Lo que iba a ser un viaje de 3 semanas se ha convertido en una odisea de casi un mes y medio para Quiti Navarro y Jaime Fernández, dos vecinos de Hellín (Albacete) que viajaron el pasado mes de febrero hasta Sri Lanka para tomarse unas vacaciones, que terminaron alargándose de manera forzosa.
Tal y como les contábamos desde El Digital de Albacete hace unas semanas, el viaje de estos albaceteños se vio truncado ante el estallido del conflicto en Oriente, que ha dejado atrapados a centenares de españoles en el sudeste asiático, entre ellos, esta pareja de Albacete, que tras una verdadera odisea y más de 35 horas de viaje han podido, por fin, regresar a casa.
Así, el ataque a los aeropuertos de Abu Dhabi y Dubai, que se han convertido en dos ciudades que conectan Europa con el sudeste asiático, truncó el viaje de vuelta de muchos españoles. En el caso de Quiti y Jaime, decidieron posponer su regreso unos días, hasta que finalmente, este pasado viernes, han conseguido regresar a casa, eso sí, con decenas de horas de vuelos a sus espaldas.

37 horas de viaje y «una odisea» para regresar a Albacete
“En total han sido 37 horas de viaje”, comparte Jaime con El Digital de Albacete, que señala que la ruta comenzó en la capital de Sri Lanka para volar hasta “Seúl (Korea), con escapa en Kuala Lumpur, la capital de Malasia. Y de Seúl, vuelo directo a Madrid”. Casi 40 horas en total de un viaje que se ha convertido en “una odisea”, aunque sostienen que han tenido suerte, ya que “hay gente que sigue atrapada y que está regresando por Estados Unidos”.
Así, tras estos “casi 2 días enteros” en el aire, como indica Quiti, han podido regresar a casa. “Este jueves vamos a Hellín, nuestras madres no se lo creen”, explica la joven, que confiesa que estos días están siendo duros con tanto cambio de hora, tras pasar por Sri Lanka, Malasia y Korea para regresar a España.
Aunque cansados, la pareja de Albacete se siente agradecida. “Los vuelos nos han costado sobre 1.040 euros a cada uno; no está mal porque había vuelos de 3.000 y 4.000 euros”, explica, y manifiesta que “es razonable, aunque es un gasto que no esperas”. Eso sí, comparte que “la aerolínea nos ha dicho que nos devuelve el coste del vuelo”, y manifiesta que “vamos a reclamar el resto de gastos”.
Una «odisea» y un viaje interminable
La pareja despegó de Madrid el pasado 9 de febrero con un vuelo de vuelta para el 2 de marzo. Un viaje que se ha alargado de manera forzosa, y aunque ambos aseguran que se han sentido seguros en Sri Lanka, destacan los días de incertidumbre ante no saber cuándo podrían regresar a casa. Finalmente, han aterrizado en España y han puesto fin a un viaje que se ha tornado en odisea, pero que no les frenará para viajar de nuevo. “Nos encanta esta zona, y te puede pasar algo en cualquier lugar”, explica Quiti.

Del mismo modo, la pareja relata que “hemos conocido a mucha gente que no tenía forma de volver, a lo mejor iba una familia entera y los vuelos subían de 10.000 euros o gente que necesitaba medicinas”, y detallan que “para nosotros ha sido un susto, y mucha incertidumbre”, y señalan que “cuando cogimos los vuelos lo llevamos mejor, pero hay gente atrapada en un montón de países que necesita ayuda”.
Tras semanas de incertidumbre y un viaje de regreso de más de 35 horas, Quiti Navarro y Jaime Fernández pueden decir que están en casa y cerrar una experiencia que comenzó como unas vacaciones y ha terminado convirtiéndose en una inesperada aventura. Ya en España y a punto de reencontrarse con sus familias en Hellín, ambos han sumado una experiencia a su mochila de viajeros, que, pese a todo, no les quitará las ganas de seguir conociendo mundo.

