Durante varios días al año, una ciudad del sur de la provincia de Albacete multiplica su población, sus calles se llenan de visitantes y el sonido incesante de miles de tambores marca el ritmo de una celebración que trasciende lo religioso para convertirse en un fenómeno cultural y turístico. Detrás de ese ambiente festivo, sin embargo, existe un complejo engranaje de coordinación entre administraciones, fuerzas de seguridad y servicios de emergencia que comienza a planificarse semanas antes. Precisamente ese dispositivo es el que acaba de ponerse en marcha para garantizar que todo transcurra con normalidad en uno de los acontecimientos más multitudinarios y emblemáticos de la provincia: la Semana Santa de Hellín.
Así las cosas, El subdelegado del Gobierno de España en Albacete, Miguel Juan Espinosa, y el alcalde de Hellín, Manuel Serena, han presidido la Junta Local de Seguridad con el objetivo de coordinar el dispositivo que velará por la seguridad de vecinos y visitantes durante la próxima edición de la Semana Santa de Hellín.
Durante la reunión se analizaron los principales aspectos de planificación y coordinación entre los distintos cuerpos de seguridad y los servicios municipales. Entre los asuntos tratados destacaron la organización de la movilidad, la vigilancia en las zonas de mayor concentración de público, el control de accesos y la capacidad de respuesta ante posibles incidencias durante los actos programados.
El subdelegado del Gobierno destacó que este tipo de encuentros permite que todos los organismos implicados conozcan de primera mano el dispositivo previsto y puedan actuar de manera coordinada. “Hellín recibe durante estos días una gran afluencia de visitantes y una intensa actividad en sus calles, por lo que resulta fundamental reforzar la seguridad y planificar adecuadamente la movilidad”, subrayó.
Además, Espinosa recordó la relevancia de esta celebración para el municipio y para la provincia de Albacete, al tratarse de una fiesta con la declaración de Interés Turístico Internacional y cuyas tradicionales tamboradas forman parte del UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Refuerzo operativo y presencia en pedanías
El dispositivo especial contará un año más con un refuerzo operativo que integrará efectivos de la Policía Nacional en el casco urbano, Guardia Civil en las pedanías y agentes del Subsector de Tráfico, además de la participación de Policía Local, Protección Civil y diversos recursos municipales.
La vigilancia también se intensificará en las pedanías y en las zonas más alejadas de los actos procesionales y tamboradas, con el objetivo de evitar que las viviendas queden desprotegidas mientras los vecinos participan en las celebraciones.
Por su parte, el alcalde de Hellín agradeció el trabajo coordinado de todos los servicios implicados y destacó el esfuerzo que cada año realizan para garantizar la seguridad durante una celebración “de gran importancia para nuestro municipio y que cuenta con una participación creciente”.
A la reunión asistieron representantes de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, Policía Local, SESCAM, Bomberos, Protección Ciudadana de la Junta de Castilla-La Mancha, Cruz Roja, la Asociación de Cofradías y Hermandades y la Asociación de Peñas de Tamborileros.


