Los churros más sorprendentes de la provincia de Albacete llevan morcilla, sobrasada o salchicha: «De diez»

Se hacen en la Churrería Castillo de Villarrobledo, que lleva abierta desde el año 1977

En los últimos meses, los churros rellenos o con coberturas se han convertido en una auténtica tendencia en redes sociales. En plataformas como TikTok se multiplican los vídeos de churros rellenos de chocolate, crema o incluso versiones saladas que están sorprendiendo a miles de usuarios. Pero mientras esta moda se viraliza ahora en internet, en Villarrobledo (Albacete) ya llevan tiempo innovando con este popular dulce… o salado.

Uno de los lugares más curiosos para probarlos es la Churrería Castillo, donde han dado una vuelta de tuerca a la receta tradicional con su particular «churritapa». Según contaba el programa ‘Ancha es Castilla-La Mancha’, de Castilla-La Mancha Media, este establecimiento familiar lleva décadas elaborando churros y en los últimos años ha apostado por propuestas que combinan la esencia de siempre con sabores poco habituales.

La historia de la churrería se remonta a 1977, cuando Bartolo Castillo decidió abrir su propio negocio en Villarrobledo después de años dedicándose a la panadería. Tal y como relataba el programa regional, Bartolo empezó a hacer churros los domingos en su bar y, tras ver la buena acogida, se animó a montar la Churrería Castillo el 8 de agosto de ese mismo año.

Churro con sobrasada / Foto: ‘Ancha es Castilla-La Mancha’ – CMM

Tres generaciones

El negocio ha pasado ya por tres generaciones. De Bartolo tomó el relevo su hijo Paco, que lleva más de cuatro décadas elaborando churros, junto a su esposa Maribel. Actualmente también participan en el negocio su hijo Casti y su mujer Mariu, manteniendo viva una tradición familiar que sigue atrayendo a vecinos y visitantes.

Según explicaba Paco en el reportaje, a diario se elaboran en la churrería unos 500 churros, aunque los fines de semana la producción se dispara. Los sábados pueden llegar a utilizar unos 25 kilos de harina y el récord de la casa se sitúa en alrededor de 1.500 churros en un solo día. «El churro hay que mimarlo», aseguraba en el programa.

Maribel, que lleva más de 40 años trabajando en el negocio, también compartía uno de los secretos de la casa, la medida ideal del churro. Para ella, la longitud perfecta es «un palmo y medio».

Foto: ‘Ancha es Castilla-La Mancha’ – CMM

La «churritapa»

Sin embargo, lo que más llama la atención de este establecimiento es su «churritapa», una propuesta que mezcla tradición e innovación. Según contaba Casti en ‘Ancha es Castilla-La Mancha’, la idea consiste en ofrecer churros salados que los clientes suelen pedir a la hora del aperitivo, alrededor de la una del mediodía, acompañados de una cerveza, un vino o un refresco.

Churro de pizza / Foto: ‘Ancha es Castilla-La Mancha’ – CMM

Las combinaciones son de lo más variadas: churros con sobrasada y miel, con morcilla o incluso rellenos de salchicha frankfurt con ketchup, mostaza y cebolla crujiente. También han probado con versiones inspiradas en otros sabores populares, como pizza o kebab.

Los clientes, según se recogía en el reportaje televisivo, no dudan en calificarlos como «de muerte» o «de diez». Una muestra de que, incluso en un producto tan tradicional como el churro, todavía hay espacio para la creatividad.

Churro con morcilla / Foto: ‘Ancha es Castilla-La Mancha’ – CMM

Mientras las redes sociales descubren ahora las posibilidades de los churros rellenos, en Villarrobledo llevan años demostrando que este clásico de la gastronomía española puede reinventarse sin perder su esencia.

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María López

Nacida en Albacete (1996). Graduada en Periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha. He pasado por Cadena SER, Castilla-La Mancha Media y El Español.
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