Parecía una operación calculada al milímetro: identidades ajenas, hoteles para pulir la imagen, vehículos de lujo saliendo de concesionarios y una red que tejía sus movimientos entre varias provincias y países europeos. Durante meses, la trama actuó con una sofisticación que sorprendió incluso a los investigadores. Y en ese entramado, Albacete también aparece ahora en el mapa de una operación policial que ha acabado con 30 detenidos.
Tres detenidos en Albacete
La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal dedicada presuntamente a la compra fraudulenta de vehículos de alta gama mediante financiaciones obtenidas con identidades usurpadas y documentación falsificada. La operación se ha saldado con 30 detenidos, entre ellos tres en Albacete, dentro de un dispositivo con arrestos en varios puntos de España y también en Francia.
El caso sitúa a Albacete dentro de una investigación de amplio alcance contra una trama que, según la Policía, adquiría turismos de alta gama empleando datos personales de terceros y documentos falsificados para después trasladarlos a distintos países europeos, donde eran vendidos por debajo del precio de mercado. Entre los destinos citados figuran Francia, Alemania y Rumanía.
La investigación comenzó a principios de 2025 tras la denuncia presentada por una conocida financiera, que detectó irregularidades en la compra de un vehículo en la que se había aportado un documento de identidad usurpado. A partir de ahí, los agentes fueron reconstruyendo el funcionamiento de una organización dirigida por una pareja asentada en la Comunidad de Madrid.
Captación de personas vulnerables
Según la nota policial, el entramado captaba a personas vulnerables, muchas de ellas en situación de indigencia o con problemas de adicción, a las que ofrecía 1.000 euros a cambio de prestar su imagen y acudir posteriormente a recoger los vehículos. Para ello, se elaboraban documentos falsificados en los que aparecía la fotografía de esas personas, pero con los datos personales de las víctimas cuya identidad había sido previamente suplantada.
La mujer considerada principal responsable del grupo dirigía la operativa criminal y daba instrucciones precisas sobre cómo actuar en caso de que se detectara la falsedad documental. La red, además, había instalado en su propio domicilio un laboratorio de falsificación con el que, siempre según la Policía, confeccionaban DNI de gran calidad y otra documentación necesaria para cerrar las operaciones, como nóminas o informes de vida laboral. Los investigadores los consideran entre los documentos falsificados más perfeccionados detectados hasta la fecha.
El dispositivo revela también un notable grado de planificación. La organización reservaba habitaciones de hotel para que quienes debían retirar los coches pudieran asearse y vestirse con ropa elegante antes de acudir a los concesionarios. Incluso manipulaban su apariencia con pelucas, gafas o bigotes para asemejarse a la identidad que iban a asumir. Para la recogida de los vehículos usaban teléfonos móviles adquiridos exclusivamente para esa tarea, desde los que recibían los datos personales que debían memorizar.
Labores de contravigilancia
Los líderes de la red acompañaban a los encargados de retirar los turismos hasta las inmediaciones de los concesionarios, donde realizaban labores de contravigilancia para detectar una eventual presencia policial y asegurar que la operación culminara con éxito. Después, los vehículos eran trasladados al extranjero para su venta.
A lo largo de la operación se han recuperado 28 vehículos de alta gama valorados en 1.260.000 euros. En el registro practicado en Madrid se intervinieron también 33 teléfonos móviles, cuatro ordenadores, joyas valoradas en 34.000 euros, 7.000 euros en efectivo y 32 documentos de identidad falsificados.
La investigación culminó con detenciones en Madrid, Francia, Lleida, Albacete, Plasencia y Guadalajara. En concreto, Albacete suma tres de los arrestados. Todos ellos pasaron a disposición judicial como presuntos responsables de delitos de pertenencia a organización criminal, falsificación de documentos, estafas, usurpación del estado civil y apropiación indebida. Dos de los detenidos han ingresado en prisión.


