Solo una empresa se ha presentado al concurso convocado por el Ayuntamiento de Albacete para la gestión de la Plaza de Toros municipal. Según ha podido saber este medio, la única candidatura registrada es la de Simón Casas y Manuel Amador, precisamente los empresarios que ya venían dirigiendo el coso albaceteño hasta ahora. Sus empresas, TOROS PALTOREO, S.L. Y SIMON CASAS PRODUCTION, S.A.E formarán una nueva U.T.E. para regir los destinos de la Plaza de Albacete.
Continuidad sobre la mesa
De este modo, todo apunta a que la plaza de toros de Albacete podría continuar en las mismas manos, a falta de que se complete la tramitación administrativa y se compruebe que la oferta presentada cumple con todos los requisitos establecidos en el pliego de condiciones aprobado para la nueva adjudicación. El proceso había despertado interés en el sector después de conocerse el nuevo marco contractual diseñado por el Consistorio para la explotación del recinto taurino a partir de 2026.

Un contrato de dos años con opción de prórroga
Tal y como adelantó El Digital de Albacete al informar del contenido del pliego, el contrato sale a concurso con una duración inicial de dos años, computados desde su formalización, y contempla además tres posibles prórrogas de un año cada una. En la práctica, eso permitiría al adjudicatario mantenerse al frente de la Plaza de Toros de Albacete durante un máximo de cinco temporadas.
Alta exigencia económica y profesional
El pliego elevaba de forma notable las exigencias para poder optar al contrato. En el apartado de solvencia económica, se exigía acreditar un volumen anual de negocio en el ámbito de la organización, gestión y ejecución de espectáculos taurinos superior a 2,7 millones de euros.
En cuanto a la solvencia técnica o profesional, el Ayuntamiento reclamaba experiencia contrastada en la gestión de ferias taurinas. En concreto, se debía haber sido titular o concesionario, en los últimos años, de al menos cinco ferias en plazas de primera categoría o de diez ferias en plazas de segunda categoría, admitiéndose la acumulación de gestiones simultáneas en distintas plazas.
El precio del abono, una de las claves
Uno de los aspectos más relevantes del pliego era el peso de los criterios automáticos de adjudicación, que representan el 64% de la puntuación total. Entre ellos, destacaba de forma especial el control sobre el precio de los abonos y localidades.
El documento establecía que se puntuarían mejor las ofertas que planteasen menores incrementos sobre los precios del abono de la Feria Taurina de 2025, actualizados conforme al IPC. Además, se fijaba un límite claro: no se valorarían las propuestas que incluyeran subidas superiores al 5%.
Apuestas por jóvenes y cantera
El pliego también otorgaba importancia a las medidas dirigidas a rejuvenecer el público y reforzar la cantera taurina. Así, se valoraba el mayor número de abonos especiales para jóvenes de hasta 28 años, así como el mantenimiento de precios reducidos para este colectivo y para jubilados y parados, con referencias de 50 euros para esos abonos especiales.
Además, se incluían incentivos concretos relacionados con la Escuela Taurina de Albacete, como la organización de clases prácticas, la aportación de reses para tentaderos y la celebración de festejos vinculados a la formación de nuevos toreros.
Promoción de toreros locales
Otro de los ejes del concurso era la defensa de la presencia albaceteña en los carteles. El pliego puntuaba la contratación de novilleros y matadores locales y definía como profesionales de la tierra a los nacidos y formados taurínamente en la provincia o a quienes hubieran debutado como alumnos de la Escuela Taurina de Albacete.
No solo eso. Entre las obligaciones del adjudicatario figuraba que, en el cómputo global de la programación, hubiese al menos tres toreros locales.
Diez festejos en el abono de Feria
El documento municipal fijaba también la estructura mínima de la Feria Taurina. El adjudicatario deberá organizar un abono de diez festejos entre el 8 y el 17 de septiembre, compuesto por ocho corridas de toros —una de ellas podrá ser de rejones o mixta— y dos novilladas con picadores.
A ello se suman otros compromisos, como una novillada sin picadores en San Juan, otro festejo adicional para la Escuela Taurina, varias clases prácticas y tentaderos con reses de ganaderías de prestigio.
Una corrida torista y figuras en los carteles
Entre las condiciones del pliego figuraba también que se valoraría la inclusión en el abono de al menos una corrida de carácter torista. Del mismo modo, en cada corrida dos de los matadores propuestos debían responder a determinados criterios de relevancia, como haber terminado la temporada anterior entre los primeros del escalafón, haber sido triunfadores de la Feria de Albacete o destacar en la temporada en curso.
Garantías, seguro y obligaciones sanitarias
El nuevo marco contractual incluía asimismo distintas obligaciones económicas y de seguridad. Entre ellas, la exigencia de una garantía definitiva del 5% del precio ofertado, sin IVA, y la contratación de una póliza de responsabilidad civil de 2 millones de euros para cubrir posibles daños a terceros.
También se obligaba al adjudicatario a prestar todos los servicios sanitarios exigidos por la normativa, además de cumplir con las obligaciones fiscales, laborales y de prevención de riesgos inherentes a la organización de los festejos taurinos.
Un concurso con un único aspirante
Con este escenario, el concurso para dirigir la Plaza de Toros de Albacete queda, por ahora, con un solo aspirante: Simón Casas y Manuel Amador. La ausencia de otras ofertas deja el camino despejado a los actuales gestores, que podrían continuar al frente del coso si su propuesta supera el examen técnico y administrativo previsto en el procedimiento.


