La tragedia y el drama se hizo dueña del Domingo de Ramos en Las Ventas de Madrid, que volvió a ver a un torero de Albacete entregarse y demostrar que quiere vivir del toro. Cristian Pérez se jugó la vida con los toros de Dolores Aguirre, de mala fama por su dureza y de gran categoría por el respeto que merecen entre los aficionados de postín. Se quedó a las puertas de cortar una oreja a su primero y salió con el sexto a romper el cliché de los toreros que no han sido llamados por la vía del arte. Cristian Pérez es torero. Otros lo intentan
Confirmaba alternativa y por tanto lidiaba el primero y el último de la corrida. Un lote de Dolores Aguirre muy serio, especialmente de pitones. Salió Cristian, de primera comunión y plata, a hacer las cosas bien. Lo que esté en tu mano, que dependa de ti. El resto, que sea lo que Dios quiera. Si es cierta esa premisa de que al torero hay que medirlo en función del toro que tiene enfrente, Cristian Pérez sacó un 10 en Madrid. La cornada final es un premio y así hemos de entenderlo. Los penaltis los falla el que los tira y Cristian se enfrentó a su particular gol de oro.

Lidió en primer turno a un Dolores que se movió mucho, aunque no bien. Manso descarado y buscando las cosquillas del lidiador. Arriesgó en todo momento y consiguió sacar muletazos de mucho mérito en hasta tres tandas que hicieron rugir a Madrid. El tendido 7, tan exigente, rompió con Cristian. Cuando tenía a la plaza entregada, se vino arriba y llegó la cogida. Sin consecuencias. Quizá ahí se creció demasiado y abusó del fondo del mando. La última tanda bajó el nivel y la gran estocada final no fue suficiente para levantar la petición. Hubo quien pidió la oreja, pero fueron minoría. La vuelta al ruedo supo a gloria.

Con el sexto se plantó para robarle esa oreja que se quedó en el alambre. Decían de Carles Puyol que donde algunos ponían la bota, él ponía la cabeza. En esa línea estuvo el matador de Hellín. Cristian Pérez es un poco Carles Puyol. No es delantero, es torero central. Tiene dos cojones y de vez en cuando saca el balón hacia delante. Dos tandas necesito para meter a la gente en la faena. 10 grados de temperatura y un viento insufrible. Estaba Cristian tremendo hasta que llegó la tragedia. Citando en el tercio, en los bajos de la puerta grande, casi coqueteando con la gloria, el toro decidió que el torero era más llamativo que la muleta. Se fue al pecho del torero y conmocionó los tendidos. Una cogida mortal. Hasta tres embestidas que pusieron a Cristian a volar. La caída sobre el cuello fue escalofriante. La gente salía llorando por las puertas. La sensación era de que ese chaval que iba de blanco no iba a volver al hotel. Fue una cosa horrible. Para mayores de 18. Para hombres de verdad. Cristian Pérez es un tío de los pies a la cabeza y esa cogida le da categoría.

Se lo llevaron corriendo a la enfermería y aquello se llenó de amigos del torero. Había cierta preocupación. Vi al Pelu, hijo de Dámaso González, que fue gran mecenas de Cristian cuando empezaba. Casi al borde del llanto estaba Juan Luis Galiacho, enfadado por la impericia de los banderilleros, incapaces de quitarle el toro del pecho a Cristian. Muchos novilleros y aficionados de Albacete, todos arremolinados en torno a un torero que ya es un héroe y un embajador de nuestra ciudad. Ojalá hubiera 15 como Cristian Pérez. Ojalá y tome nota Manuel Amador, que volverá a ser empresario de la plaza, y le dé un sitio en la feria de septiembre.
El informe señala que el diestro sufrió policontusiones con puntazos corridos en la cara anterior y posterior del tórax y abdomen. Además, presenta una herida por asta de toro en la cara interna del tercio medio de la pierna derecha, con una trayectoria hacia atrás y ascendente de 20 centímetros, que rodea la cara posterior de la tibia.
Como consecuencia de la cornada, se produjo una contusión de la arteria tibial y destrozos en la musculatura del compartimento posterior de la pierna, lesiones de considerable importancia.
Tras una primera intervención bajo anestesia general en la enfermería de la Plaza de Toros de Las Ventas, Cristian Pérez fue posteriormente trasladado al Hospital Fraternidad Muprespa-Habana para continuar con su tratamiento.
El parte médico firmado por los doctores Máximo García Padrós y Máximo García Leirado califica el estado del torero con pronóstico grave.


