Jefté Betancor ha pasado en apenas unos días de estar en el foco por sus goles y su peso ofensivo a quedar en el centro de una polémica que no sentó nada bien a una parte de la afición del Albacete. El origen estuvo en unas declaraciones recogidas por El Digital de Albacete, en las que el delantero canario admitía en el micrófono de la SER en Gran Canaria que la UD Las Palmas es “el equipo de mi vida” y dejaba abierta la puerta a un regreso, hasta el punto de deslizar que cambiaría incluso su recordado doblete al Real Madrid por vestir algún día la camiseta amarilla. La reacción no tardó en llegar entre el albacetismo.
Tras el revuelo generado, el propio Jefté rectificó públicamente y pidió perdón a la afición del Albacete por unas palabras que habían provocado un evidente malestar. El Digital de Albacete recogió ese giro del atacante, que pasó de alimentar el debate con su sentimiento hacia Las Palmas a tratar de apagar el incendio con disculpas públicas.
Jefté, suplente en el Albacete en el partido más deseado para él de la temporada
Sin embargo, el siguiente capítulo de la historia ha llegado este lunes, justo en el partido más delicado posible para él: el Albacete – UD Las Palmas. Alberto González ha dejado a Jefté en el banquillo y el canario no ha sido titular frente al club de sus amores. La decisión no pasa inadvertida porque el delantero venía siendo un futbolista habitual en los últimos onces del técnico manchego, con presencia reciente incluso en citas importantes del equipo.
Oficialmente, nadie ha confirmado que se trate de un castigo. Y en una lectura estrictamente periodística conviene separar hechos de interpretaciones: el hecho es que Jefté ha sido suplente ante la UD Las Palmas; la interpretación, inevitable, es que su ausencia del once inicial puede entenderse como un tirón de orejas de Alberto González tras una semana en la que el delantero se metió él solo en un lío innecesario con unas declaraciones poco medidas. Donde hay que hablar, especialmente en jornadas tan sensibles, es en el campo.
Más aún porque existe un precedente muy claro, también contado por El Digital de Albacete, que invita a comparar situaciones. En la primera vuelta, cuando el Albacete visitó Gran Canaria, Alberto González apostó por Raúl Lizoain como titular bajo palos pese a que Diego Mariño venía ocupando la portería. Después, el técnico reconoció que tomó esa decisión porque Lizoain volvía a casa y se enfrentaba al equipo de sus amores. Es decir, entonces Alberto premió el componente emocional; hoy, con Jefté en plena tormenta por sus palabras sobre Las Palmas, la fotografía ha sido justamente la contraria.
Ruido alrededor de Jefté en el Albacete – Las Palmas
Esa diferencia de trato alimenta aún más la sospecha. Porque si en noviembre el entrenador entendió que jugar ante el club del corazón de Lizoain merecía una concesión en el once, ahora ha optado por apartar de la titularidad a Jefté precisamente el día en que más ruido había a su alrededor. Casualidad o mensaje interno, sólo Alberto lo sabe. Pero en el fútbol profesional estos gestos rara vez son inocentes.
El Albacete sale de inicio ante la UD Las Palmas con Raúl Lizoain; Lorenzo, Vallejo, Pepe Sánchez y Carlos Neva; Jogo, Fernández y Antonio Pacheco; Víctor Valverde, Antonio Puertas y Álex Rubio. Jefté, mientras tanto, espera su turno desde el banquillo, junto a Mario, Dani B, Luis Moreno, Fran Gámez, Ale Meléndez, Javi Villar, José Carlos Lazo, Obeng y San Bartolomé.

La lectura del movimiento es diáfana aunque no pueda darse por oficial: Alberto parece haber querido rebajar el ruido y recordar una norma no escrita que en el fútbol sigue vigente. Los sentimientos pueden entenderse, las disculpas pueden aceptarse, pero los mensajes importantes se lanzan sobre el césped y no delante de un micrófono.

