Cuando el calor aprieta y la ciudad empieza a mirar de reojo al verano, hay decisiones que pasan desapercibidas pero que marcan la diferencia entre una temporada cualquiera y una experiencia que los vecinos recuerdan. Contratos, cifras y servicios que, aunque parezcan rutinarios, esconden una estrategia clave para garantizar algo que todos dan por hecho hasta que falla: comodidad, seguridad y ocio de calidad. Y es precisamente ahí donde el Ayuntamiento de Albacete ha movido ficha.
El Ayuntamiento de Albacete ha aprobado la puesta en marcha de varios contratos clave para garantizar el correcto funcionamiento de sus piscinas municipales durante la próxima temporada de verano, con especial atención a los servicios de restauración, socorrismo, mantenimiento y limpieza.
Por un lado, la Junta de Gobierno Local ha dado luz verde al inicio del proceso de licitación para la concesión administrativa del servicio de restauración en tres instalaciones: la piscina de Santa Teresa, ubicada en la calle de la Paz, y las de las pedanías de Santa Ana y Tinajeros. El objetivo es asegurar la atención al público en estos espacios durante la campaña estival.
El concejal de Deportes, Francisco Villaescusa, ha detallado que el canon mínimo establecido será de 250 euros por temporada y por instalación. Según ha explicado, esta cantidad busca “equilibrar el interés general de obtener una compensación por el uso del dominio público, con la necesidad de garantizar la viabilidad económica para los adjudicatarios”, tomando como referencia concesiones similares recientes.
La duración inicial del contrato será de un año, con posibilidad de hasta tres prórrogas adicionales, lo que permitiría extender la concesión hasta un máximo de cuatro años. La actividad de los bares coincidirá con la apertura de la temporada de piscinas, prevista en torno al 20 de junio, y se mantendrá hasta el 31 de agosto.
Villaescusa ha subrayado que con esta medida “se pretende dar estabilidad al servicio de restauración en las piscinas municipales, de modo que los usuarios puedan disfrutar de las instalaciones con el máximo confort y calidad”.
En paralelo, el Ayuntamiento ha aprobado también el contrato para el servicio de socorrismo acuático, mantenimiento y limpieza de la piscina de verano del Paseo de la Cuba. Este contrato tendrá un coste aproximado de 120.000 euros para las arcas municipales.
El servicio incluirá la presencia de socorristas, el tratamiento físico y químico del agua, el control sanitario de las instalaciones, así como la limpieza y mantenimiento de vasos, playas, vestuarios, zonas verdes y salas de máquinas, además del servicio de guardarropa.
Durante toda la temporada estival —también entre el 20 de junio y el 31 de agosto—, la piscina abrirá al público en horario de 11:00 a 20:00 horas, incluidos festivos. Para garantizar la correcta prestación del servicio, el contrato contempla la presencia diaria de tres socorristas y tres operarios encargados de las labores de limpieza, mantenimiento y atención.


