Durante meses, el campo albaceteño ha ido acumulando una tensión silenciosa que ya nadie puede ignorar. Parcelas arrasadas, cosechas comprometidas y una sensación creciente de impotencia entre quienes viven de la tierra han marcado el pulso de la provincia. Este jueves, tras semanas de presión y reuniones discretas, el Gobierno regional ha movido ficha con un plan que promete cambiar el rumbo de una crisis que se ha convertido en uno de los mayores desafíos para Albacete: la plaga de conejos silvestres que arruina las cosechas y bolsillos de los agricultores. La plaga es tal que no hace ni falta salir al campo para darse cuenta de ello, pues en rotondas a escasos metros del casco urbano, como la que da acceso a Campollano frente al antiguamente llamado Hotel Beatriz, hay decenas de ejemplares. Obviamente, a las rotondas que están dentro del casco urbano aún no han llegado los conejos, pero en más de una de las zonas de extrarradio campan a sus anchas.

La plaga golpea con fuerza al campo de Albacete
La provincia de Albacete se ha consolidado en los últimos meses como uno de los principales focos de la sobrepoblación de conejos en Castilla-La Mancha. Agricultores de comarcas enteras llevan tiempo denunciando pérdidas constantes en cultivos, especialmente en zonas de secano, donde los daños se han multiplicado campaña tras campaña.
La situación no es nueva, pero sí más intensa. Las cifras hablan por sí solas: capturas que superan los dos millones de ejemplares al año en toda la región y miles de intervenciones en infraestructuras viarias como la Autovía de los Viñedos. En paralelo, el impacto en ecosistemas protegidos ha encendido también las alarmas medioambientales.
Un plan regional con 18 medidas para frenar la crisis
El Gobierno de Castilla-La Mancha ha activado este jueves un ambicioso plan integral con 18 medidas estratégicas diseñado para contener la sobrepoblación de conejos. La iniciativa, coordinada por las consejerías de Desarrollo Sostenible y Agricultura, combina actuaciones cinegéticas, tecnológicas, ambientales y preventivas.
Entre las medidas más destacadas figura la creación de una Mesa permanente del conejo de monte, un órgano con hasta 32 representantes de administraciones, organizaciones agrarias, cazadores, científicos y entidades conservacionistas. Su objetivo será coordinar de forma constante todas las actuaciones sobre el terreno, con especial atención a provincias como Albacete.

Equipos especializados: intervención directa sobre el terreno
Uno de los pilares del plan es el despliegue de nuevos Equipos de Control de Fauna (ECOFA), concebidos como una respuesta ágil y profesional ante la magnitud del problema.
Estos equipos incluyen huroneros profesionales que actuarán durante el día en zonas críticas como lagunas, vías pecuarias o taludes de carreteras, así como agentes medioambientales especializados en control nocturno con visores y armamento específico. Este modelo, presentado ya en Cuenca, se extenderá progresivamente a Albacete y al resto de provincias.
Ayudas, compensaciones y alivio para los agricultores
El plan incorpora también medidas económicas clave. La Junta prepara una nueva convocatoria de ayudas que cubrirá hasta el 70% del coste de protectores individuales y cerramientos metálicos para cultivos.
Además, se eliminarán penalizaciones de la PAC derivadas de daños causados por la fauna y por la retirada de majanos. En paralelo, se mantendrá el sistema de compensaciones a través de Agroseguro, al que el Gobierno regional destinará 5,6 millones de euros en 2026, evitando además la exclusión de agricultores afectados de forma reiterada.
Más caza, más control y nuevas herramientas excepcionales
El refuerzo del control poblacional incluye también la autorización excepcional del uso de cajas trampa en parcelas agrícolas, así como la creación de una bolsa de cazadores para intervenir en zonas especialmente sensibles, como los humedales manchegos.
A ello se suman actuaciones en infraestructuras críticas, como nuevos vallados en tramos conflictivos de la Autovía de los Viñedos para mejorar la seguridad vial y evitar la irrupción de fauna.

Una emergencia que ya afecta a casi la mitad del territorio
La gravedad del problema ha obligado a ampliar la comarca de emergencia cinegética hasta 364 municipios, lo que supone el 42,8% del territorio regional. En Albacete, esta ampliación ha permitido agilizar trámites y ampliar periodos de actuación.
No obstante, las medidas llegan tras meses de presión del sector agrario, que ha visto cómo los daños se repetían campaña tras campaña sin soluciones definitivas.
Del problema a la oportunidad: aprovechamiento y equilibrio
El plan también contempla el aprovechamiento sostenible de las capturas, mediante acuerdos para la comercialización de carne de conejo silvestre con garantías de trazabilidad. Además, parte de los ejemplares capturados en vivo serán destinados a la alimentación de especies protegidas en centros de recuperación.
El objetivo final no es solo reducir la población, sino recuperar el equilibrio en los ecosistemas y garantizar la viabilidad del campo.

Un plan vivo ante una crisis que no da tregua
Con una inversión estimada de cuatro millones de euros, el Ejecutivo regional insiste en que se trata de un plan dinámico, abierto a nuevas medidas en función de la evolución de la situación.
Mientras tanto, en Albacete, agricultores y técnicos miran al horizonte con cautela. La esperanza está puesta en que, esta vez, la respuesta llegue a tiempo.

