Querido paisano:
Lo prometido es deuda. Hoy te escribo desde la cima del yacimiento de la Motilla del Acequión para informarte que, dentro de los cientos de epígrafes que conforman el documento presupuestario que aprobará el pleno municipal previsto para después de Semana Santa, figura una partida dotada con 40.000 €, para formalizar un convenio con la Universidad Complutense que permitirá dar continuidad a los trabajos que se están llevando a cabo en la que fuera tu morada durante cientos de años. Desde luego que la cosa no está para tirar cohetes, ni tampoco para ponerse a dar saltos de alegría como un poseso, pero menos da una piedra. Ahora solo resta que el grupo de los concejales no adscritos, comúnmente conocidos como el dúo tránsfuga de VOX, bendigan con su voto favorable las cuentas, que lo harán, no te quepa duda. A fin de cuentas, para eso se han quedado.
Dicho esto con toda la amabilidad del mundo y con la mejor sonrisa de mi repertorio, no sea que alguien se lo tome a mal y tengamos un disgusto. Porque es sabido que hay más de un responsable municipal con la piel tan fina que no soporta la más mínima censura, a pesar de que en este negocio las críticas cotizan al alza y forman parte consustancial del papel asignado a la oposición. Así que mejor será que vayan asumiendo que desde la bancada de enfrente difícilmente les reirán las gracias y de hacerles la ola, mejor ni hablar, que para eso ya está el negociado de parabienes y adulaciones de reciente apertura en la calle del Muelle.
Todo esto viene a cuento de la adjudicación de parte de las 88 viviendas construidas por el Ayuntamiento en el sector 10. Una entrega de llaves que, como los fascículos coleccionables de primeros de año, se ha venido realizando en cómodos plazos, y como diría aquella de cuyo nombre no quiero acordarme, casi en diferido y en forma de simulación, porque no veas la cara de póker que se les quedó a los felices agraciados cuando comprobaron que no disponían ni de agua caliente ni de calefacción en pleno invierno, que ya es tener mala pata que el sistema de aerotermia ni estuviera a punto ni funcionase como debiera, a pesar de que en la reunión de la recién constituida comunidad de propietarios, ningún responsable municipal tuvo a bien informarles de lo que poco acogedoras que encontrarían sus viviendas el día del estreno.
Echar mano del comodín del robo de cobre para justificar tamaño desmán, vino después de que el grupo socialista hiciera público el descontento de los vecinos afectados. Una denuncia que, a tenor de la airada respuesta del concejal de la cosa de las viviendas, no debió de ser de su agrado, ya que tras anunciar el envío de una cuadrilla de operarios que solventara el problema, y aprovechando que tenía cerca al amanuense de turno tomando notas a la velocidad del rayo, no dudó en arremeter de forma poco elegante con quien ejercía de mensajero en esos momentos, dejando en el aire algunas descalificaciones personales que ni venían a cuento ni contribuían a que los desperfectos se corrigieran de forma más rápida. Y es que hay personas que alardeando de su condición humana, tropiezan una y mil veces en la misma piedra hasta hacer callo y cogerle cariño, y así les va. Lo peor del caso es que estarán convencidos de llevar razón.
Cambiando de tercio, pero dentro del mismo festejo, mucho me temo que el responsable de la cosa de las obras municipales tendrá que hilar fino y echarle mucha imaginación al tema, si quiere cargarle el mochuelo del retraso acumulado en adecentar el templete del Parque Abelardo Sánchez, al primero que se le ponga a tiro. Que aunque sea cierto aquello de que las cosas de palacio van despacio, en esta obrita de casi nada se están batiendo todos los records negativos del mundo mundial. Porque ya me dirás tú si es de recibo que las previsiones más optimistas apunten a una demora de 1.104 días desde que se anunció el inició del expediente, hasta la posible conclusión de las obras a finales del verano. Lo que nos lleva a pensar que nuestro apreciado alcalde ha tirado la toalla antes de tiempo y ya se remite a la próxima Feria, como fecha probable para volver a disfrutar de los conciertos de nuestra Banda Sinfónica Municipal en el parque. Vamos, como para presumir de buena gestión. Si esto es fiel reflejo de lo que acarrea la consabida Marca ‘S’, arreglados estamos.
Y es que una cosa son las giras promocionales de la gestión municipal para tratar de apuntalar el discurso institucional dirigido por nuestro apreciado alcalde, y otra la realidad de la ciudad con la que te topas con tan solo dar un pequeño garbeo, ahora que parece que viene el buen tiempo. Y conste que esto último no es de cosecha propia, sino que viene a recoger el sentido expresado por una parte de la sufrida ciudadanía, que ha sido sabiamente resumido tanto por la Asociación Hostelería Albacete Unida, como por el Grupo Socialista, que se han atrevido a poner el dedo en la llaga y denunciar el deterioro y el abandono que sufren algunas de nuestras infraestructuras y espacios más emblemáticos, que no viene al caso detallar por economía procesal, pero que están en la memoria de todos, y que van desde el Teatro Circo, al Palacio de Congresos, pasando por la ausencia de un centro de recepción de visitantes, que ayude a comprender la importancia histórica de nuestra Feria, por citar tan solo unos ejemplos de lo que se ha dado en llamar turismo de desconchón.
Si lo que no te gusta lo que ves, ya sabes lo que toca cuando toque.
PD. El buen gestor no presume jamás de lo hecho, deja que los demás valoren su trabajo, escucha y actúa en consecuencia.
Antonio Martínez

