Hay bodas y uniones capaces de cambiar la historia. Es el caso de la boda de Isabel de Portugal con Carlos V que celebra su quinto centenario este marzo. Una ceremonia que mucho tiene que ver con Albacete y que marcó profundamente su historia.
Isabel de Portugal nació en 1503 en Lisboa (Portugal) y en 1526 se casó con Carlos V en Sevilla, donde tuvo lugar una ceremonia real, con luna de miel posteriormente en Granada. Así, tras esta boda, concretamente en abril de 1516, Carlos V comunicó a Albacete que tanto la villa como sus rentas habían sido concedidas a Isabel de Portugal, pasando la reina ha convertirse en ‘Señora de Albacete’.

Una boda que cambió la historia de Albacete, ya que desde entonces, Isabel fue proclamada como ‘Señora de Albacete’, y fue en junio cuando Garcés, en nombre de la emperatriz, tomó posesión de la villa en un acto cargado de simbolismo, que separaba a Albacete del Marquesado de Villena.
Cinco siglos de la boda que cambió la historia en Albacete
La boda entre Carlos e Isabel fue dotada con 300.000 doblas, más otras 40.000 respaldadas por las rentas de varias ciudades y villas, entre ellas, Albacete. Una dotación que iba destinada a la sustentación de su casa. Cabe destacar, que estos lugares que quedaron bajo el dominio de la emperatriz, que disponía de los derechos del señorío, desde la jurisdicción civil y criminal hasta las alcaldías, las rentas y otros ámbitos.

Una efeméride que tanto Albacete, Sevilla como Granada han aprovechado para rescatar una alianza histórica para volver a unir, como estuvieron históricamente, a estas ciudades, esta vez en términos turísticos con un acuerdo para promocionar la historia y la cultura de las tres ciudades. Una alianza de antecedentes históricos para la que hay que remontarse cinco siglos, cuando tuvo lugar la boda que cambió la historia de Albacete.

