La cocina nunca deje de sorprender: incluso en los recetarios más tradicionales aparecen giros inesperados que reinventan los sabores de toda la vida. En Albacete, donde la gastronomía forma parte esencial de la identidad local, son muchas las propuestas que se emplatan y se ponen sobre la mesa mezclando una importante herencia culinaria con la innovación. Una síntesis que rompe esquemas.
En este caso, el cruce entre tradición e innovación surge en relación al tradicional ‘chori-morci’ tan popular en Albacete, especialmente en los días de Feria, pero esta vez en forma de croqueta. Una propuesta que viene de la mano del bar La Isla de Albacete, que toma como punto de partida ingredientes profundamente arraigados de la cocina albaceteña para darles un toque original.

Así, Mónica Zafra, cocinera del bar La Isla, ha apostado por una de estas iniciativas que reflejan cómo la gastronomía albaceteña sigue evolucionando, manteniendo vivo su legado mientras explora nuevas formas de sorprender al paladar. “Queríamos hacer algo nuevo que no esté visto en Albacete”, señala Zafra. “¿Qué mejor manera que una croqueta de chori-morci con queso manchego?”, manifiesta.
Croqueta ‘made in Albacete’: chori-morci y queso manchego
Una croqueta especial con tres sabores muy marcados y mucho arraigo en Albacete. Ante ello, elaborar esta receta en forma de croqueta, Mónica se enfrentaba a un gran desafío: sintetizar estos sabores y que quedasen en perfecta armonía. “Me metí a la cocina a experimentar y salieron muy cremosas”, asegura, y sostiene que “deja el sabor de chorizo, morcilla y queso, con toques crujientes”. “Es una explosión de sabor”, asegura.
Así, la primera tanda de estas singulares croquetas fue para los clientes de confianza. “Decían que era una locura porque convivían los tres sabores”, indica, ante la sorpresa de esta singular fusión, muy típica de Albacete, pero innovadora en cuanto a su formato.

Con propuestas como esta, Albacete demuestra que los sabores de siempre siguen presentes en la mesa, capaces de reinterpretar las raíces más emblemáticas de la gastronomía albaceteña con ese toque de innovación para quienes buscan sorprender: una mezcla entre memoria y novedad que no deja a nadie indiferente.

