Adrián Pérez es un chico de 33 años que cambió el teclado del ordenador, por el calor de la forja, reivindicando así los oficios artesanos de antaño, y convirtiéndose en ‘El Guerrero del metal’ de Casas Ibáñez.

Adrián nació en Valencia, porque sus abuelos por parte de padre, que eran de Casas Ibáñez, tuvieron que emigrar a la capital del Turia en busca de nuevas oportunidades, cuando su padre todavía era pequeño. Estudió informática, pero cuando se puso a trabajar en ese campo se dio cuenta de que “había equivocado el camino. Me pasaba todo el día delante de ordenadores que tenía que arreglar, y no estaba nada motivado para hacerlo. De hecho, con los que ya no valían intentaba montar un ordenador a piezas tipo Frankenstein, o cualquier cosa rara. Eso me hizo darme cuenta de que la informática no era lo mío. Y es que, lo que siempre había querido era crear algo con mis propias manos. Construir, hacer mis propios inventos, y de paso, poner mi granito de arena en una cruzada por mantener los trabajos artesanos tradicionales. Mi padre era ebanista, y yo estaba acostumbrado a verle trabajar. Recuerdo ver cómo hacía los muebles de la casa, y el cuidado que teníamos que tener todos en casa con esos muebles, porque eran de muy buena calidad al estar fabricados a mano. Creo que eso me llegó a influir de alguna manera, porque además de tener mis inquietudes creativas y mis inventos, estaba convencido de que lo que hiciera, tenía que ser con las manos, y que no se pudiera romper, ni que se estropeara con el tiempo. De este modo, poco a poco llegué al acero”, indica.

De la Goma Eva al hierro
En la época de informático, Adrián alternaba su trabajo con los ordenadores, con la práctica del ‘Jugger’, un deporte en equipo originado en Alemania, inspirado en la película ‘La Sangre de los héroes’, que combina elementos de rugby y esgrima, y en el que se utilizan espadas y escudos fabricados con cartón, gomaespuma, Pwc, coquilla, o Goma Eva. “Además de practicar el deporte, me puse hacer mis propias armas, y como me salían muy bien y parecían de verdad la gente me empezó a hacer encargos. En ese momento fue cuando se me pasó por la cabeza la posibilidad de hacer esas mismas cosas, pero con el hierro, así que empecé a investigar. Me gustaba mucho la idea de ser herrero, así que buscando en YouTube la manera de hacer una fragua, me fui encaminando hacia donde quería. Así es como llegué al CIPFP ‘Ciudad del Aprendiz’ de Valencia, donde estudié el grado medio de ‘Estructuras y soldadura’. Dos años después, al finalizar el grado, me surgió la posibilidad de ir a hacer las prácticas a la ‘Escuela de Herreros de Ramón Recuero’ en Toledo, y eso fue clave para mí. Al terminar las prácticas me reenganché y me quedé estudiando allí para formarme como Maestro Herrero. Allí pude aprender forja artística, forja profesional, cuchillería, herramientas, tratamiento térmico, damasquinado, y ensamblajes”, refleja.

En Casas Ibáñez me sentía libre
Cuatro años después, al terminar sus estudios, decidió montar una fragua en Casas Ibáñez, el pueblo de sus abuelos. “Desde que nací veníamos al pueblo cada fin de semana, y también en vacaciones y eventos festivos, por lo que siempre he relacionado Casas Ibáñez con momentos bonitos y felices de mi vida. Por eso, cuando de pequeño me preguntaba alguien de dónde era, yo me sentía del lugar donde me sentía libre, donde no me preocupaba por nada, y donde podía salir a la calle las horas que yo quisiera a jugar y a estar con mis amigos. Ese lugar era Casas Ibáñez. Siempre me ha gustado la idea de recuperar la tradición de la forja, los conocimientos que nuestros ancestros nos han ido transmitiendo a lo largo de los años, y de paso poder difundir las técnicas tradicionales, así que me vine al pueblo convencido de que era una gran oportunidad de poder hacerlo, y también de emprender un proyecto desde cero, y así poder ver que me deparaba el futuro”, señala.

Con las manos, el fuego y el agua
En su taller no hay electricidad, porque “me gusta hacerlo todo como lo hacían nuestros ancestros. Ahora tenemos a nuestro alcance toda la tecnología que ellos no tenían, y a pesar de eso no conseguimos en la actualidad, y con tantos adelantos, reproducir las obras que conseguían hacer en sus días con escasos medios, con las manos, el fuego, y el agua. Esa experiencia se ha perdido, y a mí lo que me gusta es recuperarla y demostrar que se puede trabajar en la forja, y además se puede vivir de ello como ellos lo hicieron en su día. También me gustaría transmitir a los demás esos conocimientos que he ido adquiriendo de nuestros antepasados con el paso del tiempo. Yo creo que por eso me gusta tanto escuchar las historias de los señores mayores del pueblo, porque han vivido mucho, y puedo aprender. Entre otras muchas cosas, he aprendido que cuando el humo de una chimenea o fogata baja en lugar de subir, es un indicador de que es probable que llueva pronto. También que cuando se forman burbujas en los charcos, es que va a caer granizo. Esas cosas me encantan, y me da mucha rabia que se pierdan”, confiesa.

Arraigo en el medio rural
Miguel Griñan, Concejal de Cultura del Ayuntamiento de Casas Ibáñez, reivindica que “ojalá hubiera más personas como Adrián. Es un auténtico joven emprendedor, que además apuesta por un oficio que se está perdiendo. Y es que, en los tiempos que vivimos cuesta mucho encontrar una fragua artesanal en la que se trabajen objetos de la forma que se hacía antes. Eso es de agradecer, e incluso de aplaudir, y por eso Adrian cuenta con todo el apoyo del Ayuntamiento de Casas Ibáñez para lo que necesite. Nos encanta apostar por ese tipo de emprendimiento, el de un joven que decide asentarse en nuestro municipio para generar actividad y negocio, y que además pueda vivir de ello. Ese es el arraigo en el medio rural, y nosotros estamos encantados de que haya personas como él, que apuesten por nuestros pueblos”, concluye. Entre cuchillos, corvillas, y espetones, El ‘Guerrero del Metal’ seguirá luchando, desde su fragua artesanal de Casas Ibáñez, para que no se extinga la llama, y no se pierdan los oficios tradicionales.































