Del café centenario al colegio del parque: un siglo de historia en el corazón de Albacete

Del Café Buenos Aires al Colegio San Fernando de Albacete

A las once de la mañana, un rincón de uno de los grandes pulmones de Albacete, el Parque Abelardo Sánchez suena diferente. Entre sus grandes árboles, el silencio de los paseos matutinos de los vecinos de Albacete se rompe ante el bullicio infantil del recreo de los niños del Colegio San Fernando de Albacete, ubicado en el corazón de este espacio verde de la ciudad.

Un edificio con mucha historia, que hoy late al compás de la educación, pero que guarda un pasado muy distinto. Originalmente levantado como el emblemático Café Buenos Aires, este edificio acogió hace un siglo a los vecinos de Albacete entre comidas y cafés, y hoy, en ese mismo espacio, crecen generaciones en un entorno privilegiado, que convierte la jornada escolar en algo más que una rutina dentro del propio parque. Y es que, durante la niñez, muchos son los albaceteños que han pensado en la suerte de estos niños de acudir al colegio dentro de uno de los lugares más especiales de Albacete, sobre todo para los más pequeños.

Del café al bullicio infantil en Albacete

El edificio, bautizado como Buenos Aires y construido por José Herreros, pasó a ser un singular café que debe el nombre a las aventuras en Argentina de este albaceteño. Así, fue en 1923 cuando se estableció el acuerdo que permitió dar vida a este inmueble en esta zona tan emblemática de Albacete, que fue testigo del encuentro de los vecinos de la ciudad entre cafés.

Durante su historia como café Buenos Aires, el edificio sufrió varias modificaciones hasta los años 50, cuando su uso se destinó al ámbito educativo. Concretamente fue en 1956 cuando el colegio recibió a sus primeros escolares, con cerca de un centenar de alumnos, que pertenecían a calles cercanas como Rosario, Marzo, San Juan, Sol, Lepanto, Imperial, Tejares, Nueva, Campico, entre otras vías aledañas.

En los años siguientes, el centro fue remodelado para adaptarse a su nueva vida adecuando el espacio para las aulas y cubrir así las necesidades que requiere el centro educativo. En cuanto a su estructura, el edificio cuenta con dos plantas y un espacio de recreo envidiable por los escolares de Albacete, ya que su singular patio es uno de esos trocitos del parque Abelardo Sánchez. Además, el Colegio San Fernando no es la única construcción excepcional que acoge este parque, ya que también cuenta en su interior con el Museo de Albacete.

Décadas después de su transformación, el antiguo Café Buenos Aires sigue siendo un lugar de encuentro, aunque con un significado renovado. Donde antes había cafés entre tertulias, ahora se escucha ese bullicio infantil entre risas y aprendizaje en pleno corazón del parque. Un espacio que se ha adaptado sin perder su ausencia, convirtiéndose en uno de los lugares más emblemáticos de esta zona verde, donde pasado y presente conviven entre libros, naturaleza y la mirada curiosa de los más pequeños.

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Noelia López

Natural de Albacete, Graduada en Periodismo por la Universidad Miguel Hernández. Experiencia en medios de comunicación como VIsión6, Es Radio y Telemadrid
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