
El contexto tampoco ayudaba. Ambos equipos llegaban con poco tiempo de preparación, pero Neva recordó que el Mirandés jugaba con la urgencia de quien lucha por la permanencia: “Tienen el agua al cuello y sabíamos que los inicios iban a ser muy complicados”.
La reacción tras el descanso: otro Albacete sobre el césped
Tras el paso por vestuarios, el equipo manchego cambió radicalmente su imagen. Neva explicó que la consigna fue clara: subir el ritmo, empujar al rival hacia su área y cargar el juego por bandas. “Había que hundirlos y colgar balones laterales”, detalló.
El resultado fue un Albacete mucho más reconocible, capaz de dominar y generar peligro. La entrada de jugadores ofensivos permitió al equipo asumir más riesgos, algo que terminó dando sus frutos con un empate que, a juicio del propio Neva, “es merecido”.
Un punto trabajado ante un rival que supo proteger su ventaja
El Mirandés, tras adelantarse, optó por replegarse y defender el resultado. Neva destacó la dificultad de atacar a un equipo bien organizado y con poderío físico en defensa: “Se han metido atrás con centrales poderosos y es complicado meterle mano”.
Aun así, el Albacete no bajó los brazos y volvió a demostrar su capacidad competitiva en los momentos finales, una seña de identidad que ya ha repetido en otros escenarios esta temporada.
El reto pendiente: mejorar ante los equipos de la zona baja
Uno de los aspectos que más preocupa en el vestuario es la dificultad para imponerse a rivales de la parte baja de la clasificación. Neva fue claro al respecto: “Nos está costando más jugar contra los de abajo y tendremos que trabajarlo”.
El equipo reconoce así una asignatura pendiente que puede resultar clave en el tramo final del campeonato.
La mirada ya puesta en el Burgos y en el objetivo de los 50 puntos
Sin tiempo para lamentos, el Albacete ya centra su atención en el próximo compromiso ante el Burgos, un rival que llega en buena dinámica. Neva insistió en la importancia de este partido dentro de una semana exigente.
Además, el lateral recordó el objetivo prioritario: alcanzar los 50 puntos que, tradicionalmente, aseguran la permanencia. Con 44 en el casillero y nueve jornadas por delante, el mensaje es claro: “No estamos relajados. Esta categoría es una locura”.


