En las cocinas de miles de hogares de Albacete, así como en establecimientos hosteleros, hay un producto cotidiano que pasa desapercibido entre estanterías y cestas de la compra. Se utiliza a diario, es económico y se encuentra fácilmente en cualquier supermercado. Sin embargo, un reciente análisis ha encendido todas las alarmas sanitarias al detectar en él sustancias potencialmente peligrosas. Y lo más inquietante: su consumo podría implicar riesgos para la salud incluso en cantidades muy bajas. Hablamos del aceite de orujo y de un estudio de la OCU que no lo deja en buen lugar.
Alerta en Albacete y toda España por el aceite de orujo: la OCU pide su retirada inmediata
La Organización de Consumidores y Usuarios ha lanzado una seria advertencia tras analizar 65 productos alimentarios con riesgo de contaminación por hidrocarburos aromáticos. El resultado ha sido contundente: las 9 muestras de aceite de orujo de oliva examinadas presentan concentraciones de MOAH muy por encima de los valores orientativos fijados por la Comisión Europea.
Este producto, disponible en supermercados de Albacete y toda España, y consumido por muchos por su bajo precio, se sitúa ahora en el foco de la preocupación sanitaria. La OCU ha trasladado estos hallazgos a la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), solicitando la retirada inmediata del mercado de todos los aceites de este tipo.
Qué son los MOAH y por qué preocupan a los expertos
Los MOAH (hidrocarburos aromáticos de aceites minerales) son compuestos químicos con sospechas fundadas de tener efectos cancerígenos y genotóxicos. Esto significa que podrían provocar cáncer o alterar el ADN tras una exposición prolongada.
Según la OCU, el riesgo no es menor: incluso a niveles bajos de consumo, estas sustancias pueden resultar perjudiciales, especialmente para colectivos vulnerables como embarazadas, menores o personas con sistemas inmunitarios debilitados.
Niveles hasta diez veces por encima del máximo recomendado
La gravedad del hallazgo radica en que todas las muestras analizadas superan ampliamente el límite orientativo de 10 mg/kg fijado por la AESAN el pasado año. En concreto, la presencia de MOAH es entre tres y diez veces superior a ese umbral.
Este dato ha encendido las alarmas no solo a nivel nacional, sino también en ciudades como Albacete, donde este aceite forma parte de la cesta habitual de muchas familias.
Posibles causas de la contaminación del aceite de orujo
El estudio apunta a varias posibles fuentes de contaminación: desde la migración de sustancias tóxicas desde los envases utilizados en la cosecha y el procesado, hasta el contacto accidental con lubricantes o la exposición a entornos contaminados.
El hecho de que todas las muestras presenten este problema refuerza la hipótesis de una contaminación generalizada en este tipo de aceite, lo que ha llevado a la OCU a invocar el principio de precaución.
También detectan otros compuestos tóxicos en menor medida
Además de los MOAH, el análisis ha identificado la presencia de MOSH (hidrocarburos saturados de aceites minerales) en las muestras. Aunque en este caso las concentraciones se sitúan por debajo del máximo orientativo, su presencia refuerza la preocupación sobre la seguridad de estos productos.
Recomendaciones para los consumidores de Albacete
Mientras se aclara el alcance de esta contaminación, la OCU recomienda a los consumidores de Albacete y de toda España optar por aceite de oliva, en el que no se han detectado estos contaminantes.
Asimismo, aconseja reducir el consumo de alimentos grasos envasados en cartón o papel impreso y trasladar los platos preparados a recipientes de vidrio antes de calentarlos.
Falta de normativa europea común
Este caso vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de una regulación europea clara que establezca límites máximos para estos compuestos. La OCU insiste en la urgencia de una normativa armonizada y en la realización de investigaciones exhaustivas que permitan identificar el origen de estas contaminaciones.

