Durante los últimos días, varios vecinos de un pequeño y conocido pueblo de Albacete han comenzado a notar vandálicos detalles en distintos puntos de su localidad: trazos negros en paredes recién encaladas, símbolos que aparecen repetidos en lugares estratégicos y una sensación creciente de inquietud difícil de explicar a simple vista… hasta que, al observarlos con detenimiento, se revela el verdadero trasfondo de estas pintadas.

Vandalismo en Mahora (Albacete)
Y es que, Mahora (Albacete) ha amanecido en las últimas jornadas con diversas pintadas vandálicas repartidas por distintos puntos del municipio, generando preocupación entre vecinos y autoridades locales. Los grafitis, realizados con spray negro, muestran símbolos asociados al comunismo, así como representaciones de esvásticas tachadas, en una combinación que ha suscitado interpretaciones diversas.

Las pintadas han sido localizadas en fachadas de viviendas, muros perimetrales, la residencia de ancianos y otros elementos del mobiliario urbano, afectando tanto a calles céntricas como a zonas residenciales. En varios casos, los símbolos aparecen repetidos con un patrón similar, lo que hace pensar en una acción deliberada y coordinada.

Clima de incomodidad en Mahora (Albacete)
Es obvio que se trata de actos vandálicos, independientemente del contenido ideológico de los símbolos, y este tipo de acciones suponen un daño al patrimonio urbano y a la convivencia vecinal. Lo que está claro es que estas pintadas generan un clima de incomodidad, y que el contenido simbólico añade un componente más complejo.

Por el momento, no se ha identificado a los autores de las pintadas, aunque no se descarta que se trate de una o varias personas actuando en distintos puntos en un corto espacio de tiempo. Ya se estudian medidas para su eliminación y posibles acciones preventivas, como el refuerzo de la vigilancia en determinadas zonas.

Mientras tanto, ya se ha comenzado a evaluar los daños con el objetivo de proceder a la limpieza de los espacios afectados lo antes posible.
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/ Fotos: El Digital de Albacete /


