Durante décadas, conductores, transportistas y empresarios de la provincia de Albacete han recorrido miles de kilómetros por una carretera que, pese a ser estratégica para el tráfico entre Andalucía y el Levante, nunca dejó de arrastrar limitaciones propias de otra época. Cada nuevo anuncio, cada licitación y cada tramo inaugurado ha sido seguido con expectación desde la capital albaceteña y desde buena parte de la provincia. Un proyecto que comenzó a gestarse hace más de veinte años y que ha atravesado fases de impulso, parones administrativos y nuevas reactivaciones. Hoy, tras el último movimiento del Ministerio de Transportes, vuelve a situarse en el centro del debate sobre infraestructuras en el sureste peninsular: la autovía A-32, llamada a unir Bailén con Albacete.
La autovía A-32, conocida también como autovía Andrés de Vandelvira, es uno de los grandes proyectos de infraestructuras viarias del sur y sureste de España. Su objetivo es conectar por autovía Bailén (Jaén) con la ciudad de Albacete siguiendo en gran parte el trazado de la actual carretera N-322, creando un corredor alternativo entre Andalucía, Castilla-La Mancha y el Levante español. Esta infraestructura permitiría mejorar el transporte de mercancías y reforzar el papel de Albacete como nodo logístico entre distintas regiones del país.
El origen del proyecto se remonta a finales del siglo pasado. En noviembre de 2000 se modificó la orden de estudio para desarrollar un estudio informativo que contemplara la construcción de una autovía entre Linares y Albacete, iniciándose el proceso técnico y ambiental necesario para su desarrollo. A partir de entonces se sucedieron distintos trámites administrativos: en 2003 se aprobó provisionalmente el estudio informativo y en 2006 se obtuvo la Declaración de Impacto Ambiental, paso clave para su aprobación definitiva en 2007.

Albacete, punto estratégico de comunicación entre el centro, el sur y el litoral mediterráneo
Desde entonces, la ejecución de la A-32 se ha realizado por tramos, muchos de ellos desdoblando la N-322. Algunos segmentos entraron en servicio hace años, como el corredor entre Bailén y Linares o diversas variantes en la provincia de Jaén. En el caso de Albacete, la conexión con esta futura autovía se articula a través del entorno de la capital y su red de circunvalaciones, donde la A-32 enlaza con otras grandes vías como la A-30 o la A-31, consolidando el papel de la ciudad como punto estratégico de comunicación entre el centro, el sur y el litoral mediterráneo.
Precisamente por su impacto territorial, el desarrollo de la A-32 ha sido seguido con especial atención en la provincia albaceteña. Durante años, instituciones, empresas y transportistas han reclamado el desdoblamiento completo del corredor que hoy ocupa la N-322, una carretera que soporta un notable tráfico, especialmente de vehículos pesados que conectan Andalucía con el este peninsular. La transformación de este eje en autovía se considera clave para mejorar la seguridad vial y reducir tiempos de viaje en un corredor estratégico para la logística y la industria regional.
En el ámbito concreto de la provincia de Albacete también se han producido avances significativos. Uno de los hitos fue la licitación del tramo comprendido entre el enlace con la carretera CM-313 y Balazote Oeste, una actuación de casi 19 kilómetros con un presupuesto base de licitación superior a los 113 millones de euros. Esta intervención pretende continuar el proceso de conversión de la N-322 en autovía en el tramo que conecta el interior de la provincia con el corredor hacia Andalucía.

Avances en Jaén con impacto directo en la futura conexión con Albacete
Mientras tanto, los avances más recientes se han producido en la provincia de Jaén, aunque con impacto directo en la futura conexión con Albacete. El Ministerio de Transportes ha aprobado provisionalmente los proyectos de trazado de los tramos Villanueva del Arzobispo–Beas de Segura y Beas de Segura–Arroyo del Ojanco, con una inversión estimada conjunta de unos 278 millones de euros. Estos proyectos han sido sometidos a información pública, paso previo a su aprobación definitiva y posterior licitación de las obras.
Uno de estos tramos, el comprendido entre Villanueva del Arzobispo y Beas de Segura, cuenta por sí solo con un presupuesto cercano a los 198 millones de euros y forma parte del avance progresivo del corredor hacia el norte, acercando la continuidad de la autovía hasta Castilla-La Mancha.

La A-32, una reivindicación histórica en Albacete
Para Albacete, la culminación de la A-32 supone mucho más que una nueva carretera. Se trata de una infraestructura estratégica que puede reforzar su posición como punto logístico en el eje que conecta Andalucía con el Levante y el centro peninsular. A la espera de que se ejecuten los tramos pendientes, la provincia continúa pendiente de cada paso administrativo de un proyecto que, tras más de dos décadas de trámites y obras parciales, sigue siendo una de las grandes reivindicaciones históricas de sus instituciones y de su tejido empresarial.


