Lo que comenzó como una denuncia pública con alusiones a menores, tauromaquia y supuesta vulneración de recomendaciones internacionales ha terminado abriendo un debate local marcado por la controversia y la confusión. La clave del asunto, sin embargo, no está solo en quién denuncia o en quién responde, sino en un detalle esencial que cambia por completo el sentido de la polémica: en Ontur, Albacete, los llamados “encierros infantiles” no se celebran con animales, sino con carretones.
Así las cosas, la denuncia de la Fundación Franz Weber sobre los “encierros infantiles” de Ontur ha desatado polémica pese a que la actividad se realiza sin animales en este pueblo de Albacete. Y es que, la denuncia pública lanzada por la Fundación Franz Weber contra el pueblo de Ontur ha generado polémica en torno a los denominados “encierros infantiles” previstos en esta localidad albaceteña.

Encierros taurinos para niños sin toros de verdad en Ontur (Albacete)
La organización animalista ha reclamado la suspensión de esta actividad al considerar que implica la participación directa de menores en festejos taurinos y que sería contraria a las recomendaciones del Comité de los Derechos del Niño. Sin embargo, el alcalde del municipio, Jesús López Higuera, ha rechazado de plano esas acusaciones y ha subrayado que en estos encierros no participan animales bravos ni reses de ningún tipo, sino únicamente carretones.

En la nota remitida por la Fundación Franz Weber, la entidad asegura que ha reclamado este viernes al Consistorio ontureño la suspensión de la actividad promocionada como “encierro infantil” prevista para el próximo domingo 15 de marzo. Los animalistas sostienen que este tipo de convocatorias son “contrarias a las objeciones internacionales” y enmarcan su crítica en las recomendaciones formuladas por el Comité de los Derechos del Niño, que en 2018 pidió al Estado español evitar la participación o presencia de niños y adolescentes en la tauromaquia y que, según recuerda la propia organización, ha reiterado recientemente esa posición.
La fundación argumenta además que estas actividades contribuyen a la “normalización de prácticas violentas”. En ese sentido, recoge declaraciones de Rubén Pérez, coordinador de la campaña Infancia Sin Violencia, quien afirma que lo que se presenta como una actividad inocua en realidad busca “normalizar ciertas prácticas nocivas sobre animales”, añadiendo que los menores “aprenden a imitar prácticas violentas” reforzadas por el entorno adulto.
Rotundidad desde el Ayuntamiento de Ontur (Albacete) contra las afirmaciones de los animalistas
Frente a esta denuncia, el alcalde de Ontur ha defendido con rotundidad que la polémica carece de base real, al no existir presencia de animales en el festejo dirigido a niños. En declaraciones a El Digital de Albacete, Jesús López Higuera ha explicado que “estos encierros infantiles se realizan sin animales, sino con carretones”. Según ha precisado, se trata de una actividad a la que acuden las familias de forma voluntaria y en la que los menores participan acompañados de sus padres.

El primer edil ha insistido en que “ahí no se vulnera nada” y ha recalcado que en Ontur “no hemos hecho nunca nada con animales dirigido hacia los niños”. Además, ha diferenciado esta actividad de otras que sí pueden celebrarse en diferentes municipios, como bueyadas u otros festejos populares con reses, dejando claro que ese no es el caso de la localidad albaceteña de Ontur.
López Higuera también ha subrayado que esta cita se viene desarrollando “desde hace muchos años” y que “siempre se ha hecho con carretones”. De este modo, ha negado cualquier relación entre los encierros infantiles organizados en Ontur y la participación de menores en festejos con ganado bravo. “No hay ni ha habido presencia de animales en los encierros infantiles”, ha zanjado.

Carretones en vez de reses bravas en Ontur (Albacete)
La controversia, por tanto, gira en torno a la denominación de la actividad y a la interpretación que de ella hace la fundación animalista. Mientras la organización la vincula con el ámbito de la tauromaquia y con la exposición de menores a prácticas que considera inadecuadas, el Ayuntamiento sostiene que la denuncia parte de una premisa errónea, ya que el evento no incluye toros, vaquillas ni ningún otro animal, sino estructuras móviles que simulan su forma.
Así, el cruce de declaraciones ha colocado en el centro del debate una actividad festiva que, según la versión municipal, dista mucho de la imagen trasladada por la denuncia animalista y que, lejos de implicar a menores con reses bravas, se limita a una recreación popular mediante carretones.

