La investigación sobre los ciberataques que sacudieron la política española tras la filtración de datos personales del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y varios de sus ministros, sigue ampliando su alcance. Los investigadores han constatado ahora que uno de los hackers detenidos por la Policía Nacional no solo puso en el punto de mira a políticos, sino también a periodistas. Entre las víctimas figuraría, según desvela ABC, el presentador Marc Giró. El caso se encuentra todavía en fase de investigación y, con el paso de los meses, la Comisaría General de Información de la Policía Nacional ha ido descubriendo nuevos objetivos de la red tras analizar el material intervenido a los detenidos y rastrear sus actividades en internet. Por dichos ataques la Policía Nacional detuvo a dos jóvenes en Canarias, pero ellos no fueron los únicos que habrían filtrado datos del Presidente del Gobierno de España, ya que tiempo después se detuvo a un menor de edad en Albacete y a otro en Cataluña por hechos similares. El detenido en Albacete no tendría por qué tener conexión directa con los detenidos en Canarias, pero sí que presuntamente habrían hecho lo mismo: filtrar datos de Pedro Sánchez.
El ataque al periodista Marc Giró
Con el avance de las investigaciones tras las detenciones realizadas en Canarias, las pesquisas policiales han revelado que Marc Giró, uno de los rostros televisivos más conocidos del panorama mediático español y actualmente de actualidad por su salida de RTVE y su reciente fichaje por La Sexta, también habría sido víctima de estos ciberataques.
Según informaron fuentes jurídicas citadas por ABC, el nombre del periodista ha aparecido durante el avance de la investigación, cuando los agentes comenzaron a “tirar del hilo” tras las detenciones iniciales. En ese proceso se habría detectado que los hackers accedieron también a datos relacionados con profesionales de los medios de comunicación.
La causa, que todavía se instruye en el Juzgado Central de Instrucción número 1 de la Audiencia Nacional, analiza la actividad de dos jóvenes canarios investigados inicialmente por delitos relacionados con terrorismo. Uno de ellos, estudiante de informática y conocido en internet por el alias “akkaspace”, sería el responsable directo de los ataques informáticos, mientras que el segundo gestionaba presuntamente los ingresos obtenidos mediante criptomonedas.
La defensa del periodista Marc Giró, ejercida por la abogada Gloria Solsona, se ha opuesto a la petición de la Fiscalía para que el caso salga de la Audiencia Nacional y pase a un juzgado ordinario, una solicitud planteada por el Ministerio Público al considerar que los hechos podrían encajar más en un delito de descubrimiento y revelación de secretos. Así lo recoge ABC.
De los políticos a periodistas y dirigentes autonómicos
Las investigaciones policiales apuntan a que los ataques no se limitaron a miembros del Gobierno central. Según los informes policiales incorporados al procedimiento, los hackers también habrían obtenido información de dirigentes autonómicos y de personas vinculadas a investigaciones judiciales de relevancia política.
Entre los nombres citados en la causa figuran el exasesor ministerial Koldo García, el dirigente socialista Santos Cerdán o el empresario Víctor de Aldama. Además, los atacantes también habrían recopilado información sobre periodistas y medios.
Uno de los casos que trascendió durante la investigación fue el del periodista deportivo Juanma Castaño, a quien los hackers habrían amenazado tras negarse a publicar supuestas credenciales sobre “políticos corruptos”.
El origen del caso: la filtración de datos de Pedro Sánchez
La investigación se originó a raíz de la publicación en internet de datos personales del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, así como de otros miembros del Consejo de Ministros. Aquellas filtraciones provocaron una operación policial que terminó con la detención de dos jóvenes canarios señalados como responsables de los ataques.
En el caso de Pedro Sánchez, se hicieron públicos su DNI, la fecha de nacimiento y la dirección de su domicilio particular —no así su teléfono móvil, que sí se filtró en el de otras figuras—. También se publicaron datos de ministros como María Jesús Montero, Félix Bolaños y Fernando Grande-Marlaska, así como de la presidenta del Congreso, Francina Armengol, y del presidente del Senado, Pedro Rollán. En esa operación, la Comisaría General de Información y el CNI examinaron la filtración de un documento de 500 páginas y su propagación a través de canales de Telegram y de la dark web.
Inicialmente, la causa se abordó bajo la hipótesis de delitos de terrorismo debido al alcance potencial de los ataques y a la relevancia institucional de las víctimas. Sin embargo, la Fiscalía ha considerado posteriormente que no se ha acreditado un ataque directo contra bases de datos de instituciones del Estado —como el Gobierno, el Tribunal Supremo o el Consejo General del Poder Judicial—, por lo que plantea que el procedimiento pase a la jurisdicción ordinaria.
Un episodio con conexión en Albacete
El caso tuvo además una derivada local. Meses después de las primeras detenciones, la Policía Nacional arrestó el pasado mes de octubre en Albacete a otro joven, menor de edad, que presuntamente también habría participado en la difusión de datos sensibles relacionados con el presidente del Gobierno y de los ministros Margarita Robles y José Manuel Albares.
Al respecto, la Audiencia Nacional abrió el 22 de septiembre una investigación bajo secreto de sumario a raíz de esta brecha, que fue reivindicada por un supuesto ‘hacker’ con el alias “N4TOX” y cuya pista seguía la Comisaría General de Información (CGI) de la Policía. Según confirmaron fuentes policiales, las detenciones se practicaron en Cataluña y en Albacete el 26 de septiembre, cuatro días después de iniciarse las diligencias secretas. Desde entonces, los agentes analizan abundante material informático incautado durante el operativo.

