Durante años, acceder a determinados procedimientos de máxima complejidad obligaba a muchos pacientes a mirar fuera de su propia comunidad autónoma. Ahora, un cambio silencioso pero de enorme impacto sanitario empieza a dibujar un nuevo mapa asistencial en Castilla-La Mancha. Y lo hace con un dato que no solo mide actividad, sino también capacidad, rapidez y salto cualitativo en la sanidad pública: la consolidación del programa de trasplante hepático del Hospital Universitario de Toledo.
Así las cosas, Castilla-La Mancha ha consolidado en menos de un año el programa de trasplante hepático implantado en el Hospital Universitario de Toledo, donde ya se han realizado un total de 18 injertos desde su puesta en marcha el 15 de mayo de 2025.
Así lo ha destacado el director gerente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), Alberto Jara, durante la inauguración del XXVI Curso de Actualización en Cirugía celebrado en el Hospital General Universitario Nuestra Señora del Prado de Talavera de la Reina. Según ha subrayado, esta cifra evidencia la capacidad de la región para asumir procedimientos de la máxima complejidad y ofrecerlos cerca del entorno de los pacientes.
Desde el arranque del programa, el equipo sanitario ha llevado a cabo 18 trasplantes hepáticos, entre ellos intervenciones de carácter superurgente y operaciones desarrolladas con técnicas quirúrgicas avanzadas. Entre estas, figuran resecciones complejas con soporte ECMO y procedimientos vasculares de alta dificultad técnica.
“Estos resultados demuestran la madurez y capacidad del programa desde sus primeros meses”, ha afirmado Jara, quien ha puesto el acento en uno de los datos que considera más relevantes para los pacientes: la mediana del tiempo en lista de espera es actualmente la más baja de España. A su juicio, este indicador supone una mejora directa en accesibilidad y equidad sanitaria para la población de Castilla-La Mancha.
El gerente del SESCAM ha remarcado que este programa no solo amplía la disponibilidad de trasplantes en la comunidad autónoma, sino que también contribuye a crear un entorno clínico de alta complejidad. En ese sentido, ha señalado que “construye un ecosistema clínico de alta complejidad, donde cada decisión y cada procedimiento cuentan, consolidando Castilla-La Mancha como referente en cirugía hepatobiliar”.

Este avance se enmarca, además, en una estrategia regional más amplia orientada al fortalecimiento de la cirugía en Castilla-La Mancha. En los últimos años, la comunidad ha reforzado sus recursos humanos, pasando de 154 cirujanos en 2015 a 186 en la actualidad. A ello se suma la ampliación de la formación de nuevos especialistas mediante el incremento de plazas acreditadas y ofertadas.
En paralelo, la capacidad quirúrgica del sistema también se ha incrementado con la incorporación de 22 nuevos quirófanos, fruto de la apertura de los nuevos hospitales de Toledo y Cuenca y de la ampliación del Hospital de Guadalajara. Esta cifra alcanzará los 40 quirófanos una vez concluyan las obras de ampliación del Hospital de Albacete y del nuevo Hospital de Puertollano.
“Estas mejoras combinan más profesionales, en formación, infraestructuras modernas y planificación a largo plazo, asegurando calidad y capacidad de respuesta para todos los pacientes”, ha destacado Alberto Jara.
Como siguiente paso, el responsable del SESCAM ha avanzado el desarrollo de un Programa Regional de Cirugía Robótica, con el que se pretende incorporar esta tecnología mediante un modelo coordinado, equitativo y sostenible en toda Castilla-La Mancha.
“Todo ello responde a un mismo objetivo: seguir mejorando la capacidad resolutiva de nuestro sistema sanitario y garantizar que los pacientes de Castilla-La Mancha tengan acceso a procedimientos quirúrgicos cada vez más avanzados”, ha señalado.
Jara también ha puesto en valor el papel de los encuentros científicos en esta evolución del sistema sanitario. En este sentido, ha destacado la relevancia del XXVI Curso de Actualización en Cirugía celebrado en Talavera, al considerar que la mejora asistencial “empieza siempre por el conocimiento y por el intercambio de experiencia entre profesionales”.
Asimismo, ha subrayado que el hecho de que este curso haya superado ya el cuarto de siglo de trayectoria refleja “el compromiso de los profesionales con la formación continua y con algo fundamental en medicina: la actualización permanente del conocimiento”.

