En una semana marcada por el ruido político, las acusaciones cruzadas y un clima creciente de tensión institucional, un pequeño municipio de la provincia de Albacete se ha convertido en el epicentro de un enfrentamiento que va mucho más allá de cifras o acuerdos plenarios. Declaraciones duras, reproches personales y acusaciones de doble moral han elevado el tono hasta límites poco habituales en la política local. Y todo, a raíz de una decisión que ha encendido el debate público.
El enfrentamiento entre el Partido Popular y el PSOE en Bogarra ha escalado tras la denuncia de los populares por la subida salarial aprobada en el último Pleno municipal y la contundente respuesta emitida este miércoles, 18 de marzo, por los socialistas.
El PP de Bogarra criticó que la alcaldesa socialista aprobara en el Pleno del pasado 11 de marzo un incremento salarial superior al 20%, situando su retribución en torno a los 34.300 euros anuales por una dedicación del 75%, una cifra que, según los populares, roza el límite legal para municipios de menos de 1.000 habitantes. Además, denunciaron también la subida de 6.000 euros anuales al concejal de Urbanismo, que alcanzaría los 27.000 euros, señalando que esta medida se habría articulado a través de una mercantil eléctrica municipal “para bordear la legalidad”.
Los populares enmarcaron estas decisiones en un contexto económico complicado, subrayando que coinciden con el aumento del coste de servicios básicos como la luz o el combustible. Según el PP, el impacto conjunto de estas subidas supera los 60.000 euros para las arcas municipales. Por ello, han anunciado la presentación de una moción para anular el incremento salarial de la alcaldesa y destinar esos fondos a ayudas a la natalidad y material escolar, así como eliminar la retribución del concejal para apoyar a los vecinos en el pago de la electricidad.
La respuesta del PSOE no se ha hecho esperar. En un comunicado difundido este miércoles, los socialistas han calificado las críticas del PP como “demagogia, cinismo y falta de coherencia política”, acusando a los populares de intentar generar “ruido” para ocultar su falta de actividad en la localidad.
Desde el PSOE defienden que la actualización salarial se ha realizado “con total transparencia y dentro de la legalidad”, y sostienen que el problema del PP no es el sueldo, sino la gestión del actual equipo de Gobierno. En este sentido, han puesto el foco en el portavoz popular, Juan Carlos González, al que acusan de incurrir en “doble moral”, recordando que actualmente percibe cerca de 47.857 euros anuales como asesor en el Ayuntamiento de Albacete, una cantidad que, subrayan, supera en casi un 30% el salario de la alcaldesa.
El comunicado socialista eleva aún más el tono al acusar al PP de “menospreciar” la labor de los alcaldes de pequeñas localidades y de mantener una actitud de “confrontación y desinformación”. Además, reprochan la escasa asistencia de los concejales populares a los Plenos municipales —7 de 16 en el caso del portavoz y 4 en el del segundo edil—, cuestionando su implicación en la vida política del municipio.
El PSOE concluye defendiendo la gestión del Gobierno local y reivindicando una política “útil, honesta y centrada en la ciudadanía”, frente a lo que consideran una estrategia de oposición basada en el conflicto.
Así, lo que comenzó como una crítica sobre retribuciones públicas ha derivado en un duro enfrentamiento político en Bogarra, donde el debate sobre salarios ha dado paso a un cruce de acusaciones que refleja la creciente tensión entre ambas formaciones en el ámbito municipal.


