Hay actos institucionales que trascienden el protocolo y acaban convirtiéndose en una fotografía muy precisa del peso que una ciudad quiere tener en el ámbito del conocimiento, la investigación y la proyección social. Eso es lo que ocurrió en Albacete durante una cita de especial simbolismo, en la que el mundo de la medicina, la ciencia y la representación pública se dieron la mano con un protagonista de prestigio internacional: el traumatólogo Pedro Guillén.
Así las cosas, El teniente de alcalde de Albacete, Francisco Navarro, asistió a la solemne sesión de ingreso de Pedro Guillén García como Académico de Honor de la Real Academia de Medicina de Castilla-La Mancha, en un acto celebrado en el Museo Municipal de la ciudad.
La ceremonia reunió a representantes institucionales y del ámbito sanitario en torno a una figura de reconocido prestigio internacional. Durante el acto, Pedro Guillén pronunció la lección de ingreso titulada ‘La célula como medicamento: El cultivo de condrocitos rejuvenece la articulación’, una intervención centrada en los avances científicos aplicados a la regeneración articular.
La sesión incluyó además la Laudatio de recepción, que corrió a cargo de Francisco González-Posada, académico de número de la Real Academia Nacional de Medicina, quien puso en valor la trayectoria profesional y científica del nuevo Académico de Honor.
Francisco Navarro agradeció la presencia de Pedro Guillén, al que definió como “uno de los mayores especialistas en medicina deportiva del mundo”, subrayando que su incorporación “prestigia sin duda a la Academia de Medicina de Castilla-La Mancha”. En este sentido, trasladó también su felicitación al presidente de la institución, Pedro Juan Tárraga López.

El teniente de alcalde quiso destacar igualmente la estrecha relación que mantiene el Ayuntamiento con la Real Academia de Medicina de Castilla-La Mancha, una entidad con sede en Albacete que, según señaló, desempeña un papel relevante no solo en el plano científico, sino también en el cultural y social.
Navarro aseguró que la Academia es “una entidad ejemplar”, al considerar que logra añadir “un componente cultural y social a su objetivo médico y científico”. Asimismo, puso en valor la labor de sus integrantes, a quienes atribuyó una contribución directa a la mejora de la salud y el bienestar de la población, además de su impulso a la investigación biomédica.
El responsable municipal recordó también que esta colaboración institucional se ve reforzada por el hecho de que la Academia tenga su sede en la Posada del Rosario, edificio municipal emblemático de la ciudad, lo que evidencia, a su juicio, la sintonía entre el Ayuntamiento y una institución que proyecta el nombre de Albacete en el ámbito médico y científico.
Con este nombramiento, la Real Academia de Medicina de Castilla-La Mancha suma a su cuerpo honorífico a una figura de referencia en la traumatología y la medicina deportiva, al tiempo que refuerza el papel de Albacete como enclave de encuentro para el conocimiento, la investigación y la excelencia médica.
También estuvo en el acto el diputado provincial de Sanidad, Francisco García, quien tuvo la oportunidad de felicitar en persona al protagonista de la jornada, destacando su trayectoria profesional y científica, considerado una de las figuras más relevantes de la medicina deportiva y la cirugía ortopédica en España, y ha subrayado su contribución a la investigación y a la innovación en el ámbito de la regeneración del cartílago y las terapias celulares aplicadas a la traumatología.
Del mismo modo, García felicitó a la Real Academia de Medicina de Castilla-La Mancha por incorporar a su institución a un referente internacional en el ámbito de la medicina, señalando que “su experiencia, conocimiento y compromiso con la investigación representan un valioso impulso para el avance científico y para la proyección de la actividad académica en nuestra región”.
Además, el diputado de Sanidad puso en valor la labor que desarrolla esta organización como espacio de reflexión, divulgación y promoción del conocimiento científico, destacando su papel en el fortalecimiento del vínculo entre la investigación, la práctica clínica y la sociedad.

