Las cañas dulces son un clásico frito de Semana Santa en algunos pueblos de la Manchuela. Se elaboran con una masa crujiente aromatizada (vino blanco, anís), y se enrollan en forma de cilindro, fritas y rebozadas en azúcar y canela.

Cuando se va acercando la Semana Santa, Ramona Cabezas, vecina de Casas Ibáñez, va reuniendo todos los ingredientes necesarios para preparar sus tradicionales cañas dulces. “Cuando llegan estos días, hay mucha gente que me pregunta si voy a hacer cañas, algunas veces porque quieren probarlas, y otras porque quieren ver cómo las hago para aprender a hacerlas, y eso me gusta, porque de alguna manera dejas un legado para que no se pierdan. En mi casa, esta tradición viene de generación en generación. Recuerdo ver a mi abuela Ramona hacerlas, y a mi madre, Noelia, ayudándola. Recuerdo también a Carmen, la de Cubano, una íntima amiga de la familia, que cuando llegaba la Semana Santa se ponía de acuerdo con mi madre para comprar los ingredientes para hacer las cañas. Aunque cada una las elaboraba en su casa para Viernes Santo, los días anteriores hablaban para ver cómo y cuándo las hacían. En la elaboración de este dulce se utiliza vino blanco, y si una de las dos compraba una botella, ya no hacía falta que la otra comprara porque le daba un vaso, y así se organizaban. Una vez comprados los ingredientes, normalmente entre el Miércoles y el Jueves Santo las elaboraban, para que estuvieran para el Viernes Santo”, puntualiza.

Elaboradas con productos de la tierra
Este dulce tiene mucho que ver con el sitio donde se elabora, ya que se hace con los productos que da la tierra. “Casas Ibáñez es el lugar ideal para encontrar todos los ingredientes necesarios para hacer las cañas dulces. Antes se cultivaba mucho trigo, y luego la gente lo llevaba a la fábrica de harina para molerlo y hacer su pan, por lo que la harina, que es el ingrediente principal, la tenemos muy a mano. También llevan vino blanco, que en la Manchuela hay muy buenos vinos, y aceite, que todo el mundo sabe la buena calidad de este producto de la zona. Para rematar lleva una pizca de anís, una bebida que antes era muy común por estas tierras, ya que era costumbre servir una copita a las visitas cuando venían a casa, aunque eso ya no se estila. En definitiva, los ingredientes de la receta de las cañas dulces está basada en productos que podías encontrar en la despensa de cualquier familia de la Manchuela”, señala.

Receta de Cañas dulces de Semana Santa
La receta tradicional de las cañas dulces comienza con la elaboración de la masa. “Para hacer la masa se echa la misma medida de aceite y de vino blanco, y un chorrito de anís, y luego harina la que admita, como las recetas de antes, a ojo. Cuando está la masa hecha, se van formando porciones, que se van estirando finamente y se enrollan en canutillos de caña. Luego se fríen en abundante aceite caliente hasta dorar, se desmoldan y se rebozan en una mezcla de azúcar y canela, y ya estarían listas para comer. Una de mis hijas me trajo el año pasado unos moldes de acero inoxidable, y ni tan siquiera los he estrenado, porque lo típico era ir a la orilla del río y cortar unas cuantas cañas para hacer los moldes. Ahora eso está prohibido, por eso yo reutilizo siempre las que cogí en su día, hace ya más de 30 años, porque tienen el grosor ideal para hacerlas. De usarlas tantas veces ya están morenas, pero mientras que no se resquebrajen, yo me apaño muy bien con ellas. Las cañas no son huecas desde la base hasta la punta, tienen unos nudos cada 10 o 15 centímetros, y ese nudo va cerrando partes en el interior. De este modo, cuando se cortan las cañas para hacer moldes, se corta de nudo a nudo, para que esos nudos se conviertan en los extremos de cada molde, y de esta manera no se cuela el aceite dentro de los moldes cuando se ponen en la sartén”, aclara.

Una tradición que no se debe perder
Una tradición que sigue viva gracias a personas que disfrutan de la cocina tradicional, como Ramona Cabezas. “A mí me gusta mucho probar cosas de otros sitios, y aprender a hacerlas, pero me da mucha pena que se pierda lo nuestro. Con la globalización, poco a poco hemos ido adoptando recetas de dulces que vienen de otros países, y eso me parece bien, pero lo que me gusta es sumar, no sustituir una cosa por otra. Yo hago las recetas de los demás, pero lo mío nunca lo dejo. Además, me gusta compartir lo que hago, por si alguien le gusta y quiere probarlo en su cocina. Tengo la suerte de que mis hijas, Ana Noelia y María Amparo, cuando eran crías me ayudaban a hacer cañas dulces, y así han aprendido desde pequeñas. Esto me da mucho gusto, porque era igual que cuando yo ayudaba a mi madre y a mi abuela a hacerlas. Ahora les gusta mucho la cocina a las dos, y les gusta hacer las cañas dulces también, así que estoy contenta porque esta receta no se va a perder”, celebra.

El abrazo de los Santos
Un dulce que se prepara para disfrutarlo el Viernes Santo. “En Casas Ibáñez se celebra una procesión por la mañana del Viernes Santo que aquí la llamamos ‘El abrazo de los Santos’. Es una representación en la que Jesucristo se despide de su madre. Por una calle traen la imagen del Cristo, y por otra calle traen la imagen de la Virgen María, y se encuentran en la Plaza de la Cruz Verde, que es donde está mi casa. En este encuentro se juntan las dos imágenes, les mueven los brazos, y simulan un abrazo, mientras se interpreta un cántico típico y único de Casas Ibáñez. Cuando mis hijas eran mozillas me ayudaban a hacer las cañas dulces para tener muchas para ese día. Cómo la fiesta era en nuestra plaza, el Viernes Santo, al terminar ‘El abrazo de los Santos’ invitábamos a sus amigas y amigos a tomar chocolate y cañas dulces en casa. Esa tradición ha perdurado en el tiempo, y las amigas y amigos de mis hijas siempre se acuerdan de aquellas reuniones del Viernes Santo. Ahora casi todos viven fuera, pero cuando llega la Semana Santa tengo que hacerlas para todos los que vengan”, concluye. Ramona Cabezas ya está preparando todos los ingredientes para elaborar las cañas dulces, una tradición que, gracias a ella, no se va a perder en este pueblo de la Manchuela albaceteña.






















