A veces, las noticias que mejor explican cómo cambia una ciudad no tienen que ver con grandes inauguraciones ni con obras millonarias. Basta una petición concreta, formulada en el momento oportuno, y la voluntad de convertirla en realidad para transformar el día a día de muchas personas. Eso es precisamente lo que ha ocurrido en el barrio de Carretas, donde la demanda de una vecina de Albacete, Dolores Carcelén, ha acabado materializándose en una mejora que ya beneficia a todo el vecindario.
Una petición clara, directa y nacida de la experiencia diaria de una vecina ha terminado convirtiéndose en una mejora real para todo un barrio de Albacete. Dolores Carcelén, anciana residente en Carretas, trasladó al alcalde de la ciudad, Manuel Serrano, la necesidad de eliminar obstáculos en varios puntos de la zona para facilitar el tránsito peatonal, especialmente a las personas con problemas de movilidad. Meses después, esa demanda ya se ha materializado con la construcción de nuevos pasos rebajados.

Dimensiones modestas e impacto directo en Albacete
La actuación se ha llevado a cabo en las intersecciones de las calles Hermanos Quintero, Diego de Velázquez y Calderón de la Barca, dentro del Plan de Acerado impulsado por el Ayuntamiento de Albacete. Se trata de una intervención que, aunque de dimensiones modestas, tiene un impacto directo en la vida cotidiana de los vecinos que pasean o se desplazan por el barrio de Carretas.
El foco de esta actuación está en Dolores Carcelén, cuya insistencia y capacidad para trasladar una necesidad concreta han sido decisivas para que el Ayuntamiento actuara. La vecina planteó esta petición en octubre del pasado año, durante el encuentro mantenido entre el alcalde y el Distrito 1 en el marco del programa municipal ‘Albacete para todos’. Aquella intervención de Dolores puso sobre la mesa una realidad diaria: la dificultad de moverse con seguridad y autonomía por algunas zonas del barrio debido a la falta de rebajes en las aceras.

La solicitud de Dolores, hecha realidad por el Ayuntamiento de Albacete
Durante la visita a las nuevas obras, en la que estuvo acompañada por el propio alcalde y por el concejal de Proximidad e Intervención Rápida, Carlos Calero, Dolores pudo comprobar que aquella solicitud ya forma parte del paisaje urbano de su barrio. Gracias a estos nuevos rebajes, no solo ella podrá desplazarse con mayor facilidad, sino también otros muchos vecinos, especialmente personas mayores, ciudadanos con movilidad reducida y quienes transitan con carritos o sillas de ruedas.
Manuel Serrano subrayó la relevancia de este tipo de intervenciones, destacando que, junto a las grandes actuaciones que permiten a una ciudad crecer, existen pequeñas obras que repercuten de forma inmediata en la calidad de vida de la ciudadanía. En este sentido, aseguró que estos nuevos pasos rebajados son fruto de la “escucha activa” del Equipo de Gobierno y puso a Dolores como ejemplo de cómo la participación vecinal puede traducirse en mejoras concretas.

Albacete avanza hacia un modelo de ciudad más accesible
El alcalde reiteró además su compromiso de seguir trabajando de la mano de los vecinos para eliminar barreras urbanas y avanzar hacia un modelo de ciudad más accesible, en el que todas las personas puedan moverse con seguridad y autonomía. Una línea de actuación en la que, según defendió, se prestará especial atención a quienes presentan mayores dificultades de movilidad.
La historia de Dolores Carcelén resume así el valor de las demandas vecinales cuando encuentran respuesta institucional. Lo que comenzó como la petición de una anciana de Albacete preocupada por los obstáculos de su barrio se ha convertido en una actuación útil, tangible y beneficiosa para todos los que recorren Carretas. Una mejora sencilla en apariencia, pero importante en la práctica, porque hace la ciudad un poco más amable, más segura y más accesible.
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/ Fotos: Ayuntamiento de Albacete /


