A primera hora de la mañana, miles de móviles vibraron al mismo tiempo mientras el sonido de una alerta inesperada recorría las calles de una ciudad especialmente concurrida estos días. Minutos después, escenas de tensión, rescates y evacuaciones comenzaban a desarrollarse en distintos puntos, ante la sorpresa de vecinos y visitantes. Lo que parecía una situación real de emergencia escondía, en realidad, el simulacro en Cuenca de un complejo despliegue que pone a prueba algo mucho más importante de lo que aparenta.
Así las cosas, el Gobierno de Castilla-La Mancha ha llevado a cabo este miércoles en la ciudad de Cuenca un amplio ejercicio de emergencias ante una hipotética situación de inundaciones, enmarcado en un periodo de especial afluencia como es la Semana Santa. El objetivo principal ha sido reforzar la coordinación y preparación de los distintos servicios ante posibles riesgos reales.

El consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, Juan Alfonso Ruiz Molina, ha explicado que esta actuación, organizada en coordinación con múltiples administraciones, ha permitido comprobar el funcionamiento del Plan Especial de Protección Civil ante el Riesgo de Inundaciones (PRICAM), revisar protocolos y evaluar la capacidad de respuesta de los equipos participantes.
El ejercicio ha generado algunas molestias, como cortes puntuales de tráfico y el envío de un mensaje del sistema Es-Alert a las 9:15 horas. Ruiz Molina ha pedido disculpas a la ciudadanía, apelando a su comprensión ante la importancia de este tipo de actuaciones preventivas.

En el operativo han participado cerca de 200 efectivos, entre ellos Policía Nacional, Policía Local, Bomberos, INFOCAM, SESCAM, Protección Civil, Cruz Roja, técnicos especializados y estudiantes del ciclo de Emergencias del IES Fernando Zóbel, además de representantes institucionales y de la Semana Santa conquense.
Cinco escenarios para medir la respuesta ante situaciones críticas
El ejercicio se ha estructurado en cinco escenarios que simulaban situaciones complejas derivadas de lluvias intensas y la crecida del río Huécar, que habría provocado inundaciones en zonas urbanas.
Entre las intervenciones más destacadas, se ha recreado el derrumbe de un edificio en la plaza del Salvador durante la espera de una procesión, con personas atrapadas y heridos por avalanchas. También se ha evacuado una residencia de mayores afectada por el agua, con rescates en plantas superiores.

Otros escenarios han incluido rescates en altura en el entorno del parque del Huécar, la evacuación de personas atrapadas en tejados, la búsqueda en un aparcamiento inundado y la recuperación de víctimas en el río Júcar tras un supuesto accidente.
Todo el operativo ha sido coordinado desde un puesto de mando avanzado móvil, desde donde se han dirigido las actuaciones conforme al PRICAM.
Una década reforzando la preparación ante emergencias
Ruiz Molina ha destacado que este ha sido el segundo ejercicio de este tipo en Cuenca y el número 48 en la región desde 2016, con una media de cinco al año. Además, el servicio 1-1-2 ha participado en cerca de 1.600 ejercicios organizados por otras entidades en este periodo.
Estas prácticas han permitido activar planes de emergencia en 78 ocasiones desde 2015 con mayor eficacia, según ha señalado el consejero.

Asimismo, ha subrayado el incremento del presupuesto en Protección Ciudadana en más de un 70% desde 2016, alcanzando los 26,5 millones de euros en 2026, así como el avance en nuevas infraestructuras como el edificio del 1-1-2 y el futuro centro de Protección Ciudadana.
FOTOS





















































