Ale Meléndez analiza sin rodeos el mal partido del Albacete y lanza un mensaje clave para lo que viene

El jugador del Alba admite que el equipo no compitió como debía ante el Mirandés, valora el punto y mira ya al objetivo de los 50 puntos

Hubo alivio, pero no euforia. Hubo un punto, sí, aunque también una sensación difícil de esconder tras un encuentro espeso, incómodo y muy por debajo de lo esperado. En una semana marcada por la ambición de dar otro paso al frente, una voz del vestuario del Albacete dejó un análisis tan directo como revelador sobre lo ocurrido en Anduva y sobre lo que viene ahora para el equipo manchego.

Ale Meléndez admite el mal partido del Albacete en Anduva

Ale Meléndez no escondió la autocrítica tras el empate del Albacete en Anduva ante el Mirandés. El futbolista del conjunto manchego reconoció en sala de prensa que el equipo no ofreció la versión que había trabajado durante la semana, aunque puso en valor el punto conseguido en un estadio exigente y ante un rival que, según admitió, salió con un punto más de intensidad desde el primer minuto.

“El campo era complicado” y el rival también, vino a resumir el jugador del Alba, que dejó claro que el vestuario se marcha con una sensación agridulce. Por un lado, el equipo suma y prolonga su dinámica sin perder. Por otro, queda la evidencia de que el partido estuvo lejos de lo que pretendía un Albacete que viajaba con la idea de conquistar los tres puntos y dedicar una victoria a su afición.

El jugador del Alba reconoce que el Mirandés compitió mejor

Una de las frases más contundentes de Ale Meléndez llegó al valorar la puesta en escena de ambos equipos. El jugador albacetista admitió que el Mirandés salió “con el cuchillo entre los dientes”, un plus competitivo que el Albacete no fue capaz de igualar durante buena parte del choque.

Esa lectura explica buena parte del desarrollo del encuentro. El Alba sabía perfectamente el escenario que le esperaba en Anduva, conocía la dificultad del rival y todo lo que había en juego, pero no terminó de plasmar sobre el césped la versión que buscaba. Meléndez reconoció que el equipo no compitió como quería, aunque también subrayó que en el descanso hubo una reacción interna para corregir errores, mejorar prestaciones y tratar de empujar el partido hacia un desenlace más favorable.

El Albacete valora el punto, aunque no se conforma

Pese a la decepción por no haber logrado la victoria, Ale Meléndez insistió en el valor del empate. El mensaje del vestuario fue claro: cuando no se puede ganar, sumar también cuenta. Y más aún en una fase de la temporada en la que cada jornada adquiere un peso mayor.

El futbolista del Albacete dejó entrever esa dualidad entre el resultado y las sensaciones. El punto se da por bueno por el contexto, por el rival y por la dificultad del desplazamiento, pero el juego del equipo no deja satisfecho a nadie dentro del vestuario. Esa mezcla de realismo y exigencia define bien el momento de un Alba que quiere seguir creciendo sin dejar de ser consciente de sus carencias cuando no logra competir al nivel necesario.

Seis semanas sin perder y un mensaje claro: “Quedan nueve finales”

Más allá del análisis del partido, Ale Meléndez situó el empate dentro de una racha que refuerza al Albacete. El equipo encadena ya seis semanas sin perder, una secuencia que permite mirar con algo más de estabilidad a la clasificación y afrontar el tramo decisivo del curso con ambición.

Aun así, el mensaje del jugador fue rotundo: “quedan nueve finales”. El primer objetivo del conjunto manchego pasa por alcanzar cuanto antes los 50 puntos, una cifra que daría tranquilidad y permitiría, desde ahí, mirar más arriba y soñar. En ese sentido, Meléndez deslizó una idea que resume el sentir del vestuario: primero asegurar, luego disfrutar y, si el rendimiento lo permite, pelear por cotas mayores en este cierre de temporada.

La afición del Albacete, protagonista también lejos del Carlos Belmonte

Ale Meléndez también tuvo palabras de reconocimiento para la afición del Albacete, una presencia constante para el equipo incluso en los desplazamientos más lejanos. El jugador destacó que el apoyo de los seguidores del Alba se hace notar prácticamente en cada campo y que ese aliento resulta clave para empujar hasta el final, especialmente en escenarios exigentes como Anduva.

Ese respaldo, una vez más, volvió a ser uno de los grandes activos del equipo manchego. El vestuario es consciente de ello y por eso la frustración por no haber podido regalar una victoria fue todavía mayor. El Albacete no brilló en Miranda de Ebro, pero sí volvió a sentirse acompañado. Y con nueve finales por delante, ese vínculo entre equipo y grada apunta a ser uno de los factores decisivos del tramo final del curso.

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Nacho Lopez

Nacido en Albacete. Más de 15 años de experiencia en medios de comunicación en radio, televisión y digital, como Intereconomía radio, Cadena SER, Punto Radio, ABTeVe y VOZ Castilla-La Mancha.
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