En un rincón aparentemente anodino de la llanura manchega muy cerca de la ciudad de Albacete, donde el paisaje apenas parece alterarse con el paso del tiempo, se esconde una pieza clave de una tecnología que observa el planeta desde cientos de kilómetros de altura. Lo que a simple vista podría pasar desapercibido, sin focos ni grandes infraestructuras visibles, conecta directamente con uno de los programas estratégicos más avanzados del país. Y ahora, ese enclave vuelve a situarse en el centro de una decisión institucional que refuerza su papel silencioso pero esencial.
Y es que, el Ayuntamiento de Albacete ha aprobado la prórroga, durante cuatro años más, de la cesión gratuita de una parcela municipal destinada al seguimiento del satélite PAZ, gestionado por el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), organismo público de investigación adscrito al Ministerio de Defensa.
La decisión, adoptada por la Junta de Gobierno Local, permite continuar utilizando este terreno rústico, situado en las proximidades de la pedanía de Santa Ana, como campo de calibración terrestre imprescindible para el funcionamiento del satélite de observación de la Tierra, en órbita desde 2018.
Un enclave en Albacete que es fundamental para la precisión del satélite
El satélite PAZ forma parte del Programa Nacional de Observación de la Tierra por Satélite y requiere, para su correcto funcionamiento, puntos de referencia en superficie que permitan ajustar y verificar la calidad de las imágenes que captura desde el espacio.
Tras analizar la orografía y las características del terreno, el INTA seleccionó en su día esta parcela municipal como ubicación idónea para instalar elementos de calibración. Desde entonces, el espacio ha sido utilizado de forma continuada para esta actividad científica de alta precisión.
Renovación necesaria para garantizar la continuidad
Según la solicitud remitida por el INTA al Consistorio, el permiso vigente expira en agosto de 2026. Sin embargo, dado que el satélite PAZ continúa operativo y el campo de calibración sigue siendo necesario, se ha solicitado la renovación de la cesión para asegurar la continuidad del proyecto.
El Ayuntamiento ha respondido favorablemente, autorizando el uso del terreno por un nuevo periodo de cuatro años y manteniendo el carácter gratuito de la cesión, en apoyo a esta actividad científica y tecnológica.
Condiciones de uso y responsabilidades
La renovación incluye la obligación por parte del INTA de asumir los costes de conservación y mantenimiento de la parcela, así como la obtención de todas las licencias y permisos necesarios para el desarrollo de la actividad.
Con esta decisión, el Ayuntamiento de Albacete refuerza su colaboración con proyectos de investigación estratégica, consolidando el papel del municipio dentro de una infraestructura tecnológica vinculada a la observación terrestre y la seguridad.

