La heroica ayuda de estos vecinos de Alcalá del Júcar para rescatar a un joven en este barranco de Albacete

Cabañero agradece su colaboración al grupo de vecinos y vecinas de Alcalá del Júcar que ayudó al rescate del joven accidentado el pasado 2 de marzo en el Barranco del Mingo

Cuando la noche cae sobre los cañones de La Manchuela de Albacete y el silencio se adueña de la roca, a veces ocurre algo que recuerda que la épica no siempre pertenece a los libros. A veces sucede en lugares remotos, entre senderos apenas transitados y barrancos donde cada paso exige prudencia. Allí, cuando la oscuridad comenzaba a envolver el paisaje y el tiempo parecía correr en contra, un grupo de personas decidió que nadie debía quedarse atrás. Aquella tarde del 2 de marzo, en un abrupto paraje del término municipal de Casas de Ves, un joven quedó atrapado tras sufrir una grave caída mientras practicaba barranquismo.

Lo que siguió después fue una de esas historias que hablan de comunidad, valentía y ayuda desinteresada. Un relato en el que los servicios de emergencia actuaron con precisión y profesionalidad, pero también en el que varios vecinos de la comarca, conocedores del terreno y movidos únicamente por el impulso de ayudar, se convirtieron en protagonistas de un rescate que se prolongó durante horas.

Según informaron en su momento fuentes del Servicio de Coordinación de Emergencias 112 de Castilla-La Mancha a El Digital de Albacete, el aviso se recibió pasadas las siete de la tarde del 2 de marzo. El accidente había ocurrido en el Barranco de Mingo Andrés, en el término municipal de Casas de Ves, donde un joven que practicaba barranquismo se precipitó desde una altura aproximada de seis metros tras soltarse accidentalmente de los anclajes de seguridad. La caída le provocó diversas lesiones que le impedían moverse.

Ante la complejidad del terreno, de difícil acceso y con escasa cobertura de comunicaciones, se activó un amplio dispositivo de rescate en el que participaron Guardia Civil, Protección Civil, personal sanitario y efectivos del Servicio Especial de Prevención y Extinción de Incendios (SEPEI) de la Diputación de Albacete. Hasta el lugar se desplazaron especialistas de la Unidad de Rescate en Altura procedentes del parque comarcal del SEPEI de La Roda, así como la Unidad de Rescate Acuático del SEPEI desde el parque de Hellín.

Sin embargo, antes incluso de que el operativo estuviera plenamente desplegado, varios vecinos de la zona ya habían comenzado a movilizarse.

La noticia del accidente corrió rápidamente entre jóvenes aficionados a la escalada y al barranquismo de la comarca. Nico, Esteban, Alberto, Jorge, A. Blasco, Botella, Luis, Jaime y Laura no lo dudaron: cargaron material, se subieron a sus vehículos y se dirigieron hacia el barranco para ayudar en lo que fuera necesario. Su conocimiento del terreno, labrado tras años recorriendo esos parajes, resultó determinante para facilitar las primeras labores de localización y apoyo.

A ellos se sumó Antonio, vecino de La Gila, cuya experiencia en la zona permitió guiar a los equipos de emergencia por rutas seguras en un entorno abrupto y de complicada orografía.

En un escenario donde la señal de telecomunicaciones prácticamente desaparece entre los cañones, otro nombre resultó clave. Blas Gómez, muy conocido y querido en toda la comarca de La Manchuela, puso al servicio del rescate sus avanzados conocimientos en telecomunicaciones. Gracias a su intervención fue posible mantener la coordinación entre los distintos equipos que trabajaban en la zona, algo fundamental en una operación nocturna y en un entorno tan complejo.

Durante horas, entre cuerdas, linternas y maniobras de precisión, los bomberos del SEPEI trabajaron para evacuar al joven herido. Finalmente, tras un intenso operativo, el rescate culminó a la 1:46 de la madrugada. El accidentado fue trasladado en una UVI móvil al Hospital de Albacete.

Días después de aquel suceso, el presidente de la Diputación de Albacete, Santiago Cabañero, natural de Cenizate —localidad de la que también es vecino el joven accidentado— ha querido trasladar personalmente su reconocimiento a quienes participaron en aquella intervención. Lo ha hecho este miércoles, 11 de marzo, durante su visita a Alcalá del Júcar.

En ese encuentro, Cabañero ha destacado el “gran ejemplo de colaboración ciudadana” protagonizado por los vecinos y vecinas de Alcalá del Júcar y de pedanías cercanas, subrayando que su rápida actuación fue determinante, especialmente teniendo en cuenta la complejidad del terreno.

El presidente provincial ha puesto en valor que esta intervención demuestra cómo la empatía, el conocimiento del entorno y la valentía ciudadana pueden convertirse en el complemento perfecto para los servicios públicos de emergencia.

Un orgullo compartido también por el alcalde del municipio, quien ha destacado la respuesta inmediata de unos vecinos que actuaron sin buscar reconocimiento ni protagonismo.

Porque aquella noche, entre las paredes del Barranco de Mingo Andrés, no solo se desarrolló un rescate. También se puso de manifiesto algo mucho más profundo: la capacidad de una comunidad para unirse cuando alguien está en peligro y ofrecer, sin pedir nada a cambio, su mejor versión.

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