Con la primavera recién estrenad, hay peligros que pasan desapercibidos en un paseo cualquiera y que, sin embargo, pueden desencadenar un problema serio en cuestión de minutos. En Albacete, donde parques, jardines y zonas de pinos forman parte del día a día de muchos vecinos, una advertencia lanzada en las últimas horas vuelve a poner el foco en una amenaza estacional que obliga a mirar con más atención al suelo, a los árboles y, sobre todo, a nuestras mascotas: la oruga procesionaria.
Albacete pone el foco en la procesionaria tras el aviso de la Policía Local
La Policía Local de Albacete ha advertido a través de sus redes sociales del riesgo que supone la oruga procesionaria para las mascotas y ha pedido precaución a los vecinos. En su mensaje señala que “el contacto o ingestión puede provocar graves lesiones”, recomienda evitar las zonas de pinos, pide acudir de inmediato al veterinario ante cualquier síntoma y solicita que, si se detecta su presencia, se comunique a través del WhatsApp 616 848 607, un canal de contacto que figura también en la información oficial del cuerpo policial.
Peligro para perros y aviso también para los vecinos de Albacete
La alerta no afecta solo a quienes pasean con perro. La procesionaria también supone un problema para los vecinos que frecuentan parques, jardines o calles con pinos, ya que sus pelos urticantes pueden provocar irritación y reacciones en personas, además de cuadros especialmente graves en animales. Y es que, esos pelos pueden afectar a personas y mascotas, por lo que fuentes sanitarias especializadas advierten de irritación en nariz, garganta y oídos, así como de reacciones alérgicas.
En el caso de los perros, el peligro se multiplica por su forma de explorar el entorno. El hocico, la lengua o incluso una simple aproximación a estas orugas puede desencadenar una reacción intensa. Desde El Digital de Albacete ya les contábamos a finales de febrero que las clínicas veterinarias de la ciudad vuelven a registrar cada primavera perros con inflamaciones severas en la lengua, ulceraciones en el hocico e incluso necrosis tras el contacto con la procesionaria.
Dónde puede aparecer la procesionaria en Albacete
Aunque mucha gente asocia este insecto a pinares o espacios forestales, su presencia no se limita al monte. También puede localizarse en parques urbanos, jardines y calles con pinos dentro de la capital y en municipios de la provincia, tal y como les recordábamos en la información publicada por El Digital de Albacete. Eso amplía el radio de riesgo en una ciudad como Albacete, donde este tipo de arbolado está presente en distintos puntos del entorno urbano.
La propia recomendación de la Policía Local de Albacete de “evitar zonas de pinos” apunta precisamente a esos espacios en los que la presencia de la procesionaria puede pasar desapercibida hasta que ya se ha producido el contacto.
Qué es la procesionaria del pino y a qué familia pertenece
La llamada procesionaria del pino es la fase larvaria de la especie Thaumetopoea pityocampa, un insecto del orden de los lepidópteros —el grupo de mariposas y polillas— que en clasificaciones taxonómicas actuales como la de GBIF aparece integrado en la familia Notodontidae. En España, además, documentos técnicos del Ministerio para la Transición Ecológica la citan como una de las principales plagas forestales del entorno mediterráneo.
Su nombre popular procede de una de sus imágenes más reconocibles: las orugas avanzan en fila, unas detrás de otras, formando una “procesión”. Ese comportamiento se aprecia sobre todo cuando abandonan el árbol para enterrarse y completar su metamorfosis.

El ciclo biológico de la procesionaria: cuándo aparece el mayor riesgo
La procesionaria suele presentar una generación anual. Los adultos aparecen en verano, cuando realizan la puesta en los pinos; después nacen las larvas, que pasan por varios estadios y forman los conocidos bolsones o nidos de seda blanca en las copas. Durante el invierno continúan su desarrollo y, cuando alcanzan los últimos estadios larvarios, descienden al suelo en procesión para enterrarse y pupar. En algunos casos, la fase de crisálida puede prolongarse más de un año por diapausa.
Es precisamente en la fase larvaria avanzada cuando aumenta el riesgo sanitario, porque las orugas presentan pelos urticantes capaces de desprenderse y provocar lesiones o reacciones. Las guías técnicas sobre la especie subrayan que estos pelos aparecen a partir de determinados estadios larvarios y que su dispersión constituye uno de los principales problemas asociados a la procesionaria.
Lesiones graves en mascotas: por qué hay que actuar rápido
El peligro no está solo en la picadura como tal, sino en el efecto de esos pelos urticantes y en la toxina asociada al contacto. Profesionales veterinarios alertan de que una inflamación inicial puede derivar en necrosis del tejido en pocas horas si no se actúa con rapidez. En los casos más graves, las lesiones pueden llegar a comprometer parte de la lengua del animal.
Por eso, la Policía Local de Albacete insiste en una instrucción clara y directa: ante cualquier síntoma, el animal debe ser llevado inmediatamente al veterinario.
Qué hacer si detectas una oruga procesionaria en Albacete
La recomendación inmediata para los dueños de mascotas es evitar el contacto, alejar al animal de la zona y buscar atención veterinaria urgente si ha habido exposición. Igualmente, es clave no frotar la zona afectada y enjuagar con abundante agua sin frotar antes de acudir al especialista.
Así las cosas, la Policía Local de Albacete pide colaboración ciudadana para comunicar cualquier detección de procesionaria. El canal facilitado para hacerlo es el WhatsApp 616 848 607.
Una amenaza estacional que vuelve a Albacete cada primavera
La procesionaria no es una novedad en la provincia, pero sí un riesgo recurrente que cada año reaparece con el ascenso de las temperaturas y obliga a extremar la vigilancia. Castilla-La Mancha figura entre las comunidades con presencia relevante de esta plaga en masas forestales, y en una provincia con amplias zonas de pinar como Albacete la prevención vuelve a ser la mejor herramienta para evitar sustos mayores.
La advertencia ya está hecha: mirar al suelo durante el paseo, extremar la cautela en zonas de pinos y reaccionar sin demora puede marcar la diferencia entre un susto y una lesión grave.


