Los médicos del servicio de Urgencias del Hospital de Villarrobledo han presentado en el registro del centro un escrito en el que alertan del “deterioro” de la asistencia sanitaria y denuncian lo que califican como un “desmantelamiento silencioso” de este servicio esencial. Según trasladan, el documento ha sido firmado por todos los facultativos de Urgencias.
En la carta, los profesionales sostienen que la situación actual “no es una simple reorganización”, sino un proceso de deterioro que, a su juicio, “pone en riesgo la atención sanitaria de toda una comarca”. Los firmantes recuerdan que durante años el servicio ha sido un modelo de atención urgente “eficaz, seguro y de alta calidad”, apoyado en equipos estables, específicamente formados y con amplia experiencia clínica.
Sin embargo, aseguran que el “abandono institucional”, el empeoramiento de las condiciones laborales y la falta de medidas para fidelizar a los profesionales han ido erosionando progresivamente el funcionamiento del servicio. En este sentido, subrayan que la apertura constante de vías de traslado ha favorecido la salida de médicos a otros hospitales, provocando, según denuncian, una pérdida sostenida de talento y experiencia.
Los facultativos advierten de que en las últimas semanas se han producido traslados de médicos que han dejado el servicio “bajo mínimos”, generando un déficit de profesionales que, afirman, repercute directamente tanto en la seguridad de los pacientes como en la sobrecarga de quienes permanecen en Urgencias.
Además, muestran su preocupación por la contratación de personal “sin formación especializada” para cubrir estas carencias. En el escrito recuerdan que un servicio de Urgencias exige experiencia, criterio clínico y capacidad de respuesta inmediata ante situaciones potencialmente graves, por lo que consideran que sustituir a profesionales cualificados por otros sin la preparación adecuada supone “una irresponsabilidad” y “un riesgo evidente”.
Otro de los puntos que remarcan en la carta es que los médicos que continúan en el servicio y sí cuentan con formación especializada estarían asumiendo, “de facto”, labores de supervisión y consultoría sobre otros profesionales sin la capacitación necesaria. Según exponen, esta situación implica una “transferencia encubierta de responsabilidad clínica” e incrementa tanto el riesgo asistencial como la posible exposición a responsabilidades legales.
Los firmantes aseguran que esta situación es “insostenible” e “injusta” y dejan claro que no están dispuestos a convertirse en “garantes de un modelo asistencial claramente deficiente”. Asimismo, lamentan que los ciudadanos de Villarrobledo y su área de influencia estén viendo degradada la calidad de la atención sanitaria “sin explicaciones claras ni soluciones reales”.
Por todo ello, exigen a las autoridades sanitarias el cese inmediato de estas prácticas, la restitución de una dotación adecuada de facultativos con formación especializada y la garantía de un servicio “seguro y digno”. En la parte final del escrito, los profesionales apelan a que se adopten medidas urgentes para corregir la situación y asegurar una atención sanitaria “segura, digna y de calidad” para la población.

