Revelan cómo será la primavera para los alérgicos al polen en Albacete: «Efecto lavado»

Las lluvias recientes han favorecido el crecimiento de la vegetación

Con la llegada de la primavera, muchos vecinos de Albacete empiezan a sentir los primeros efectos de las alergias estacionales. Cada año, los cambios en la temperatura y la presencia de polen en el aire provocan síntomas que afectan a gran parte de la población, desde estornudos y congestión hasta ojos llorosos y fatiga. Este fenómeno, aunque habitual, se ve influido por las condiciones meteorológicas de los primeros meses del año, que marcan el inicio de la temporada de alergias al polen.

Durante este inicio de primavera, la evolución de la polinización ha estado condicionada por las abundantes lluvias del invierno y el comportamiento de las temperaturas, factores que determinan la liberación de polen de distintas especies.

Las precipitaciones registradas en las últimas semanas han generado momentos de «efecto lavado», reduciendo temporalmente la presencia de polen en el aire. Sin embargo, estas lluvias también han favorecido el crecimiento de la vegetación, anticipando una primavera con niveles generalmente altos de pólenes.

Niveles leves en Albacete

El Comité de Aerobiología Clínica de la SEAIC ha analizado las variables meteorológicas -temperatura, precipitaciones y humedad- junto con los registros históricos de polen de gramíneas para elaborar las previsiones de esta temporada.

Según estos estudios, en el centro peninsular los niveles de polen oscilarán entre moderados e intensos, con valores que van desde 1.000 hasta más de 5.000 granos/m3, dependiendo de la zona. En Albacete se esperan niveles leves, entre 1.000 y 3.000 granos/m3, similares a los de Guadalajara, mientras que otras provincias como Madrid y Toledo experimentarán concentraciones superiores a 5.000 granos/m3.

El Dr. Juan José Zapata, presidente del Comité de Aerobiología Clínica de la SEAIC, advierte que «aunque las gramíneas son responsables de la mayor parte de las alergias respiratorias, no son el único tipo de polen que influye en la intensidad de los síntomas. Otros pólenes, como el del olivo en Toledo, pueden provocar reacciones fuertes incluso en personas no alérgicas a las gramíneas».

Cambio en el patrón de las alergias

El aumento de la temperatura y la contaminación también están cambiando el patrón de las alergias. Las temporadas de polinización comienzan antes y se prolongan más meses, incrementando la exposición al polen. 

Según el Dr. Pedro Ojeda, alergólogo y coordinador de la Comisión de Comunicación de la SEAIC, estos factores crean la «tormenta perfecta» para que cada vez más personas sufran alergias respiratorias: «La mayor duración e intensidad de la exposición a pólenes, junto con la acción de contaminantes ambientales que alteran las barreras cutáneo-mucosas, provoca respuestas alérgicas más intensas y duraderas en los pacientes».

Ante este escenario, los especialistas insisten en la importancia de la prevención y del seguimiento por parte de alergólogos, quienes pueden identificar los alérgenos específicos de cada paciente, establecer un diagnóstico preciso y recomendar el tratamiento más adecuado, minimizando los efectos de la alergia y evitando la progresión de la llamada marcha alérgica.

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María López

Nacida en Albacete (1996). Graduada en Periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha. He pasado por Cadena SER, Castilla-La Mancha Media y El Español.
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