Durante más de dos días, la incertidumbre mantuvo en vilo a vecinos de varias localidades de la provincia de Albacete y de Cuenca. Mientras familiares, voluntarios y fuerzas de seguridad rastreaban caminos y difundían pistas para dar con el paradero de un joven de Iniesta desaparecido tras ser visto por última vez después de dormir en su piso de estudiantes de Albacete, la clave del caso no estaba en un gran despliegue tecnológico ni en una compleja investigación. Estaba en la mirada atenta de un vecino de Barrax que, en medio de su jornada laboral y en un camino rural casi cualquiera, reparó en un detalle que muchos otros podrían haber pasado por alto. Ese gesto terminó siendo decisivo para encontrar al joven desaparecido.
Localizado gracias a un vecino de Barrax (Albacete)
Y es que, un trabajador agrícola de una empresa de Barrax se ha convertido este lunes en el inesperado protagonista del desenlace del caso de desaparición de Jesús Gómez Pardo, el joven de 19 años vecino de Iniesta (Cuenca) cuyo paradero se desconocía desde el pasado fin de semana. Fue este vecino quien localizó el vehículo del joven en un camino rural entre La Gineta y Barrax, permitiendo así activar el aviso que terminó con su localización.
El hallazgo se produjo durante la mañana de este lunes, 16 de marzo, cuando el trabajador se desplazaba entre diferentes terrenos donde tenía personal trabajando. En mitad del trayecto observó un vehículo detenido en un camino y decidió fijarse en la matrícula. Ese pequeño gesto resultó clave.
Reconoció la matrícula difundida durante la búsqueda
Tal y como detalló al medio de noticias de Cuenca El Digital de Cuenca Juan Pablo Prieto, jefe de la agrupación local de Protección Civil de Iniesta, el trabajador de Barrax reconoció inmediatamente la matrícula del vehículo. Coincidía con la del Citroën C3 blanco que se había difundido durante los días de búsqueda del joven desaparecido.
“Habíamos insistido mucho en dar visibilidad a la matrícula del coche y al final ha surgido efecto. Este trabajador la reconoció y dio inmediatamente la voz de alarma”, señaló Prieto. Tras la llamada de aviso, agentes de la Guardia Civil se desplazaron rápidamente hasta el lugar indicado.
Jesús Gómez estaba dentro del coche
Cuando los agentes llegaron al camino rural entre La Gineta y Barrax confirmaron que Jesús Gómez se encontraba dentro del vehículo. El hallazgo se produjo alrededor del mediodía de este lunes, momento en el que también acudieron miembros de Protección Civil para colaborar en la valoración inicial de la situación del joven.
Trasladado al Hospital de Albacete por posible deshidratación
Según informaron desde el operativo, el joven estaba consciente y hablaba con normalidad, aunque lo primero que pidió fue agua, lo que hizo sospechar que podría encontrarse deshidratado tras los días desaparecido.
Por precaución, los sanitarios decidieron trasladarlo en ambulancia al Hospital de Albacete para realizarle una valoración médica más completa. “Estaba bien, quería mucha agua y hablaba con normalidad, pero los médicos decidieron llevarlo al hospital para que le hicieran una valoración más amplia”, explicó Prieto.
Sin explicaciones por ahora
En el momento en que fue localizado, Jesús Gómez no ofreció detalles sobre lo ocurrido durante los días en los que permaneció desaparecido. Según explicó el responsable de Protección Civil, el joven parecía cansado y exhausto, con pocas ganas de hablar, por lo que no se pudieron conocer las circunstancias de su desaparición.
El papel clave de los vecinos
Desde Protección Civil han querido subrayar la implicación de los vecinos durante los días de búsqueda, tanto en las batidas como en la difusión de información.
“La gente se ha volcado como Iniesta sabe hacerlo. Toda la comarca ha participado en la búsqueda y en la difusión del caso, y eso ha sido clave para que alguien reconociera el coche y diera la alarma”, destacó Prieto. Aunque el desenlace deja sensaciones “agridulces” por el estado en el que fue encontrado el joven, el hecho de haber sido localizado sano y salvo supone un gran alivio para familiares, voluntarios y vecinos. Y todo comenzó con la mirada atenta de un trabajador que, sin buscar protagonismo, terminó convirtiéndose en el héroe sin capa que puso fin a la incertidumbre.

